Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión sábado 16 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    3 Jn 5-8
    Debemos sostener a los hermanos, para hacernos colaboradores de la verdad
    Lectura de la tercera carta del apóstol san Juan.
    QUERIDO Gayo:
    Te portas con plena lealtad en todo lo que haces por los hermanos, y eso para ti son extraños. Ellos han hablado de tu caridad ente la Iglesia.
    Por favor, provéelos para el viaje como Dios se merece; ellos se pusieron en camino para trabajar por el Nombre, sin aceptar nada de los paganos. Por eso debemos sostener nosotros a hombres como estos, para hacernos colaboradores de la verdad.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 112(111),1-2.3-4.5-6 (R. 1a)
    R. Dichoso quien teme al Señor.
    O bien:
    R. Aleluya.
    V. Dichoso quien teme al Señor
    y ama de corazón sus mandatos.
    Su linaje será poderoso en la tierra,
    la descendencia del justo será bendita. R.
    V. En su casa habrá riquezas y abundancia,
    su caridad dura por siempre.
    En las tinieblas brilla como una luz
    el que es justo, clemente y compasivo. R.
    V. Dichoso el que se apiada y presta,
    y administra rectamente sus asuntos,
    porque jamás vacilará.
    El recuerdo del justo será perpetuo. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Dios nos llamó por medio del Evangelio para que lleguemos a adquirir la gloria de nuestro Señor Jesucristo. R.
    Evangelio
    Lc 18,1-8.
    Dios hará justicia a sus elegidos que claman ante él
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos una parábola para enseñarles que es necesario orar siempre, sin desfallecer.
    «Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres.
    En aquella ciudad había una viuda que solía ir a decirle:
    "Hazme justicia frente a mi adversario".
    Por algún tiempo se estuvo negando, pero después se dijo a sí mismo:
    "Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia, no sea que siga viniendo a cada momento a importunarme"».
    Y el Señor añadió:
    «Fíjense en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que claman ante él día y noche?; ¿o les dará largas? Les digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión viernes 15 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    2Jn 4-9
    Quien permanece en la doctrina, este posee al Padre y al Hijo
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Juan.
    SEÑORA Elegida:
    Me alegré mucho al enterarme de que tus hijos caminan en la verdad, según el mandamiento que el Padre nos dio. Ahora tengo algo que pedirte, Señora- y no es que les escriba un mandamiento nuevo, sino el que tenemos desde el principio-: que nos amemos unos a otros. Y en esto consiste el amor: en que caminemos según sus mandamientos. Y este es su mandamiento, según oyeron desde el principio, para que caminen según él.
    Pues han salido en el mundo muchos embusteros, que no reconocen que Jesucristo vino en carne. El que diga eso es el embustero y el anticristo.
    Estén en guardia, para que no pierdan su trabajo y reciban el pleno salario. Todo el que se propasa y no se mantiene en la doctrina de Cristo, no posee a Dios; quien permanece en la doctrina, este posee al Padre y al Hijo.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 119(118),1.2.10.11.17.18 (R. 1b)
    R. Dichoso el que camina en la ley del Señor.
    V. Dichoso el que, con vida intachable,
    camina en la ley del Señor. R.
    V. Dichoso el que, guardando sus preceptos,
    lo busca de todo corazón. R.
    V. Te busco de todo corazón,
    no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R.
    V. En mi corazón escondo tus consignas;
    así no pecaré contra ti. R.
    V. Haz bien a tu siervo: viviré
    y cumpliré tus palabras. R.
    V. Ábreme los ojos, y contemplaré
    las maravillas de tu ley. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Levántense, alcen la cabeza; se acerca su liberación. R.
    Evangelio
    Lc 17,26-37
    El día que se revele el Hijo del hombre
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Como sucedió en los días de Noé, así serán también en los días del Hijo del hombre: comían, bebían, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta que el día en que Noé entró en el arca; entonces llegó el diluvio y acabó con todos.
    Asimismo, como sucedió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, sembraban, construían; pero el día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y acabó con todos.
    Así sucederá el día que se revele el Hijo del hombre.
    Aquel día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en casa no baje a recogerlas; igualmente, el que esté en el campo, no vuelva atrás.
    Acuérdense de la mujer de Lot.
    El que pretenda guardad su vida, la perderá; y el que la pierda, la recobrará.
    Les digo que aquella noche estarán dos juntos: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán; estarán dos moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán».
    Ellos le preguntaron:
    «¿Dónde, Señor?».
    Él les dijo:
    «Donde está el cadáver, allí se reunirán los buitres».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 14 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Flm 7-20
    Recóbralo, no como esclavo, sino como un hermano querido
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Filemón
    QUERIDO Hermano:
    He experimentado gran gozo y consuelo por tu amor ya que, gracias a ti, los corazones de los santos han encontrado alivio.
    Por eso, aunque tengo plena libertad en Cristo para indicarte lo que conviene hacer, prefiero apelar a tu caridad, yo, Pablo, anciano, y ahora prisionero por Cristo Jesús. Te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien engendré en la prisión, que antes era tan inútil para ti, y ahora en cambio es tan útil para ti y para mí. Te lo envío como a hijo.
    Me hubiera gustado retenerlo junto a mi, para que me sirviera en nombre tuyo en esta prisión que sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo: así me harás este favor, no a la fuerza, sino con toda libertad. Quizá se apartó de ti por breve tiempo para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como un hermano querido, que si lo es mucho para mí, cuánto más para ti, humanamente y en el Señor.
    Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mí. Si en algo te ha perjudicado y te debe algo, ponlo en mi cuenta: yo, Pablo, te firmo el pagaré de mi puño y letra, para no hablar de que tú me debes tu propia persona. Sí, hermano, hazme este favor en el Señor; alivia mi ansiedad, por amor a Cristo.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 146(145),7.8-9a.9bc-10 (R. 5a)
    R. Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob.
    V. El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
    hace justicia a los oprimidos,
    da pan a los hambrientos,
    El Señor liberta a los cautivos. R
    V. El Señor abre los ojos al ciego,
    el Señor endereza a los que ya se doblan,
    el Señor ama a los justos.
    El Señor guarda a los peregrinos. R.
    V. Sustenta al huérfano y a la viuda
    y transforma el camino de los malvados.
    El Señor reina eternamente,
    tu Dios, Sion, de edad en edad. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Yo soy la vid, ustedes los sarmientos-dice el Señor-; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante. R.
    Evangelio
    Lc 17,20-25.
    El reino de Dios está en medio de ustedes
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, los fariseos preguntaron a Jesús:
    «¿Cuándo va a llegar el reino de Dios?».
    Él les contestó:
    «El reino de Dios no viene aparatosamente, ni dirán: "Está aquí" o "Está allí", porque, miren, el reino de Dios está en medio de ustedes».
    Dijo a sus discípulos:
    «Vendrán días en que desearán ver un solo día del Hijo del hombre, y no lo verán.
    Entonces se les dirá: "Esta aquí" o "Está allí"; no vayan ni corran detrás, pues como el fulgor del relámpago brilla de un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre en su día.
    Pero primero es necesario que padezca mucho y sea reprobado por esta generación».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión miércoles 13 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Tt 3, 1-7
    Andábamos por el camino equivocado, pero según su propia misericordia nos salvó
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito.
    QUERIDO hermano:
    Recuérdales que se sometan a los gobernantes y a las autoridades; que obedezcan, estén dispuestos a hacer el bien, no hablen mal de nadie ni busquen riñas; que sean condescendientes y amables con todo el mundo.
    Porque antes también nosotros, con nuestra insensatez y obstinación, andábamos por el camino equivocado; éramos esclavos de deseos y placeres de todo tipo, nos pasábamos la vida haciendo el mal y comidos de envidia, éramos insoportables y nos odiábamos unos a otros.
    Más cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor al hombre, no por las obras de justicia que hubiéramos hecho nosotros, sino, según su propia misericordia, nos salvó por el baño del nuevo nacimiento y de la renovación del Espíritu Santo, que derramó copiosamente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador, para que, justificados por su gracia, seamos, en esperanza, herederos de la vida eterna.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 23(22), 1-3a.3b-4.5.6 R. 1)
    R.El Señor, es mi pastor, nada me falta
    V. El Señor es mi pastor, nada me falta:
    en verdes praderas me hace recostar;
    me conduce hacia fuentes tranquilas
    y repara mis fuerzas. R.
    V. Me guía por el sendero justo,
    por el honor de su nombre.
    Aunque camine por cañadas oscuras,
    nada temo, porque tú vas conmigo:
    tu vara y tu cayado me sosiegan. R.
    V. Preparas una mesa ante mí,
    enfrente de mis enemigos;
    me unges la cabeza con perfume,
    y mi copa rebosa. R.
    V. Tu bondad y tu misericordia me acompañan
    todos los días de mi vida,
    y habitaré en la casa del Señor
    por años sin término. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Den gracias en toda ocasión: esta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de ustedes. R.
    Evangelio
    Lc 17, 11-19
    No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    UNA vez, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaría y Galilea. Cuando iba a entrar en una ciudad, vinieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:
    «Jesús, maestro, ten compasión de nosotros».
    Al verlos, les dijo:
    «Vayan a presentarse a los sacerdotes».
    Y sucedió que, mientras iban de camino, quedaron limpios.
    Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se postró a los pies de Jesús, rostro en tierra, dándole gracias.
    Este era un samaritano.
    Jesús, tomó la palabra y dijo:
    «¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?».
    Y le dijo:
    «Levántate, vete; tu fe te ha salvado».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión martes 12 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Tt 2,1-8.11-14
    Llevemos una vida piadosa, aguardando la dicha que esperamos y la manifestación del Dios y Salvador nuestro, Jesucristo.
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito.
    QUERIDO hermano:
    Habla de lo que es conforme a la sana doctrina.
    Que los ancianos sean sobrios, respetables, sensatos, sanos en la fe, en el amor y en la paciencia.
    Las ancianas, igualmente, sean, en su comportamiento, como conviene a personas religiosas; no sean calumniadoras, ni se envicien con el vino; sean maestras del bien, que inspiren buenos principios a las jóvenes, enseñándoles a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser sensatas, puras, a cuidar de la casa, a ser bondadosas y sumisas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea maldecida.
    A los jóvenes exhórtalos también a que sean sensatos. Muéstrate en todo como un modelo de buena conducta; en la enseñanza sé íntegro y grave, irreprochable en la sana doctrina, a fin de que los adversarios sientan vergüenza al no poder decir nada malo de nosotros.
    Pues se ha manifestado la gracias de Dios, que trae la salvación para todos los hombres, enseñándonos a que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, llevemos ya desde ahora una vida sobria, justa y piadosa, aguardando la dicha que esperamos y la manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo, el cual se entregó por nosotros para rescatarnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo de su propiedad, dedicado enteramente a las buenas obras.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 37(36),3-4.18 y 23.27 y 29 R. 39a)
    R. El Señor es quien salva a los justos.
    V. Confía en el Señor y haz el bien:
    habitarás tu tierra y reposarás en ella en fidelidad;
    sea el Señor tu delicia,
    y él te dará lo que pide tu corazón. R.
    V. El Señor vela por los días de los buenos,
    y su herencia durara siempre.
    El Señor asegura los pasos del hombre,
    se complace en sus caminos. R .
    V. Apártate del mal y haz el bien,
    y siempre tendrás una casa.
    Los justos poseen la tierra,
    la habitarán por siempre jamás. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. El que me ama guardará mi palabra - dice el Señor-, y mi Padre lo amará, y vendremos a él.R.
    Evangelio
    Lc 17,7-10
    Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, dijo el Señor:
    «¿Quién de ustedes, si tiene un criado labrando o pastoreando, le dice cuando vuelve del campo:
    "Enseguida, ven y ponte a la mesa"?
    ¿No le dirán más bien:
    "Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú"?
    ¿Acaso tienen que estar agradecidos el criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo ustedes: cuando hayan hecho todo lo que se les ha mandado, digan:
    "Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer"».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión lunes 11 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Tt 1,1-9
    Constituye presbíteros siguiendo las instrucciones que te di.
    Comienzo de la carta del apóstol san Pablo a Tito.
    PABLO, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, para suscitar la fe de los elegidos de Dios y el conocimiento de la verdad, que, de acuerdo con la piedad, lleva a la esperanza de la vida eterna; esta fue prometida antes de los siglos por Dios, que nunca miente; al llegar el tiempo apropiado, él manifestó su palabra por la predicación que me fue confiada según el mandato de Dios nuestro Salvador, a Tito, verdadero hijo en la fe que compartimos: gracia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, Salvador nuestro.
    Mi intención al dejarte en Creta era que acabaras de organizar lo que aún faltaba por hacer y constituyeses presbíteros en cada ciudad, siguiendo las instrucciones que te di. Que el presbítero sea alguien sin tacha, marido de una sola mujer, que tenga hijos creyentes, a los que no quepa acusar de vida desenfrenada ni de ser unos insubordinados.
    Porque es preciso que el obispo sea intachable, como administrador que es de la casa de Dios; que no sea presuntuoso, ni colérico, ni dado al vino, ni pendenciero, ni ávido de ganancias poco limpias.
    Al contrario, ha de ser hospitalario, amigo del bien, sensato, justo, piadoso, dueño de sí.
    Debe mostrar adhesión al mensaje de la fe de acuerdo con la enseñanza, para que sea capaz tanto de orientar en la sana doctrina como de rebatir a los que sostienen la contraria.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 24(23),1-2.3-4ab.5-6 (R. cf. 6)
    R. Esta es la generación que busca tu rostro, Señor.
    V. Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
    el orbe y todos sus habitantes:
    él la fundó sobre los mares,
    él la afianzo sobre los ríos. R.
    V. ¿Quién puede subir al monte del Señor?
    ¿Quién puede estar en el recinto sacro?
    El hombre de manos inocentes y puro corazón,
    que no confía en los ídolos. R.
    V. Ese recibirá la bendición del Señor,
    le hará justicia el Dios de Salvación.
    Esta es la generación que busca al Señor,
    que busca su rostro, Dios de Jacob. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Brillan como lumbreras del mundo, manteniendo firme la palabra de la vida. R.
    Evangelio
    Lc 17,1-6
    Si siete veces en un día vuelve a decirte: «Me arrepiento», lo perdonarás
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Es imposible que no haya escándalos; pero ¡ay de quien los provoca!
    Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tengan cuidado.
    Si tu hermano te ofende, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: "Me arrepiento", lo perdonarás».
    Los apóstoles le dijeron al Señor:
    «Auméntanos la fe».
    El Señor dijo:
    «Si tuvieran fe como un granito de mostaza, dirían a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar", y les obedecería».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión Domingo 10 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1R 17,10-16
    Lectura del primer libro de los Reyes.
    EN aquellos días, se alzó el profeta Elías y fue a Sarepta.
    Traspasaba la puerta de la ciudad en el momento en el que una mujer viuda recogía por allí leña.
    Elías la llamó y le dijo:
    «Traéme un poco de agua en el jarro, por favor, y beberé».
    Cuando ella fue a traérsela, él volvió a gritarle:
    «Tráeme, por favor, en tu mano un trozo de pan».
    Ella respondió:
    «Vive el Señor, tu Dios, que no me queda pan cocido; solo un puñado de harina en la orza y un poco de aceite en la alcuza. Estoy recogiendo un par de palos, entraré y prepararé el pan para mí y mi hijo, lo comeremos y luego moriremos».
    Pero Elías le dijo:
    «No temas. Entra y haz como has dicho, pero antes prepárame con la harina una pequeña torta y tráemela. Para ti y tu hijo la harás después. Porque así dice el Señor, Dios de Israel:
    "La orza de harina no se vaciará
    la alcuza de aceite no se agotará
    hasta el día en que el Señor conceda
    lluvias sobre la tierra"».
    Ella se fue y obró según la palabra de Elías, y comieron él, ella y su familia.
    Por mucho tiempo la orza de harina no se vació ni la alcuza de aceite se agotó, según la palabra que había pronunciado el Señor por boca de Elías.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 146(145),7.8-9a.9bc-10 (R. 1)
    R. Alaba, alama mía, al Señor.
    V. El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
    hace justicia a los oprimidos,
    da pan a los hambrientos.
    El Señor liberta a los cautivos. R.
    V. El Señor abre los ojos al ciego,
    el Señor endereza a los que ya se doblan,
    el Señor ama a los justos.
    El Señor guarda a los peregrinos. R.
    V. Sustenta al huérfano y a la viuda
    y trastorna el camino de los malvados.
    El Señor reina eternamente,
    tu Dios, Sion, de edad en edad. R.
    Segunda lectura
    Hb 9,24-28
    Lectura de la carta a los Hebreos.
    CRISTO entró no en un santuario construido por hombres, imagen del auténtico, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros.
    Tampoco se ofrece a sí mismo muchas veces como el sumo sacerdote, que entraba en el santuario todos los años y ofrecía sangre ajena. Si hubiese sido así, tendría que haber padecido muchas veces, desde la fundación del mundo. De hecho, él se ha manifestado una sola vez, al final de los tiempos, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo.
    Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez; y después de la muerte, el juicio.
    De la misma manera, Cristo se ofreció una sola vez para quitar los pecados de todos.
    La segunda vez aparecerá, sin ninguna relación al pecado, para salvar a los que lo esperan.
    Palabra de Dios.
    Evangelio
    Mc 12,38-44
    Esta viuda pobre ha echado más que nadie.
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, Jesús, instruyendo al gentío, les decía:
    «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en las plazas, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas y aparentan hacer largas oraciones. Esos recibirán una condenación más rigurosa».
    Estando Jesús sentado enfrente del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acercó una viuda pobre y echó dos moneditas, es decir, unos centavos.
    Llamando a sus discípulos, les dijo:
    «En verdad les digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión sábado 9 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ez 47,1-2. 8-9. 12
    Vi agua que manaba del templo, y habrá vida allí donde llegue el torrente (Ant. Vidi Aquam)
    Lectura de la profecía de Ezequiel.
    EN aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo del Señor. De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este —el templo miraba al este—. El agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar. Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho. Me dijo: «Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal. Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente. En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales».
    Palabra de Dios.
    O bien:
    1Co 3, 9c-11. 16-17
    Son templo de Dios
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
    HERMANOS: Ustedes son edificio de Dios. Conforme a la gracia que Dios me ha dado, yo, como hábil arquitecto, puse el cimiento, mientras que otro levanta el edificio. Mire cada cual cómo construye. Pues nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo. ¿No saben que son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: y ese templo son ustedes.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 46(45), 2-3.5-6.8-9 (R. 5)
    R. Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su morada.
    V. Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza,
    poderoso defensor en el peligro.
    Por eso no tememos aunque tiemble la tierra,
    y los montes se desplomen en el mar. R.
    V. Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios,
    el Altísimo consagra su morada.
    Teniendo a Dios en medio, no vacila;
    Dios la socorre al despuntar la aurora. R.
    V. El Señor del universo está con nosotros,
    nuestro alcázar es el Dios de Jacob.
    Vengan a ver las obras del Señor,
    las maravillas que hace en la tierra. . R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. He elegido y santificado este templo —dice el Señor— para que mi Nombre esté en él eternamente. R.
    Evangelio
    Jn 2,13-22
    Hablaba del templo de su cuerpo.
    Lectura del santo Evangelio según san Juan.
    SE acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a
    Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores
    de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados;
    y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo,
    ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas
    y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas
    les dijo:
    «Quiten esto de aquí: no conviertan en un mercado la casa de mi Padre».
    Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito:
    «El celo de tu casa me devora».
    Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron:
    «¿Qué signos nos muestras para obrar así?».
    Jesús contestó:
    «Destruyan este templo, y en tres días lo levantaré».
    Los judíos replicaron:
    «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo,
    ¿y tú lo vas a levantar en tres días?».
    Pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó
    de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo
    había dicho, y creyeron a la Escritura y a la palabra que
    había dicho Jesús.
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión viernes 8 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Flp 3, 17–4,1
    Aguardamos un Salvador; él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses.
    HERMANOS; sean imitadores míos y fíjense en los que andan según el modelo que tienen en nosotros.
    Porque - como les decía muchas veces, y ahora lo repito con lágrimas en los ojos- hay muchos que andan como enemigos de la cruz de Cristo: su paradero es la perdición; su Dios, el vientre; su gloria, sus vergüenzas; solo aspiran a cosas terrenas.
    Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo.
    Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo.
    Así, pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, manténganse así, en el Señor, queridos.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 122(121), 1-2.4-5
    R. Vamos alegres a la casa del Señor.
    V. ¡Qué alegría cuando me dijeron:
    «Vamos a la casa del Señor»!
    Ya están pisando nuestros pies
    tus umbrales, Jerusalén. R.
    V. Jerusalén está fundada
    como ciudad bien compacta.
    Allá suben las tribus,
    las tribus del Señor. R.
    V. Según la costumbre de Israel,
    a celebrar en nombre del Señor;
    en ella están los tribunales de justicia,
    en el palacio de David. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Quien guarda la Palabra de Cristo,
    ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. R.
    Evangelio
    Lc 16, 1-8
    Los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la luz
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos:
    «Un hombre rico tenía un administrador, a quien acusaron ante él de derrochar sus bienes.
    Entonces lo llamó y le dijo:
    "¿Qué es eso que estoy oyendo de ti? Dame cuenta de tu administración, porque en adelante no podrás seguir administrando".
    El administrador se puso a decir para sí:
    "¿Qué voy a hacer, pues mi señor me quita la administración? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me dan vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa".
    Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero:
    "¿Cuánto debes a mi amo?"
    Este respondió:
    "Cien barriles de aceite".
    Él le dijo:
    "Toma tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta".
    Luego dijo a otro:
    "Y tú, ¿cuánto debes?".
    Él le dijo:
    "Cien fanegadas de trigo".
    Le dice:
    "Toma tu recibo y escribe ochenta".
    Y el amo alabó al administrador injusto, porque había actuado con astucia. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la luz».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 7 de noviembre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Flp 3,3-8a
    Todo eso que para mí era ganancia, lo consideré pérdida a causa de Cristo
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses.
    HERMANOS:
    Los circuncisos somos nosotros, los que damos culto en el Espíritu de Dios y ponemos nuestra gloria en Cristo Jesús, sin confiar en la carne. Aunque también yo tendría motivos para confiar en ella. Y si alguno piensa que puede hacerlo, yo mucho más: circuncidado a los ocho días, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo hijo de hebreos; en cuanto a la ley , fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la Iglesia; en cuanto a la justicia de la ley, irreprochable.
    Sin embargo, todo eso que para mí era ganancia, lo consideré pérdida a causa de Cristo. Más aún: todo lo considero pérdida comparado con la excelencia del conociemiento de Cristo Jesús, mi Señor.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 105(104),2-3.4-5. 6-7 R. 3b)
    R. Que se alegren los que buscan al Señor
    O bien:
    R. Aleluya
    V. Cántenle al son de instrumentos,
    hablen de sus maravillas,
    gloríense de su nombre santo,
    que se alegren los que buscan al Señor. R.
    V. Recurran al Señor y a su poder,
    busquen continuamente su rostro.
    recurden las maravillas que hizo,
    sus prodigios, las sentencias de su boca. R.
    V. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
    hijos de Jacob, su elegido!
    El Señor es nuestro Dios,
    él gobierna toda la tierra. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados - dice el Señor-, y yo los aliviaré. R.
    Evangelio
    Lc 15,1-10.
    Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, solían acercarse a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo:
    «Ese acoge a los pecadores y come con ellos».
    Jesús les dijo esta parábola:
    «¿Quién de ustedes que tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la descarriada, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, se la carga sobre los hombros, muy contento; y, al llegar a casa, reúne a los amigos y a los vecinos, y les dice: "¡Alégrense conmigo!, he encontrado la oveja que se me había perdido".
    Les digo que así también habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse.
    O ¿qué mujer que tiene diez monedas, si se le pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca con cuidado, hasta que la encuentra? Y, cuando la encuentra, reúne a las amigas y a las vecinas y les dice:
    "¡Alégrense conmigo!, he encontrado la moneda que se me había perdido".
    Les digo que la misma alegría tendrán los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta».
    Palabra del Señor.
    8 min

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