Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión viernes 17 de enero de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Hb 4,1-5.11
    Empeñémonos en entrar en aquel descanso
    Lectura de la carta a los Hebreos.
    HERMANOS:
    Temamos, no sea que, estando aún en vigor la promesa de entrar en su descanso, alguno de ustedes crea haber perdido la oportunidad.
    También nosotros hemos recibido la buena noticia, igual que ellos; pero el mensaje que oyeron no les sirvió de nada a quienes no se adhirieron por la fe a los que lo
    habían escuchado.
    Así pues, los creyentes entremos en el descanso, de acuerdo con lo dicho:
    «He jurado en mi cólera
    que no entrarán en mi descanso»,
    y eso que sus obras estaban terminadas desde la creación
    del mundo.
    Acerca del día séptimo se dijo:
    «Y descansó Dios el día séptimo de todo el trabajo que
    había hecho».
    En nuestro pasaje añade:
    «No entrarán en mi descanso».
    Empeñémonos, por tanto, en entrar en aquel descanso, para
    que nadie caiga, imitando aquella desobediencia.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 78(77),3+4bc.6c-7.8 (R. cf. 7c)
    R. ¡No olviden las acciones de Dios!
    V. Lo que oímos y aprendimos,
    lo que nuestros padres nos contaron,
    lo contaremos a la futura generación:
    las alabanzas del Señor, su poder. R.
    V. Que surjan y lo cuenten a sus hijos,
    para que pongan en Dios su confianza
    y no olviden las acciones de Dios,
    sino que guarden sus mandamientos. R.
    V. Para que no imiten a sus padres
    generación rebelde y pertinaz;
    generación de corazón inconstante,
    de espíritu infiel a Dios. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo. R.
    Evangelio
    Mc 2,1-12.
    El Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    CUANDO a los pocos días entró Jesús en Cafarnaún, se
    supo que estaba en casa.
    Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta.
    Y les proponía la palabra.
    Y vinieron trayéndole un paralítico llevado entre cuatro y,
    como no podían presentárselo por el gentío, levantaron
    la techumbre encima de donde él estaba, abrieron un boquete y descolgaron la camilla donde yacía el paralítico.
    Viendo Jesús la fe que tenían, le dice al paralítico:
    «Hijo, tus pecados te son perdonados»,
    Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus
    adentros:
    «¿Por qué habla este así? Blasfema, ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo uno, Dios?».
    Jesús se dio cuenta enseguida de lo que pensaban y les dijo:
    «¿Por qué piensan eso? ¿Qué es más fácil, decir al paralitico: "Tus pecados te son perdonados", o decir: "Levántate, coge la camilla y echa a andar"?
    Pues, para que vean que el Hijo del hombre tiene autoridad
    en la tierra para perdonar pecados -dice al paralítico-:
    "Te digo: levántate, coge tu camilla y vete a tu casa".
    Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo:
    «Nunca hemos visto una cosa igual»,
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 16 de enero de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Hb 3,7-14
    Anímense los unos a los otros mientras dure este "hoy"
    Lectura de la carta a los Hebreos.
    HERMANOS:
    Dice el Espíritu Santo:
    «Si escuchan hoy su voz,
    no endurezcan sus corazones
    como cuando la rebelión,
    en el día de la prueba en el desierto,
    cuando me pusieron a prueba sus padres,
    y me provocaron
    a pesar de haber visto mis obras
    cuarenta años. Por eso me indigné contra aquella generación y dije: Siempre tienen el corazón extraviado;
    no reconocieron mis caminos,
    por eso he jurado en mi cólera
    que no entrarán en mi descanso».
    ¡Atención, hermanos! Que ninguno de ustedes tenga un corazón malo e incrédulo, que lo lleve a desertar del Dios vivo.
    Anímense, por el contrario, los unos a los otros, cada día,
    mientras dure este "hoy", para que ninguno de ustedes se endurezca, engañado por el pecado.
    En efecto, somos partícipes de Cristo si conservamos firme hasta el final la actitud del principio.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 95(94),6-7.8-9.10-11 (R. 8)
    R. Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: «No endurezcan su corazón».
    V. Entren, postrémonos por tierra,
    bendiciendo al Señor, creador nuestro.
    Porque él es nuestro Dios,
    y nosotros su pueblo,
    el rebaño que él guía. R.
    V. Ojalá escuchen hoy su voz:
    «No endurezcan el corazón como en Meribá,
    como el día de Masá en el desierto;
    cuando sus padres me pusieron a prueba
    y me tentaron, aunque habían visto mis obras». R.
    V. Durante cuarenta años
    aquella generación me repugnó, y dije:
    «Es un pueblo de corazón extraviado,
    que no reconoce mi camino;
    por eso he jurado en mi cólera
    que no entrarán en mi descanso». R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Jesús proclamaba el evangelio del reino, y curaba toda dolencia en el pueblo. R.
    Evangelio
    Mc 1,40-45
    La lepra se le quitó, y quedó limpio
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas:
    «Si quieres, puedes limpiarme».
    Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo:
    «Quiero: queda limpio».
    La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio.
    Él lo despidió, encargándole severamente:
    «No se lo digas a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio».
    Pero cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en lugares solitarios; y aun así acudían a él de todas partes.
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión miércoles 15 de enero de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Hb 2,14-18
    Tenía que parecerse en todo a sus hermanos para ser misericordioso
    Lectura de la carta a los Hebreos.
    LO mismo que los hijos participan de la carne y de la
    sangre, así también participó Jesús de nuestra
    carne y sangre, para aniquilar mediante la muerte al señor de la
    muerte, es decir, al diablo, y liberar a cuantos, por
    la muerte, pasaban la vida entera como esclavos.
    Noten que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a
    los ángeles. Por eso tenía que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote misericordioso y fiel en lo que a Dios se refiere, y expiar los pecados del pueblo.
    Pues, por el hecho de haber padecido sufriendo la tentación, puede auxiliar a los que son tentados.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 105(104),1-2.3-4.6-7.8-9 (R. 8a)
    R. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.
    O bien:
    R. Aleluya.
    V. Den gracias al Señor, invoquen su nombre,
    den a conocer sus hazañas a los pueblos.
    Cántenle al son de instrumentos
    hablen de sus maravillas. R.
    V. Gloríense de su nombre santo,
    que se alegren los que buscan al Señor.
    Recurran al Señor y a su poder,
    busquen continuamente su rostro. R.
    V. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
    hijos de Jacob, su elegido!
    El Señor es nuestro Dios,
    él gobierna toda la tierra. R.
    V. Se acuerda de su alianza eternamente,
    de la palabra dada, por mil generaciones;
    de la alianza sellada con Abrahán,
    del juramento hecho a Isaac. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor, y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
    Evangelio
    Mc 1, 29-39
    Curó a muchos enfermos de diversos males
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con
    Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés.
    La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles.
    Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y
    expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían no les permitía hablar.
    Se levantó de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar.
    Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron:
    «Todo el mundo te busca».
    Él les responde:
    «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido».
    Así recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y
    expulsando los demonios.
    Palabra del Señor.
    10 min
  • Reflexión martes 14 de enero de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Hb 2,5-12
    Convenía perfeccionar mediante el sufrimiento al jefe que iba a guiarlos a la salvación
    Lectura de la carta a los Hebreos.
    DIOS no sometió a los ángeles el mundo venidero, del
    que estamos hablando; de ello dan fe estas palabras:
    «¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él,
    o el ser humano, para que mires por él?
    Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
    lo coronaste de gloria y dignidad,
    todo lo sometiste bajo sus pies».
    En efecto, al someterle todo, nada dejó fuera de su dominio.
    Pero ahora no vemos todavía que le esté sometido todo.
    Al que Dios había hecho un poco inferior a los ángeles, a
    Jesús, lo vemos ahora coronado de gloria y honor por
    su pasión y muerte. Pues, por la gracia de Dios, gustó la
    muerte por todos.
    Convenía que aquel, para quien y por quien existe todo,
    llevara muchos hijos a la gloria perfeccionando mediante
    el sufrimiento al jefe que iba a guiarlos a la salvación.
    El santificador y los santificados proceden todos del mismo.
    se avergüenza de llamarlos hermanos, pues dice:
    «Anunciaré tu nombre a mis hermanos,
    en medio de la asamblea te alabaré».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 8,2a y 5.6-7.8-9
    R. Diste a tu Hijo el mando sobre las obras de tus manos.
    V. ¡Señor, Dios nuestro,
    qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
    ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él,
    el ser humano, para mirar por él? R.
    V. Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
    lo coronaste de gloria y dignidad;
    le diste el mando sobre las obras de tus manos.
    Todo lo sometiste bajo sus pies. R.
    V. Rebaños de ovejas y toros,
    y hasta las bestias del campo,
    las aves del cielo, los peces del mar
    que trazan sendas por el mar. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Acojan la palabra de Dios, no como palabra humana, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios. R.
    Evangelio
    Mc 1, 21-28
    Le enseñaba con autoridad
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN la ciudad de Cafarnaún, el sábado entró Jesús en la
    sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como los escribas. Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar:
    «¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno?
    ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo
    de Dios».
    Jesús lo increpó:
    «¡Cállate y sal de él!»
    El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando
    un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron
    estupefactos:
    «¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen».
    Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando
    la comarca entera de Galilea.
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión lunes 13 de enero de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Hb 1,1-6
    Dios nos ha hablado por el Hijo
    Comienzo de la carta a los Hebreos.
    EN muchas ocasiones y de muchas maneras habló Dios
    antiguamente a los padres por los profetas.
    En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha
    nombrado heredero de todo, y por medio del cual ha realizado los siglos.
    Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostiene el
    universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado
    la purificación de los pecados, está sentado a la derecha
    de la Majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles cuanto más sublime es el nombre que ha
    heredado.
    Pues ¿a qué ángel dijo jamás:
    «Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy»;
    y en otro lugar:
    «Yo seré para él un padre,
    y él será para mí un hijo?».
    Asimismo, cuando introduce en el mundo al primogénito,
    dice:
    «Adórenlo todos los ángeles de Dios».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 97(96),1 y 2b.6 y 7c.9 (R. cf. 7c)
    R. Adoren a Dios todos sus ángeles
    V. El Señor reina, la tierra goza,
    se alegran las islas innumerables.
    Justicia y derecho sostienen su trono. R.
    V. Los cielos pregonan su justicia,
    y todos los pueblos contemplan su gloria.
    Adórenlo todos sus ángeles. R.
    V. Porque tú eres, Señor,
    Altísimo sobre toda la tierra,
    encumbrado sobre todos los dioses. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Está cerca el reino de Dios; conviértanse y crean en el Evangelio. R.
    Evangelio
    Mc 1, 14-20
    Conviértanse y crean en el Evangelio
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    DESPUÉS de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía:
    «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Conviértanse y crean en el Evangelio».
    Pasando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés,
    el hermano de Simón, echando las redes en el mar, pues
    eran pescadores.
    Jesús les dijo:
    «Vengan en pos de mí y los haré pescadores de hombres».
    Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
    Un poco más adelante vio a Santiago, el de Zebedeo, y a
    su hermano Juan, que estaban en la barca restaurando
    las redes. A continuación los llamó, dejaron a su padre
    Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon
    en pos de él.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Domingo 12 de enero de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 42,1-4.6-7
    Miren a mi siervo, en quien me complazco
    Lectura del libro de Isaías
    ESTO dice el Señor:
    «Miren a mi siervo,
    a quien sostengo;
    mi elegido,
    en quien me complazco.
    He puesto mi espíritu sobre él,
    manifestará la justicia a las naciones.
    No gritará, no clamará,
    no voceará por las calles.
    La caña cascada no la quebrará,
    la mecha vacilante no la apagará.
    Manifestará la justicia con verdad.
    No vacilará ni se quebrará,
    hasta implantar la justicia en el país.
    En su ley esperan las islas.
    Yo, el Señor,
    te he llamado en mi justicia,
    te cogí de la mano, te formé
    e hice de ti alianza de un pueblo
    y luz de las naciones,
    para que abras los ojos de los ciegos,
    saques a los cautivos de la cárcel,
    de la prisión a los que habitan en tinieblas».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 29(28),1a y 2.3ac-4. 3b y 9b-10
    R. El Señor bendice a su pueblo con la paz.
    V. Hijos de Dios, aclamen al Señor,
    aclamen la gloria del nombre del Señor;
    póstrense ante el Señor en el atrio sagrado. R.
    V. La voz del Señor sobre las aguas,
    el Señor sobre las aguas torrenciales.
    La voz del Señor es potente,
    la voz del Señor es magnífica. R.
    V. El Dios de la gloria hace oír su trueno.
    En su templo un grito unánime: «¡Gloria!»
    El Señor se sienta sobre las aguas del diluvio,
    el Señor se sienta como rey eterno. R.
    Segunda lectura
    Hch 10,34-38
    Ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo
    Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles
    EN aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo:
    «Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea. Envió su palabra a los hijos de Israel, anunciando la Buena Nueva de la paz que traería Jesucristo, el Señor de todos. Ustedes conocen lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. »
    Palabra de Dios
    Aclamación
    R. Aleluya, aleuya, aleluya.
    V. Se abrieron los cielos y se oyó la voz del Padre: «Este es mi Hijo, el amado; escúchenlo.» R.
    Evangelio
    Lc 3,15-16. 21-22
    Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos.
    Lectura del santo Evangelio según San Lucas
    EN aquel tiempo, como el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos: «Yo los bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él los bautizará con Espíritu Santo y fuego».
    Y sucedió que, cuando todo el pueblo era bautizado, también Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos, bajó el Espíritu Santo sobre él con apariencia corporal semejante a una paloma y vino una voz del cielo: «Tú eres mi Hijo, el amado; en ti me complazco».
    Palabra del Señor
    8 min
  • Reflexión sábado 11 de enero de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Jn 5,14-21
    Nos escucha en lo que le pedimos
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    ​Q​UERIDOS hermanos:
    En esto consiste la confianza que tenemos en el Hij​o​
    de Dios, en que si le pedimos algo según su voluntad, ​nos escucha. Y si sabemos que nos escucha en lo que le pe​di​mos, sabemos que tenemos conseguido lo que le hayamo​s pedido.
    Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no de muerte, pida y Dios le dará vida​ ​-a los que cometa​n​ pecados que no son de muerte, pues hay un pecado qu​e​ es de muerte, por el cual no digo que pida- Toda injusticia es pecado, pero hay pecado que no es d​e​ muerte.
    Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Engendrado de Dios lo guarda, y el Maligno no llega a tocarlo. Sabemos que somos de Dios, y que el mund​o entero yace en poder del Maligno.
    Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dad​o​ inteligencia para que conozcamos al Verdadero. Nosotro​s​ estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el Dios verdadero y la vida eterna.
    Hijos míos, guárdense de los ídolos.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 149,1-2.3-4.5-6a y 9b (R. 17[16],6a)
    ​R​.​ El Señor ama a su pueblo.
    O bien
    R​.​ Aleluya​.
    ​
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    resuene su alabanza en la asamblea de los fieles​;​
    que se alegre Israel por su Creador​,​
    los hijos de Sion por su Rey. R​.
    ​
    V. Alaben su nombre con danzas,
    cantadle con tambores y cítaras​;​
    porque el Señor ama a su pueblo
    y adorna con la victoria a los humildes. R​.
    ​
    V. Que los fieles festejen su gloria
    y cántenle jubilosos en filas:
    con vítores a Dios en la boca.
    Es un honor para todos sus fieles. R​.
    Aclamación
    R. ​Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. ​El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande​;​ a los que habitaban en tierra y sombras de muerte​,​ una luz les brilló. R.
    Evangelio
    Jn 3,22-30
    ​El amigo del esposo se alegra con la voz del esposo​
    Lectura del santo Evangelio según san Juan.
    ​E​N aquel tiempo, fue Jesús con sus discípulos a Judea,
    se quedó allí con ellos y bautizaba.
    También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de
    Salín, porque había allí agua abundante; la gente acudía
    y se bautizaba. A Juan todavía no le habían metido en la
    cárcel.
    Se originó entonces una discusión entre un judío y los discípulos
    de Juan acerca de la purificación; ellos fueron a​ ​Juan y le dijeron:
    «Rabí, el que estaba contigo en la otra orilla del Jordán,
    de quien tú has dado testimonio, ese está bautizando, y
    todo el mundo acude a él».
    Contestó Juan:
    «Nadie puede tomarse algo para sí si no se lo dan desde
    el cielo. Ustedes mismos son testigos de que yo dije: ​´´​Yo
    no soy el Mesías, sino que he sido enviado delante de él​´´​.
    El que tiene la esposa es el esposo; en cambio, el amigo
    del esposo, que asiste y lo oye, se alegra con la voz del
    esposo; pues esta alegría mía está colmada. ​É​l tiene que
    crecer, y yo tengo que disminuir»​.​
    ​Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión viernes 10 de enero de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Jn 5,5-13
    El Espíritu, el agua y la sangre
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    QUERIDOS hermanos:
    ¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que
    Jesús es el Hijo de Dios?
    Este es el que vino por el agua y la sangre: Jesucristo.
    No solo en el agua, sino en el agua y en la sangre; y el
    Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la
    verdad.
    Porque tres son los que dan testimonio: el Espíritu, el agua
    y la sangre, y el testimonio de los tres es único.
    Si aceptamos el testimonio humano, mayor es el testimonio
    de Dios. Pues este es el testimonio de Dios, que ha dado
    testimonio acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de
    Dios tiene el testimonio en sí mismo.
    Quien no cree a Dios lo hace mentiroso, porque no
    ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.
    Y este es el testimonio: Dios nos ha dado vida eterna, y
    esta vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo tiene la vida,
    quien no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
    Les he escrito estas cosas a los que creen en el nombre de
    Hijo de Dios, para que se den cuenta de que tienen vida
    eterna.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 147,12-13.14-15.19-20 (R. 12a)
    R. Glorifica al Señor, Jerusalén.
    O bien:
    R. Aleluya
    V. Glorifica al Señor, Jerusalén;
    alaba a tu Dios, Sion.
    Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
    y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.
    V. Ha puesto paz en tus fronteras,
    te sacia con flor de harina.
    Él envía su mensaje a la tierra,
    y su palabra corre veloz. R.
    V. Anuncia su palabra a Jacob,
    sus decretos y mandatos a Israel;
    con ninguna nación obró así,
    ni les dio a conocer sus mandatos. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Jesús proclamaba el evangelio del reino, y curaba toda dolencia del pueblo. R.
    Evangelio
    Lc 5,12-16
    Y enseguida la lepra se le quitó
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    SUCEDIÓ que, estando Jesús en una de las ciudades, se
    presentó un hombre lleno de lepra; al ver a Jesús
    cayendo sobre su rostro, le suplicó diciendo:
    «Señor, si quieres, puedes limpiarme»
    Y extendiendo la mano, lo tocó diciendo:
    «Quiero, queda limpio».
    Y enseguida la lepra se le quitó.
    Y él le ordenó no comunicarlo a nadie; y le dijo:
    «Ve, preséntate al sacerdote y ofrece por tu purificación
    según mandó Moisés, para que les sirva de testimonio».
    Se hablaba de él cada vez más, y acudía mucha gente a oírlo y a que los curara de sus enfermedades.
    El, por su parte, solía retirarse a despoblado y se entregaba a la oración.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 9 de enero de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Jn 4,19 - 5,4
    Quien ama a Dios, ame también a su hermano
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    QUERIDOS hermanos:
    Nosotros amemos a Dios, porque él nos amó primero.
    Si alguno dice: «Amo a Dios», y aborrece a su hermano, es
    un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve
    no puede amar a Dios, a quien no ve.
    Y hemos recibido de él este mandamiento: quien ama a
    Dios, ame también a su hermano.
    Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios;
    y todo el que ama al que da el ser ama también al que ha
    nacido de él.
    En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos.
    Pues en esto consiste el amor de Dios: en que guardemos sus
    mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados, pues
    todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo. Y lo que ha
    conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 72(71),1-2.14+15bc.17 (R. Lc 2,30-31)
    R. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.
    V. Dios mío, confía tu juicio al rey,
    tu justicia al hijo de reyes,
    para que rija a tu pueblo con justicia,
    a tus humildes con rectitud. R.
    V. Él rescatará sus vidas de la violencia,
    su sangre será preciosa a sus ojos.
    Recen por él continuamente
    y lo bendigan todo el día. R.
    V. Que su nombre sea eterno,
    y su fama dure como el sol;
    él sea la bendición de todos los pueblos,
    y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. El Señor me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad. R.
    Evangelio
    Lc 4,14-22a
    Hoy se ha cumplido esta Escritura
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea con la fuerza del
    Espíritu; y su fama se extendió por toda la comarca.
    Enseñaba en las sinagogas, y todos lo alababan.
    Fue a Nazaret, donde se había criado, entró en la sinagoga,
    como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para
    hacer la lectura. Le entregaron el rollo del profeta Isaías y
    desenrollándolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
    «El Espíritu del Señor está sobre mí,
    porque él me ha ungido.
    Me ha enviado a evangelizar a los pobres
    a proclamar a los cautivos la libertad,
    y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos;
    a proclamar el año de gracia del Señor».
    Y, enrollando el rollo y devolviéndolo al que lo ayudaba, se
    sentó. Toda la sinagoga tenía los ojos clavados en él. Y él
    comenzó a decirles:
    «Hoy se ha cumplido esta Escritura que acaban de oír».
    Y todos le expresaban su aprobación y se admiraban de las
    palabras de gracia que salían de su boca.
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión miércoles 8 de enero de 2025. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Jn 4,11-18
    Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    QUERIDOS hermanos, si Dios nos amó de esta manera,
    también nosotros debemos amarnos unos a otros.
    A Dios nadie lo ha visto nunca. Si nos amamos unos a
    otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado
    en nosotros a su plenitud.
    En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros:
    en que nos ha dado de su Espíritu. Y nosotros hemos
    visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo
    para ser Salvador del mundo.
    Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
    Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él.
    Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en
    Dios y Dios en él.
    En esto ha llegado el amor a su plenitud con nosotros: en
    que tengamos confianza en el día del juicio, pues como él
    es, así somos nosotros en este mundo.
    No hay temor en el amor, sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor tiene que ver con el castigo;
    quien teme no ha llegado a la plenitud en el amor.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 72(71),1-2.10-11.2-13 (R. cf. 11)
    R. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.
    V. Dios mío, confía tu juicio al rey,
    tu justicia al hijo de reyes,
    para que rija a tu pueblo con justicia,
    a tus humildes con rectitud. R.
    V. Los reyes de Tarsis y de las islas
    le paguen tributo.
    Los reyes de Saba y de Arabia
    le ofrezcan sus dones;
    póstrense ante él todos los reyes,
    y sírvanle todos los pueblos. R.
    V. Él librará al pobre que clamaba,
    al afligido que no tenía protector;
    él se apiadará del pobre y del indigente,
    y salvará la vida de los pobres. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Gloria a ti, Cristo, proclamado en las naciones; gloria a ti, Cristo, creído en el mundo. R.
    Evangelio
    Mc 6,45-52
    Lo vieron andar sobre el mar
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    DESPUÉS de haberse saciado los cinco mil hombres,
    Jesús enseguida apremió a los discípulos a que subieran
    a la barca y se le adelantaran hacia la orilla de
    Betsaida, mientras él despedía a la gente. Y después de despedirse de ellos, se retiró al monte a orar.
    Llegada la noche, la barca estaba en mitad del mar y Jesús
    solo, en tierra.
    Viéndolos fatigados de remar, porque tenían viento contrario, a eso de la cuarta vigilia de la madrugada, fue hacia ellos andando sobre el mar, e hizo ademán de pasar de largo.
    Ellos, viéndolo andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y dieron un grito, porque todos lo vieron y se asustaron.
    Pero él habló enseguida con ellos y les dijo:
    «Ánimo, soy yo, no tengan miedo»,.
    Entró en la barca con ellos y amainó el viento.
    Ellos estaban en el colmo del estupor, pues no habían comprendido lo de los panes, porque tenían la mente embotada.
    Palabra del Señor.
    8 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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