Cuántos puntos de coincidencia, las ideas, la valentía y la entrega a una causa justa, así son Antonio Maceo, el Titán de Bronce y Ernesto Che Guevara, el Guerrillero Heroico, los protagonistas de disímiles hechos que han dejado huellas con el tiempo.
Fue el 14 de junio, pero en siglos diferentes, la fecha que dio la posibilidad de recordar a dos grandes que han quedado eternamente en los corazones de un pueblo que no olvida sus hazañas.
Fue en el año 1845 cuando nace Maceo, un hombre que se adelanta a su época, dotado de virtudes, inteligencia militar, méritos incalculables y ejemplar conducta y a quien le tocó convertirse en guía de las guerras independentistas.
Pasados 83 años el Che, nacía en Argentina, una figura ejemplo de internacionalismo, capaz de conducir con legado a hombres y mejores de la Ciencias Medicas de Cuba que entregan su corazón a distintos parajes, es el intelectual de principios, médico de profesión, guerrillero por excelencia y faro del continente americano.
Dos combatientes, dos hombres con méritos e ideales que aportaron a la historia una extraordinaria experiencia en el campo de batalla y a la consolidación de las conquistas de la revolución cubana.