El siglo XXI está marcado por transformaciones demográficas globales, impulsadas principalmente por las migraciones y los cambios en las estructuras poblacionales. Las migraciones internacionales, ya sea por conflictos, crisis económicas o el cambio climático, han aumentado considerablemente, generando nuevos desafíos en los países receptores, como la integración social y la presión sobre los recursos. En paralelo, las regiones del sur global, como África y Asia, experimentan crecimientos demográficos vertiginosos, mientras que en Europa y Asia occidental, el envejecimiento poblacional y la baja natalidad crean un panorama de estancamiento económico y desafíos para la sostenibilidad del bienestar social. Estos fenómenos están reconfigurando la geopolítica mundial.
En África, el reciente acuerdo de alto el fuego entre la República Democrática del Congo (RDC) y el grupo rebelde M23 es una señal de esperanza para la región. Firmado en octubre de 2025, este acuerdo busca poner fin a años de violencia en Kivu del Norte, aunque su implementación efectiva será crucial para garantizar una paz duradera. La comunidad internacional sigue de cerca los avances en la desmilitarización de las zonas afectadas, pues este proceso podría sentar un precedente para otros conflictos en el continente.