Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión Domingo 27 de octubre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Jr 31,7-9
    Guiaré entre consuelos a los ciegos y los cojos
    Lectura del libro de Jeremías.
    ESTO dice el Señor:
    «Griten de alegría por Jacob,
    regocíjense por la flor de los pueblos;
    proclamen, alaben y digan:
    "¡El Señor ha salvado a su pueblo,
    ha salvado al resto de Israel!".
    Los traeré del país del norte,
    los reuniré de los confines de la tierra.
    Entre ellos habrá ciegos y cojos,
    lo mismo preñadas que paridas:
    volverá una enorme multitud.
    Vendrán todos llorando
    y yo los guiaré entre consuelos;
    los llevaré a torrentes de agua,
    por camino llano, sin tropiezos.
    Seré un padre para Israel,
    Efraín será mi primogénito».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 126(125),1-2ab.2cd-3.4-5.6
    R. El Señor ha estado grande con nosotros,
    y estamos alegres.
    V. Cuando el Señor hizo volver a los cautivos de Sion,
    nos parecía soñar:
    la boca se nos llenaba de risas,
    la lengua de cantares. R.
    V. Hasta los gentiles decían:
    «El Señor ha estado grande con ellos».
    El Señor ha estado grande con nosotros,
    Y estamos alegres. R.
    V. Recoge, Señor, a nuestros cautivos
    como los torrentes del Negueb.
    Los que sembraban con lágrimas
    cosechan entre cantares. R.
    V. Al ir, iba llorando,
    llevando la semilla;
    al volver, vuelve cantando,
    trayendo sus gavillas. R.
    Segunda lectura
    Hb 5, 1-6
    Tu eres sacerdote para siempre según el rito de Melquisedec
    Lectura de la carta a los Hebreos.
    TODO sumo sacerdote, escogido de entre los hombres, está puesto para representar a los hombres en el culto a Dios: para ofrecer dones y sacrificios por los pecados.
    Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, porque también él está sujeto a debilidad.
    A causa de ella, tiene que ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como por los del pueblo.
    Nadie puede arrogarse este honor sino el que es llamado por Dios, como en el caso de Aarón.
    Tampoco Cristo se confirió a sí mismo la dignidad de sumo sacerdote, sino que la recibió de aquel que le dijo: «Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy»; o, como dice en otro pasaje: «Tú eres sacerdote para siempre según el rito de Melquisedec».
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte, e hizo brillar la vida por medio del Evangelio. R.
    Evangelio
    Mc 10, 46-52
    "Rabbuní", haz que recobre la vista.
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, un mendigo ciego, Bartimeo (el hijo de Timeo), estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar:
    «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí».
    Muchos lo increpaban para que se callara. Pero él gritaba más:
    «Hijo de David, ten compasión de mí».
    Jesús se detuvo y dijo:
    «Llámenlo».
    Llamaron al ciego, diciéndole:
    «Ánimo, levántate, que te llama».
    Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.
    Jesús le dijo:
    «¿Qué quieres que te haga?».
    El ciego le contestó:
    «"Rabbuní", que recobre la vista».
    Jesús le dijo:
    «Anda, tu fe te ha salvado».
    Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión sábado 26 de octubre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ef 4,7-16
    Cristo es la cabeza, del cual todo el cuerpo se procura el crecimiento
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.
    HERMANOS:
    A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo. Por eso dice la Escritura:
    «Subió a lo alto llevando cautivos y dio dones a los hombres».
    Decir «subió» supone que había bajado a lo profundo de la tierra; y el que bajó es el mismo que subió por encima de los cielos para llenar el universo.
    Y él ha constituido a unos, apóstoles, a otros, profetas, a otros, evangelistas, a otros, pastores y doctores, para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos a todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al Hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud. Para que ya no seamos niños sacudidos por las olas y llevados a la deriva por todo viento de doctrina, en la falsedad de los hombres, que con astucia conduce al error; sino que, realizando la verdad en el amor, hagamos crecer todas las cosas hacia él, que es la cabeza: Cristo, del cual todo el cuerpo, bien ajustado y unido a través de todo el complejo de junturas que lo nutren, actuando a la medida de cada parte, se procura el crecimiento del cuerpo, para construcción de sí mismo en el amor.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 122(121),1-2.3-4a.4b-5 (R. cf. 1)
    R. Vamos alegres a la casa del Señor.
    V. ¡Que alegría cuando me dijeron:
    «Vamos a la casa del Señor»!
    Ya están pisando nuestros pies
    tus umbrales, Jerusalén. R.
    V. Jerusalén está fundada
    como ciudad bien compacta.
    Allá suben las tribus,
    las tribus del Señor. R.
    V. Según la costumbre de Israel,
    a celebrar el nombre del Señor;
    en ella están los tribunales de justicia,
    en el palacio de David. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. No me complazco en la muerte del malvado- dice el Señor-, sino que se convierta y viva. R.
    Evangelio
    Lc 13,1-9.
    Si no se convierten, todos perecerán lo mismo
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel momento se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de los sacrificios que ofrecían.
    Jesús respondió:
    «¿Piensan que estos galileos eran más pecadores que los demás galileos porque han padecido todo esto? Les digo que no; y, si no se convierten, todos perecerán lo mismo.
    O aquellos dieciocho sobre los que cayó la torre en Siloé y los mató, ¿piensan que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Les digo que no; y, si no se convierten, todos perecerán de la misma manera»
    Y les dijo esta parábola:
    «Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró.
    Dijo entonces el viñador:
    "Ya ves, tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a perjudicar el terreno?".
    Pero el viñador respondió:
    "Señor, déjala todavía este año y mientras tanto yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto en adelante. Si no, la puedes cortar".
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión viernes 25 de octubre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ef 4,1-6
    Un solo cuerpo, un Señor, una fe, un bautismo
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.
    HERMANOS :
    Yo, el prisionero por el Señor, les ruego que caminen como pide la vocación a la que han sido convocados.
    Sean siempre humildes y amables, sean comprensivos, sobrellévense mutuamente con amor, esforzándose en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz.
    Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que han sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 24(23),1-2.3-4ab.5-6 (R. cf. 6)
    R. Esta es la generación que busca tu rostro, Señor.
    V. Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
    el orbe y todos sus habitantes:
    él la fundó sobre los mares,
    él la afianzó sobre los ríos. R.
    V. ¿Quién puede subir al monte del Señor?
    ¿Quién puede estar en el recinto sacro?
    El hombre de manos inocentes y puro corazón,
    que no confía en los ídolos. R.
    V. Ese recibirá la bendición del Señor,
    le hará justicia el Dios de salvación.
    Esta es la generación que busca al Señor,
    que busca tu rostro, Dios de Jacob. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
    Evangelio
    Lc 12,54-59.
    Saben interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, pues ¿cómo no saben interpretar el tiempo presente?
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, decía Jesús a la gente:
    «Cuando ven subir una nube por el poniente, ustedes dicen enseguida: "Va a caer un aguacero", y así sucede. Cuando sopla el sur dicen: "Va a hacer bochorno", y sucede.
    Hipócritas: saben interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, pues ¿cómo no saben interpretar el tiempo presente?
    ¿Cómo no saben juzgar ustedes mismos lo que es justo?
    Por ello, mientras vas con tu adversario el magistrado, haz lo posible en el camino por llegar a un acuerdo con él, no sea que te lleve a la fuerza ante el juez y el juez te entregue al guardia y el guardia te meta en la cárcel.
    Te digo que no saldrás de allí hasta que no pagues la última monedilla».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión jueves 24 de octubre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ef 3, 14-21
    Que el amor sea su raíz y su cimiento; así llegarán a su plenitud, según la plenitud total de Dios
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.
    HERMANOS:
    Doblo las rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda paternidad en el cielo y en la tierra, pidiéndole que les conceda, según la riqueza de su gloria, ser robustecidos por medio de su Espíritu en su hombre interior; que Cristo habite por la fe en sus corazones; que el amor sea su raíz y su cimiento; de modo que así, con todos los santos, logren abarcar lo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo, comprendiendo el amor de Cristo, que trasciende todo conocimiento. Así llegarán a su plenitud, según la plenitud total de Dios.
    Al que puede hacer mucho más sin comparación de lo que pedimos o concebimos, con ese poder que actúa entre nosotros; a él la gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones de los siglos de los siglos. Amén.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 33(32),1-2. 4-5. 11-12. 18-19 (R. 5b)
    R. La misericordia del Señor llena la tierra
    V. Aclamen, justos, al Señor,
    que merece la alabanza de los buenos.
    Den gracias al Señor con la cítara,
    toquen en su honor el arpa de diez cuerdas. R.
    V. La palabra del Señor es sincera,
    y todas sus acciones son leales;
    él ama la justicia y el derecho,
    y su misericordia llena la tierra. R.
    V. El plan del Señor subsiste por siempre;
    los proyectos de su corazón, de edad en edad.
    Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
    el pueblo que él se escogió como heredad. R.
    V. Los ojos del Señor están puestos en quien le teme,
    en los que esperan su misericordia,
    para librar sus vidas de la muerte
    y reanimarlos en tiempo de hambre. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Por él lo perdí todo, y todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo y ser hallado en él.R
    Evangelio
    Lc 12,49-53.
    No he venido a traer paz, sino división.
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo! Con un bautismo tengo que ser bautizado, ¡y qué angustia sufro hasta que se cumpla! ¿Piensan que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división.
    Desde ahora estarán divididos cinco en una casa: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión miércoles 23 de octubre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ef 3,2-12
    El misterio de Cristo ha sido revelado ahora: también los gentiles son coherederos de la misma promesa
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.
    HERMANOS:
    Han oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor de ustedes, los gentiles. Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, sobre el cual acabo de escribirles brevemente.
    Léanlo y vean cómo comprendo yo el misterio de Cristo, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo, y partícipes de la misma promesa en Jesucristo, por el Evangelio, del cual soy yo servidor por la gracia que Dios me dio con su fuerza y su poder.
    A mí, el más insignificante de los santos, se me ha dado la gracia de anunciar a los gentiles la riqueza insondable de Cristo; e iluminar la realización del misterio, escondido desde el principio de los siglos en Dios, creador de todo.
    Así, mediante la Iglesia, los principados y potestades celestes conocen ahora la multiforme sabiduría de Dios, según el designio eterno, realizado en Cristo, Señor nuestro, por quien tenemos libre y confiado acceso a Dios por la fe en él.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal Is 12,2-3.4bcd.5-6 R. cf. 3)
    R. Sacarán agua con gozo
    de las fuentes del Salvador.
    V. «Él es mi Dios y Salvador:
    confiaré y no temeré,
    porque mi fuerza y mi poder es el Señor,
    él fue mi salvación».
    Y sacarán aguas con gozo
    de las fuentes de la salvación. R.
    V. «Den gracias al Señor,
    invoquen su nombre,
    cuenten a sus pueblos las hazañas,
    proclamen que su nombre es excelso». R.
    V. Tañan para el Señor, que hizo proezas,
    anúncienlas a toda la tierra;
    griten jubilosos, habitantes de Sion,
    porque es grande en medio de ti el Santo de Israel. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Estén en vela y preparados, porque a la hora que menos piensen viene el Hijo del hombre. R.
    Evangelio
    Lc 12, 39-48.
    Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Comprendan que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, velaría y no le dejaría abrir un boquete en casa.
    Lo mismo ustedes, estén preparados, porque a la hora que menos piensen viene el hijo del hombre».
    Pedro le dijo:
    «Señor, ¿dices esta parábola por nosotros o por todos?».
    Y el Señor dijo:
    «¿Quién es el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas?
    Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre portándose así. En verdad les digo que lo pondrá al frente de todos sus bienes.
    Pero si aquel criado dijere para sus adentros: "Mi señor tarda en llegar", y empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse, vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará con rigor, y le hará compartir la suerte de los que no son fieles.
    El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá menos.
    Al que mucho le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más aún se le pedirá».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión martes 22 de octubre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ef 2, 12-22
    Él es nuestra paz: el que de los dos pueblos ha hecho uno
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.
    HERMANOS:
    Entonces ustedes vivían sin Cristo: extranjeros a la ciudadanía de Israel, ajenos a las alianzas y sus promesas, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Ahora, gracias a Cristo Jesús, los que un tiempo estaban lejos están cerca por la sangre de Cristo.
    Él es nuestra paz: el que de los pueblos ha hecho uno, derribando en su cuerpo de carne el muro que los separaba: la enemistad. Él ha abolido la ley con sus mandamientos y decretos, para crear, de los dos, en sí mismo, un único hombre nuevo, haciendo las paces. Reconcilió con Dios a los dos, uniéndolos en un sólo cuerpo mediante la cruz, dando muerte, en él, a la hostilidad. Vino a anunciar la paz: paz a ustedes los de lejos, paz también a los de cerca. Así, unos y otros, podemos acercarnos al Padre por medio de él en un mismo Espíritu.
    Así pues, ya no son extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios. Están edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también ustedes entran con ellos en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 85(84), 9ab-10.11-12.13-14 R. 9)
    R. El Señor anuncia la paz a su pueblo.
    V. Voy a escuchar lo que dice el Señor:
    «Dios anuncia la paz
    a su pueblo y a sus amigos».
    La salvación está cerca de los que le temen,
    y la gloria habitará en nuestra tierra. R.
    V. La misericordia y la fidelidad se encuentran,
    la justicia y la paz se besan;
    la fidelidad brota de la tierra,
    y la justicia mira desde el cielo. R.
    V. El Señor nos dará la lluvia,
    y nuestra tierra dará su fruto.
    La justicia marchará ante él,
    y sus pasos señalarán el camino. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Esten despiertos en todo tiempo, pidiendo mantenerse en pie ante el Hijo del hombre. R.
    Evangelio
    Lc 12, 35-38
    Bienaventurados los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentra en vela
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Tengan ceñida su cintura y encendidas las lámparas. Ustedes estén como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.
    Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad les digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo. Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así, bienaventurados ellos».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión lunes 21 de octubre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Jr 31, 1-7
    Con amor eterno te amé
    Lectura del profeta Jeremías
    EN aquel tiempo -oráculo del Señor, seré el Dios de todas las tribus de Israel, y ellas serán mi pueblo.
    Así dice el Señor: -Halló gracia en el desierto el pueblo escapado de la espada; camina Israel a su descanso, el Señor se le apareció de lejos.
    Con amor eterno te amé, por eso prolongué mi misericordia.
    Todavía te construiré, y serás reconstruida, Doncella de Israel; todavía te adornarás y saldrás con panderos a bailar en corros; todavía plantarás viñas en los montes de Samaría, y los que plantan cosecharán.
    "Es de día" gritarán los centinelas en la montaña de Efraín: Levantémonos y marchemos a Sión, al Señor nuestro Dios.
    Porque así dice el Señor: -Griten de alegría por Jacob, regocíjense por el amor de los pueblos; proclamen, alaben y digan: El Señor ha salvado a su pueblo, al resto de Israel.
    Palabra de Dios.
    Salmo responsorial 149,1-9
    R. El Señor se complace en los humildes.
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    resuene su alabanza en la asamblea de los fieles,
    que se alegre Israel por su Creador,
    los hijos de Sión por su Rey. R.
    V. Alaben su nombre con danzas,
    cántenle con tambores y cítaras;
    porque el Señor ama a su pueblo
    y adorna con la victoria a los humildes. R.
    V. Que los fieles festejen su gloria
    y canten jubilosos en filas:
    con vítores a Dios en la boca
    y espadas de dos filos en las manos. R.
    Mt 11, 25-30
    Has revelado tus misterios a la gente sencilla
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    EN aquel tiempo, Jesús exclamó: «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Domingo 20 de octubre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Is 53,10-11
    Al entregar su vida como expiación, verá su descendencia, prolongará sus años
    Lectura del libro de Isaías.
    EL Señor quiso triturarlo con el sufrimiento,
    y entregar su vida como expiación:
    verá su descendencia, prolongará sus años,
    lo que el Señor quiere prosperará por su mano.
    Por los trabajos de su alma verá la luz,
    el justo se saciará de conocimiento.
    Mi siervo justificará a muchos,
    porque cargó con los crímenes de ellos.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 33(32), 4-5. 18-19. 20 y 22
    R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.
    V. La palabra del Señor es sincera,
    y todas sus acciones son leales;
    él ama la justicia y el derecho,
    y su misericordia llena la tierra. R.
    V. Los ojos del Señor están puestos en quien le teme, en los que esperan su misericordia,
    para librar sus vidas de la muerte
    y reanimarlos en tiempo de hambre. R.
    V. Nosotros esperamos en el Señor:
    él es nuestro auxilio y escudo.
    Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti. R.
    Segunda lectura
    Hb 4, 14-16
    Comparezcamos confiados ante el trono de la gracia
    Lectura de la carta a los Hebreos.
    HERMANOS:
    Ya que tenemos un sumo sacerdote grande que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios, mantengamos firme la confesión de fe.
    No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo, como nosotros, menos en el pecado. Por eso, comparezcamos confiados ante el trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia para un auxilio oportuno.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. El hijo del hombre ha venido a servir y dar su vida en rescate por muchos. R.
    Evangelio
    Mc 10, 35-45 (forma larga)
    El Hijo del hombre ha venido a dar su vida en rescate por muchos
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron:
    «Maestro, queremos que nos hagas lo que te vamos a pedir».
    Les preguntó:
    «¿Qué quieren que haga por ustedes?».
    Contestaron:
    «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda».
    Jesús replicó:
    «No saben lo que piden, ¿pueden beber el cáliz que yo he de beber, o bautizarse con el bautismo con que yo me voy a bautizar?».
    Contestaron:
    «Podemos».
    Jesús les dijo:
    «El cáliz que yo voy a beber lo beberán, y serán bautizados con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes está reservado».
    Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.
    Jesús, llamándolos, les dijo:
    «Saben que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre ustedes: el que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión sábado 19 de octubre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Ef 1, 15-23
    El Padre dio a Cristo como Cabeza, sobre todo, a la Iglesia, que es su cuerpo
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios.
    HERMANOS:
    Habiendo oído hablar de su fe en Cristo y de su amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por ustedes, recordándolos en mis oraciones, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la Gloria, les dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de su corazón para que comprendan cuál es la esperanza a la que los llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos , y cual la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyentes, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.
    Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia, como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 8,2-3a. 4-5. 6-7a R. cf. 7)
    R. Diste a tu Hijo el mando sobre las obras de tus manos.
    V. ¡Señor, Dios nuestro,
    qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
    Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
    De la boca de los niños de pecho
    has sacado una alabanza. R.
    V. Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
    la luna y las estrellas que has creado.
    ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él,
    el ser humano, para mirar por él? R.
    V. Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
    lo coronaste de gloria y dignidad;
    le diste el mando sobre las obras de tus manos.
    Todo lo sometiste bajo sus pies. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí- dice el Señor-; y ustedes darán testimonio. R.
    Evangelio
    Lc 12, 8-12.
    El Espíritu Santo les enseñará en aquel momento lo que tienen que decir
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Todo aquel que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios, pero si uno me niega ante los hombres, será negado ante los ángeles de Dios.
    Todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre podrá ser perdonado, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará.
    Cuando los conduzcan a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no se preocupen de cómo o con qué razones se defenderán o de lo que van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en aquel momento lo que tienen que decir».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión viernes 18 de octubre de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    2Tm 4, 9-17a
    Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo
    Querido hermano:
    Dimas me ha abandonado, enamorado de este mundo presente, y se marchó a Tesalónica; Crescente, a Galacia; Tito, a Dalmacia; Lucas es el único que está conmigo. Toma a Marcos y tráelo contigo, pues me es útil para el ministerio. A Tíquico lo envié a Éfeso. El manto que dejé en Tróade, en casa de Carpo, tráelo cuando vengas, y también los libros, sobre todo los pergaminos. Alejandro, el herrero, se ha portado muy mal conmigo; el Señor le dará el pago conforme a sus obras. Guárdate de él también tú, porque se opuso vehementemente a nuestras palabras. En mi primera defensa, nadie estuvo a mi lado, sino que todos me abandonaron. ¡No les sea tenido en cuenta! Mas el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que, a través de mí, se proclamara plenamente el mensaje y lo oyeran todas las naciones.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Salmo responsorial Sal 144, 10-11. 12-13ab. 17-18 (R.: cf. 12)
    R. Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado.
    V. Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
    que te bendigan tus fieles;
    que proclamen la gloria de tu reinado,
    que hablen de tus hazañas. R.
    V. explicando tus hazañas a los hombres,
    la gloria y majestad de tu reinado.
    Tu reinado es un reinado perpetuo,
    tu gobierno va de edad en edad. R.
    V. El Señor es justo en todos sus caminos,
    es bondadoso en todas sus acciones;
    cerca está el Señor de los que lo invocan,
    de los que lo invocan sinceramente. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Yo os he elegido del mundo, para que vayáis y deis fruto, Y vuestro fruto perdure -dice el Señor-.R
    Evangelio
    Lc 10, 1-9
    Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
    En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: «La mies es abundante y los obreros pocos; rueguen, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. ¡Pónganse en camino! Miren que los envío como corderos en medio de lobos. No lleven bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saluden a nadie por el camino. Cuando entren en una casa, digan primero: “Paz a esta casa”. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos su paz; si no, volverá a ustedes. Quédense en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan: porque el obrero merece su salario. No vayan cambiando de casa en casa. Si entren en una ciudad y los reciben, coman lo que les pongan, curen a los enfermos que haya en ella, y díganles: “El reino de Dios ha llegado a ustedes”.
    Palabra del Señor.
    9 min

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Reflexiones diarias de las lecturas por parte del presbítero Juan Diego Ruiz Arango.