Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión Domingo 8 de diciembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Gn 3,9-15.20
    Victoria sobre la serpiente
    Lectura del libro del Génesis
    Después que Adán y Eva comieron del fruto prohibido, llamó el Señor Dios a Adán y le preguntó dónde estaba.
    Él contestó: «Te sentí venir por el jardín y me dio miedo, porque estoy desnudo. Por eso me escondí».
    Dios le preguntó: «¿Y quién te dijo que estabas desnudo? ¿Será que comiste del fruto del árbol del que te prohibí comer?»
    El hombre respondió: «La mujer que tú me diste para que me acompañara fue la que me dio de ese árbol, y yo comí».
    El Señor Dios le preguntó a la mujer: «¿Qué fue lo que hiciste?»
    La mujer respondió: «La serpiente me engaño, y comí».
    Entonces le dijo el Señor Dios a la serpiente:
    «Por haber hecho eso,
    maldita serás entre todos los animales, domésticos y salvajes.
    Caminarás arrastrándote
    y comerás polvo todos los días de tu vida.
    Pondré enemistad entre ti y la mujer,
    entre tu descendencia y la de ella.
    La descendencia de la mujer te herirá en la cabeza,
    cuando tú la hieras en el talón».
    El hombre llamó a su mujer Eva,
    por ser la madre de todos los vivientes.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 97, 1bcde. 2-3ab. 3c-4 (R.: 1bc)
    R. Canten al Señor un cántico nuevo,
    porque ha hecho maravillas.
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    porque ha hecho maravillas:
    su diestra le ha dado la victoria,
    su santo brazo. R.
    V. El Señor da a conocer su salvación,
    revela a las naciones su justicia.
    Se acordó de su misericordia y su fidelidad
    en favor de la casa de Israel. R.
    V. Los confines de la tierra han contemplado
    la salvación de nuestro Dios.
    Aclama al Señor, tierra entera;
    griten, vitoreen, toquen. R.
    Segunda lectura
    Ef 1,3-6.11-12
    Dios nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo
    Lectura de la Carta del apóstol san Pablo a los Efesios
    BENDITO sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo,
    que nos ha bendecido en Cristo
    con toda clase de bendiciones espirituales en los cielos.
    Él nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo
    para que fuésemos santos e intachables ante él por el
    amor.
    Él nos ha destinado por medio de Jesucristo,
    según el beneplácito de su voluntad,
    a ser sus hijos,
    para alabanza de la gloria de su gracia,
    que tan generosamente nos ha concedido en el Amado.
    En él hemos heredado también,
    los que ya estábamos destinados por decisión
    del que lo hace todo según su voluntad,
    para que seamos alabanza de su gloria
    quienes antes esperábamos en el Mesías.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    V. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres. R.
    Evangelio
    Lc 1,26-38
    Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas
    EN aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a
    una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen
    desposada con un hombre llamado José, de la casa de
    David; el nombre de la virgen era María.
    El ángel, entrando en su presencia, dijo:
    «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
    Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba
    qué saludo era aquel. El ángel le dijo:
    «No temas, María, porque has encontrado gracia ante
    Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le
    pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo
    del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su
    padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su
    reino no tendrá fin».
    Y María dijo al ángel:
    «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?».
    El ángel le contestó:
    «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo
    te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer
    será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha
    concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que
    llamaban estéril, “porque para Dios nada hay imposible”».
    María contestó:
    «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
    Y el ángel se retiró.
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión sábado 7 de diciembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 30, 19-21.23-26
    Se apiadará de ti al oír tu gemido
    Lectura del libro de Isaías.
    ESTO dice el Señor, el Santo de Israel:
    «Pueblo de Sion, que habitas en Jerusalén,
    no tendrás que llorar,
    se apiadará de ti al oír tu gemido:
    apenas te oiga, te responderá.
    Aunque el Señor te diera
    el pan de la angustia y el agua de la opresión
    ya no se esconderá tu Maestro,
    tus ojos verán a tu Maestro.
    Si te desvías a la derecha o a la izquierda,
    tus oídos oirán una palabra a tus espaldas
    que te dice: "Este es el camino, camina por él".
    Te dará lluvia para la semilla
    que siembras en el campo,
    y el grano cosechado en el campo
    será abundante y suculento;
    aquel día, tus ganados pastarán en anchas praderas;
    los bueyes y asnos que trabajan en el campo
    comerán forraje fermentado,
    aventado con pala y con rastrillo.
    En toda alta montaña,
    en toda colina elevada
    habrá canales y cauces de agua
    el día de la gran matanza, cuando caigan las torres.
    La luz de la luna será como la luz del sol,
    y la luz del sol será siete veces mayor,
    como la luz de siete días,
    cuando el Señor vende la herida de su pueblo
    y cure las llagas de sus golpes».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 147(146),1-2.3-4.5-6 (R. cf. 3)
    R. Dichosos los que esperan en el Señor.
    V. Alaben al Señor, que la música es buena;
    nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
    El Señor reconstruye Jerusalén,
    reúne a los deportados de Israel. R.
    V. Él sana los corazones destrozados,
    venda sus heridas.
    Cuenta el número de las estrellas,
    a cada una la llama por su nombre.R.
    V. Nuestro Señor es grande y poderoso,
    su sabiduría no tiene medida.
    El Señor sostiene a los humildes,
    humilla hasta el polvo a los malvados. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. El Señor nos gobierna, nos da leyes, es nuestro rey: él es nuestra salvación. R.
    Evangelio
    Mt 9, 35 - 10,1.6-8
    Al ver las muchedumbres, se compadecerá de ellas.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.
    Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor».
    Entonces dice a sus discípulos:
    «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos;
    rueguen, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».
    Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.
    A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
    «Vayan a las ovejas descarriadas de Israel. Vayan y proclamen que ha llegado el reino de los cielos. Curen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, arrojen demonios. Gratis han recibido, den gratis».
    Palabra del Señor
    8 min
  • Reflexión viernes 6 de diciembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 29,17-24
    Aquel día verán los ojos de los ciegos.
    Lectura del libro de Isaías.
    ESTO dice el Señor:
    «Pronto, muy pronto,
    el Líbano se convertirá en vergel,
    y el vergel parecerá un bosque.
    Aquel día, oirán los sordos las palabras del libro;
    sin tinieblas ni oscuridad verán los ojos de los ciegos.
    Los oprimidos volverán a alegrarse en el Señor,
    y los pobres se llenarán de júbilo en el Santo de Israel;
    porque habrá desaparecido el violento, no quedará rastro del cínico;
    y serán aniquilados los que traman para hacer el mal:
    los que condenan a un hombre con su palabra,
    ponen trampas al juez en el tribunal
    y por una nadería violan el derecho del inocente.
    Por eso, el Señor, que rescató a Abrahán,
    dice a la casa de Jacob:
    "Ya no se avergonzará Jacob,
    ya no palidecerá su rostro,
    pues, cuando vean sus hijos mis acciones en medio de ellos,
    santificarán mi nombre;
    santificarán al Santo de Jacob
    y temerán al Dios de Israel".
    Los insensatos encontrarán la inteligencia
    y los que murmuraban aprenderán la enseñanza».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 27(26) ,1.4.13-14 (R. 1a)
    R. El Señor es mi luz y mi salvación.
    V. El Señor es mi luz y mi salvación,
    ¿a quién temeré?
    El Señor es la defensa de mi vida,
    ¿quién me hará temblar? R.
    V. Una cosa pido al Señor,
    eso buscaré:
    habitar en la casa del Señor,
    por los días de mi vida;
    gozar de la dulzura del Señor
    contemplando su templo. R.
    V. Espero gozar de la dicha del Señor
    en el país de la vida.
    Espera en el Señor, sé valiente,
    ten ánimo, espera en el Señor. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Miren, el Señor llega con poder e iluminará los ojos de sus siervos. R.
    Evangelio
    Mt 9,27-31
    Jesús cura a dos ciegos que creen en él.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dos ciegos seguían a Jesús gritando:
    «Ten compasión de nosotros, hijo de David».
    Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos y Jesús les dijo:
    «¿Creen que puedo hacerlo?».
    Contestaron:
    «Sí, Señor».
    Entonces les tocó los ojos, diciendo:
    «Que les suceda conforme a su fe».
    Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente:
    «¡Cuidado con que lo sepa alguien!»
    Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca.
    Palabra del Señor
    9 min
  • Reflexión jueves 5 de diciembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 26, 1-6
    Que entre un pueblo justo, que observa la lealtad.
    Lectura del libro de Isaías.
    AQUEL día, se cantará este canto en la tierra de Judá:
    «Tenemos una ciudad fuerte,
    ha puesto para salvarla murallas y baluartes.
    Abran las puertas para que entre un pueblo justo,
    que observa la lealtad;
    su ánimo está firme y mantiene la paz,
    porque confía en ti.
    Confíen siempre en el Señor,
    porque el Señor es la roca perpetua.
    Doblegó a los habitantes de la altura,
    a la ciudad elevada;
    la abatirá, la abatirá
    hasta el suelo, hasta tocar el polvo.
    La pisarán los pies, los pies del oprimido,
    los pasos de los pobres.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 118(117),1.8-9.19-20.21 y 25.26-27a (R. Is 26,2)
    R. Bendito el que viene en nombre del Señor.
    O bien:
    R. Aleluya
    V. Den gracias al Señor porque es bueno,
    porque es eterna su misericordia.
    Mejor es refugiarse en el Señor
    que fiarse de los hombres,
    mejor es refugiarse en el Señor
    que fiarse de los jefes. R.
    V. Ábranme las puertas de la salvación,
    y entraré para dar gracias al Señor.
    Esta es la puerta del Señor:
    los vencedores entrarán por ella.
    Te doy gracias porque me escuchaste
    Y fuiste mi salvación. R.
    V. Señor, danos la salvación;
    Señor danos prosperidad.
    Bendito el que viene en nombre del Señor,
    los bendecimos desde la casa del Señor.
    El Señor es Dios, él nos ilumina.R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Busquen al Señor mientras se deja encontrar, invóquenlo mientras está cerca. R.
    Evangelio
    Mt 7, 21.24-27
    El que hace la voluntad del Padre entrará en el reino de los cielos.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «No todo el que me dice "Señor, Señor" entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
    El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre la roca.
    El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se derrumbó. Y su ruina fue grande».
    Palabra de Señor.
    7 min
  • Reflexión miércoles 4 de diciembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 25,6-10a
    El Señor invita a su festín y enjuga las lágrimas de todos los rostros.
    Lectura del libro de Isaías.
    EN aquel día, preparará el Señor del universo para todos los pueblos,
    en este monte, un festín de manjares suculentos,
    un festín de vinos de solera;
    manjares exquisitos, vinos refinados.
    y arrancará en este monte
    el velo que cubre a todos los pueblos,
    el lienzo extendido sobre todas las naciones.
    Aniquilará la muerte para siempre.
    Dios, el Señor, Enjugará las lágrimas de todos los rostros, y alejará del país el oprobio de su pueblo
    - lo ha dicho el Señor -.
    Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios.
    Esperábamos en él y nos ha salvado.
    Este es el Señor en quien esperamos.
    Celebremos y gocemos con su salvación,
    porque reposará sobre este monte la mano del Señor».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 23(22),1-3a.3b-4.5.6 (R. cf. 5a)
    R. Habitaré en la casa del Señor
    por años sin término.
    V. El Señor es mi pastor, nada me falta:
    en verdes praderas me hace recostar;
    me conduce hacia fuentes tranquilas
    y repara mis fuerzas. R.
    V. Me guía por el sendero justo,
    por el honor de su nombre.
    Aunque camine por cañadas oscuras,
    nada temo, porque tú vas conmigo:
    tu vara y tu cayado me sosiegan.R.
    V. Preparas una mesa ante mí,
    enfrente de mis enemigos;
    me unges la cabeza con perfume,
    y mi copa rebosa.R.
    V. Tu bondad y tu misericordia me acompañan
    todos los días de mi vida,
    y habitaré en la casa del Señor
    por años sin término. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Miren que llega el Señor, para salvar a su pueblo; bienaventurados los que están preparados para salir a su encuentro. R.
    Evangelio
    Mt 15,29-37
    Jesús cura a muchos y multiplica los panes.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, Jesús se dirigió al mar de Galilea,
    subió al monte y se sentó en él.
    Acudió a él mucha gente llevando tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros; los ponían a sus pies y él los curaba.
    La gente se admiraba al ver hablar a los mudos, sanos a los lisiados, andar a los tullidos y con vista a los ciegos, y daban gloria al Dios de Israel.
    Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:
    «Siento compasión de la gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen que comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino».
    Los discípulos le dijeron:
    «¿De dónde vamos a sacar en un despoblado panes suficientes para saciar a tanta gente?».
    Jesús les dijo:
    «¿Cuántos panes tienen?».
    Ellos contestaron:
    «Siete y algunos peces».
    Él mandó a la gente que se sentara en el suelo. Tomó los siete panes y los peces, pronunció la acción de gracias, los partió y los fue dando a los discípulos, y los discípulos a la gente.
    Comieron todos hasta saciarse y recogieron las sobras: siete canastos llenos.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión martes 3 de diciembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 11,1-10
    Sobre él se posará el espíritu del Señor
    Lectura del libro de Isaías.
    AQUEL día, brotará un renuevo del tronco de Jesé,
    y de su raíz florecerá un vástago.
    Sobre él se posará el espíritu del Señor:
    espíritu de sabiduría y entendimiento,
    espíritu de consejo y fortaleza,
    espíritu de ciencia y temor del Señor.
    Lo inspirará el temor del Señor.
    No juzgará por apariencias
    ni sentenciará de oídas;
    juzgará a los pobres con justicia,
    sentenciará con rectitud a los sencillos de la tierra;
    pero golpeará al violento con la vara de su boca,
    y con el soplo de sus labios hará morir al malvado.
    La justicia será ceñidor de su cintura,
    y la lealtad, cinturón de sus caderas.
    Habitará el lobo con el cordero,
    el leopardo se tumbará con el cabrito,
    el ternero y el león pacerán juntos:
    un muchacho será su pastor.
    La vaca pastará con el oso,
    sus crías se tumbarán juntas;
    el león como el buey, comerá paja.
    El niño de pecho retoza junto al escondrijo de la serpiente,
    y el recién destetado extiende la mano
    hacia la madriguera del áspid.
    Nadie causará daño ni estrago
    por todo mi monte santo:
    porque está lleno el país del conocimiento del Señor,
    como las aguas colman el mar.
    Aquel día, la raíz de Jesé será elevada
    como enseña de los pueblos:
    se volverán hacia ella las naciones
    y será gloriosa su morada.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 72(71),1-2.7-8.12-13.17 (R. cf. 7)
    R. En sus días florezca la justicia
    y la paz abunde eternamente.
    V. Dios mío, confía tu juicio al rey,
    tu justicia al hijo de reyes,
    para que rija a tu pueblo con justicia,
    a tus humildes con rectitud. R.
    V. En sus días florezca la justicia
    y la paz hasta que falte la luna;
    domine de mar a mar,
    del Gran Río al confín de la tierra. R.
    V. Él librará al pobre que clamaba,
    al afligido que no tenía protector;
    él se apiadará del pobre y del indigente,
    y salvará la vida de los pobres. R.
    V. Que su nombre sea eterno,
    y su fama dure como el sol;
    él sea la bendición de todos los pueblos,
    y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Miren, el Señor llega con poder e iluminará los ojos de sus siervos. R.
    Evangelio
    Lc 10,21-24.
    Jesús, lleno de alegría en el Espíritu Santo
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquella hora Jesús se llenó de alegría en el Espíritu Santo y dijo:
    «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.
    Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el hijo se lo quiera revelar».
    Y, volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte:
    «¡Bienaventurados los ojos que ven lo que ustedes ven!
    Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven, y no lo vieron; y oír lo que ustedes oyen, y no lo oyeron».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión lunes 2 de diciembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 2,1-5
    El Señor congrega a todas las naciones en la paz eterna del Reino de Dios.
    Lectura del libro de Isaías.
    VISIÓN de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén.
    En los días futuros estará firme
    en el monte de la casa del Señor,
    en la cumbre de las montañas,
    más elevado que las colinas.
    hacia él confluirán todas las naciones,
    caminarán pueblos numerosos y dirán:
    «Vengan, subamos al monte del Señor,
    a la casa del Dios de Jacob.
    Él nos instruirá en sus caminos
    y marcharemos por sus sendas;
    porque de Sion saldrá la ley,
    la palabra del Señor de Jerusalén».
    Juzgará entre las naciones,
    será árbitro de pueblos numerosos.
    De las espadas forjarán arados,
    de las lanzas, podaderas.
    No alzará la espada pueblo contra pueblo,
    no se adiestrarán para la guerra.
    Casa de Jacob, ven;
    caminemos a la luz del Señor.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 122(121),1-2.3-4a.6-7. 8-9 (R. cf. 1)
    R. Vamos alegres a la casa del Señor.
    V. ¡Qué alegría cuando me dijeron:
    «Vamos a la casa del Señor»!
    Ya están pisando nuestros pies
    tus umbrales, Jerusalén. R.
    V. Jerusalén está fundada
    como ciudad bien compacta.
    Allá suben las tribus,
    las tribus del Señor. R.
    V. Según la costumbre de Israel,
    a celebrar el nombre del Señor;
    en ella están los tribunales de justicia,
    en el palacio de David. R.
    V. Deseen la paz a Jerusalén:
    «Vivan seguros los que te aman,
    haya paz dentro de tus muros,
    seguridad en tus palacios».R.
    V. Por mis hermanos y compañeros,
    voy a decir: «la paz contigo».
    Por la casa del Señor, nuestro Dios,
    te deseo todo bien. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Ven a librarnos, Señor, Dios nuestro; que brille tu rostro y nos salve. R.
    Evangelio
    Mt 8,5-11
    Vendrán muchos de oriente y occidente al reino de los cielos.
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
    EN aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaún, un centurión se le acercó rogándole:
    «Señor, tengo en casa un criado que está en cama paralítico y sufre mucho».
    Le contestó:
    «Voy yo a curarlo».
    Pero el centurión le replicó:
    «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: "Ve", y va; al otro: "Ven", y viene; a mi criado: "Haz esto", y lo hace».
    Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían:
    «En verdad les digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe. Les digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se sentarán con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos».
    Palabra del Señor
    8 min
  • Reflexión Domingo 1º de diciembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Jr 33, 14-16
    Daré a David, de entre sus hijos, un sucesor legítimo.
    Lectura del libro de Jeremías
    ESTO dice el Señor:
    «Ya se acerca el día en que cumpliré la promesa que hice al pueblo de Israel y al pueblo de Judá.
    Cuando se cumpla el plazo y llegue el día daré a David, de entre sus hijos, un sucesor legítimo, que implantará la justicia y el derecho en el país.
    En aquellos días estará a salvo Judá y Jerusalén vivirá en paz.
    Y este es el nombre que darán a la ciudad:
    El Señor, nuestra defensa.»
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 25(24),4-5ab.8-9.10 y 14 (R. cf. 130[129],5
    R. Mi alma espera en el Señor; espera en su palabra.
    V. Señor, enséñame tus caminos,
    instrúyeme en tus sendas:
    guíame con tu verdad y enséñame,
    porque tú eres mi Dios y Salvador. R.
    V. El Señor es bueno y es recto,
    y enseña el camino a los pecadores;
    hace caminar a los humildes con rectitud,
    enseña sus camino a los humildes. R.
    V. Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
    para los que guardan su alianza y sus mandatos.
    El Señor se confía con sus fieles
    y les da a conocer su alianza. R.
    Segunda lectura
    1Ts 3,12 - 4,2
    Que el Señor fortalezca su corazón para la venida gloriosa de Cristo.
    Lectura de la Primera Carta del apóstol San Pablo a los Tesalonicenses
    HERMANOS:
    Que el Señor los colme y los haga rebosar de amor unos con otros y
    con todos, un amor como el que nosotros les tenemos.
    Y les dé así firmeza de espíritu y los haga santos e
    irreprensibles para que puedan presentarse ante Dios nuestro Padre,
    cuando vuelva glorioso Jesús, nuestro Señor; con todos sus ángeles.
    Por lo demás, hermanos,
    puesto que ya han aprendido de nosotros qué camino hay
    que tomar para agradar a Dios, les rogamos y suplicamos por el Señor Jesús
    que sigan haciendo más progresos en ese camino.
    Ya conocen las instrucciones que les dimos en nombre del Señor Jesús.
    Palabra de Dios
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. R.
    Evangelio
    Lc 21,25-28.34-36
    Se acerca su liberación
    Lectura del santo Evangelio según San Lucas
    ESTANDO ya en Jerusalén, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Habrá fenómenos extraordinarios en el sol, en la luna y las estrellas.
    En la tierra naciones enteras
    se llenarán de angustia y desesperación al oír el estruendo del mar y el oleaje.
    Y la gente quedará sin aliento por el terror y la expectativa del peligro que amenazará a la tierra, cuando tiemble el ejército de los astros en el cielo.
    Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con poder y gloria inmensa.
    Cuando comiencen a suceder estas cosas, levántense con la frente erguida, porque se acerca su liberación.
    Tengan cuidado:
    no se dejen aturdir por el desenfreno y la embriaguez, ni por las preocupaciones diarias; así no podrían escapar cuando llegue de repente ese día, pues va a tomar por sorpresa a todos los habitantes de la tierra.
    Permanezcan en vela, pidiendo a Dios en todo momento la gracia de salir sanos y salvos de todo esto que va a suceder y de presentarse con confianza ante el Hijo del hombre.»
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión sábado 30 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Rm 10,9-18
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos
    Si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación.
    Dice la Escritura: «Nadie que cree en él quedará defraudado.»
    Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan. Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará.» Ahora bien, ¿cómo van a invocarlo, si no creen en él?; ¿cómo van a creer, si no oyen hablar de él?; y ¿cómo van a oír sin alguien que proclame?; y ¿cómo van a proclamar si no los envían? Lo dice la Escritura: «¡Qué hermosos los pies de los que anuncian el Evangelio!» Pero no todos han prestado oído al Evangelio; como dice Isaías: «Señor, ¿quién ha dado fe a nuestro mensaje?» Así pues, la fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo. Pero yo pregunto: «¿Es que no lo han oído?» Todo lo contrario: «A toda la tierra alcanza su pregón, y hasta los límites del orbe su lenguaje.»
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 19(18), 2-3.4-5 (R. 5a)
    R. A toda la tierra alcanza su pregón
    El cielo proclama la gloria de Dios,
    el firmamento pregona la obra de sus manos:
    el día al día le pasa el mensaje,
    la noche a la noche se lo susurra. R.
    Sin que hablen, sin que pronuncien,
    sin que resuene su voz,
    a toda la tierra alcanza su pregón
    y hasta los límites del orbe su lenguaje. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Venid y seguidme -dice el Señor-, y os haré pescadores de hombres. R.
    Evangelio
    Mt 4, 18-22
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    En aquel tiempo, paseando junto al mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores. Les dijo: «Vengan en pos de mí y los haré pescadores de hombres». Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca restaurando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
    Palabra de Señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 28 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ap 18,1-2.21-23; 19,1-3.9a
    Cayó la gran Babilonia
    Lectura del libro del Apocalipsis.
    YO, Juan, vi un ángel que bajaba del cielo con gran autoridad, y la tierra se deslumbró con su resplandor.
    Y gritó con fuerte voz:
    «Cayó, cayó la gran Babilonia. Y se ha convertido en morada de demonios, en guarida de todo espíritu inmundo, en guarida de todo pájaro inmundo y abominable.
    Un ángel vigoroso levantó una piedra grande como una rueda de molino y la precipitó al mar diciendo:
    «Así, con este ímpetu será precipitada Babilonia, la gran ciudad, y no quedará rastro de ella. No se escuchará más en ti la voz de citaristas ni músicos, de flautas y trompetas. No habrá más en ti artífices de ningún arte; y ya no se escuchará en ti el ruido del molino; ni brillará más en ti luz de lámpara; ni se escuchará más en ti la voz del novio y de la novia, porque tus mercaderes eran los magnantes de la tierra y con tus brujerías embaucaste a todas las naciones».
    Después de esto oí en el cielo como el vocerío de una gran muchedumbre, que decía:
    «¡Aleluya! La salvación, la gloria y el poder son de nuestro Dios, porque sus juicios son verdaderos y justos. Él ha condenado a la gran prostituta que corrompía la tierra con sus fornicaciones, y ha vengado en ella la sangre de sus siervos».
    Y por segunda vez dijeron:
    «¡Aleluya!».
    Y el humo de su incendio sube por los siglos de los siglos.
    Y me dijo:
    Escribe: "Bienaventurados los invitados al banquete de bodas del Cordero"».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 100(99),2.3.4.5 (R. Ap 19,9a)
    R. Bienaventurados los invitados al banquete de bodas del Cordero.
    V. Aclama al Señor, tierra entera,
    sirvan al Señor con alegría,
    entren en su presencia con vítores. R.
    V. Sepan que el Señor es Dios:
    que él nos hizo y somos suyos,
    su pueblo y ovejas de su rebaño. R.
    V. Entren por sus puertas con acción de gracias,
    por sus atrios con himnos,
    dándole gracias y bendiciendo su nombre. R.
    V. El Señor es bueno,
    su misericordia es eterna,
    su fidelidad por todas las edades. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Levántense, alcen la cabeza; se acerca su liberación. R.
    Evangelio
    Lc 21,20-28.
    Jerusalén será pisoteada por gentiles, hasta que alcancen su plenitud los tiempos de los gentiles.
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Cuando vean a Jerusalén sitiada por ejércitos, sepan que entonces está cerca su destrucción.
    Entonces los que estén en Judea, que huyan a los montes; los que estén en medio de Jerusalén, que se alejen; los que estén en los campos, que no entren en ella; porque estos son "días de venganza" para que se cumpla todo lo que está escrito.
    ¡Ay de las que estén encintas o criando en aquellos días! Porque habrá una gran calamidad en esta tierra y un castigo para este pueblo.
    "Caerán a filo de espada", los llevarán cautivos "a todas las naciones", y "Jerusalén será pisoteada por gentiles", hasta que alcancen su plenitud los tiempos de los gentiles.
    Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y el oleaje, desfalleciendo los hombres por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues las potencias del cielo serán sacudidas.
    Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y gloria.
    Cuando empiece a suceder esto, levántense, alcen la cabeza; se acerca su liberación».
    Palabra del Señor.
    8 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.