Decido comentar y antes me inquietan algunas interrogantes:
¿Estamos en condiciones de dar un vuelco al aislamiento que tenemos en casa por más de dos meses?.
¿Es el momento de abandonar las estrictas medidas higiénico- sanitarias que hemos incorporado a nuestras vidas en estos últimos tiempos?
¡Créanme! que igual que una gran parte de la población, mi añoranza por ver amistades y familiares lejanas , por momentos me instan a flaquear e incluso medidas como el uso del nasobuco, por momentos me ponen a pensar.
Sin embargo, cuando escucho la conferencia de prensa, ya convertida en un hábito de vida y aprecio que las cifras varias , en altas y bajas y se incorporan zonas que aun presentaban casos positivos a la COVID 19, de veras que me provocan un gesto involuntario en mi rostro que responde a ese sentimiento que no me deja confiar.
Por lo tanto mis preguntas encuentran respuestas y me atrevo a compartir con quienes tenemos los mismos puntos de coincidencia.
Realmente el aislamiento en casa no es un eslogan, sigue siendo una necesidad capaz de romper la cadena de trasmisión y por ende aminorar el riesgo de contagio.
Las medidas higiénico – sanitarias es una tarea de constancia porque el uso del nasobuco impide que las gotas de saliva que proyectan hacia el exterior , queden truncadas en el trayecto. El lavado de las manos y la limpieza de las superficies es otra de las medidas que dan una estocada final al SARS COV-2 y de igual manera el uso del hipoclorito destruye al agente patógeno.
También soy de la idea que si hay algo que considero que hace mucho bien, es mantener la distancia prudente de persona a persona porque está bien demostrado que no existe otra forma de contagio que no sea de hombre a hombre y donde su mayor vía de trasmisión sea la respiratoria.
Por tanto,!ánimo!, porque con la reflexión consciente de todos, lograremos romper con la cadena de trasmisión y por ende terminar con los daños que genera la COVID-19.