Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

By Padre Juan Diego Ruiz Arango.Religion & Spirituality
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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión jueves 30 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1P 2,2-5.9-12
    Ustedes son un sacerdocio real, una nación santa, para que anuncien las proezas del que los llamó
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro
    QUERIDOS hermanos:
    Como niños recién nacidos, ansíen la leche espiritual, no adulterada, para que con ella vayan progresando en la salvación, ya que «han gustado qué bueno es el Señor».
    Acercándose a él, piedra viva rechazada por los hombres, pero elegida y preciosa para Dios, también ustedes, como piedras vivas, entran en la construcción de una casa espiritual para un sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo.
    Ustedes son un linaje elegido, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios para que anuncien las proezas del que los llamó de las tinieblas a su luz maravillosa.
    Los que antes eran «no-pueblo», ahora son «pueblo de Dios», los que antes eran «no compadecidos», ahora son «objeto de compasión».
    Queridos míos, como a extranjeros y peregrinos, les hago una llamada a que se aparten de esos bajos deseos que combaten contra el alma.
    Que su conducta entre los gentiles sea buena, para que, cuando los calumnien como si fueran malhechores, fijándose en sus buenas obras, den gloria a Dios el día de su venida.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 100(99), 2.3.4.5 (R. 2c)
    R. Entren en la presencia del Señor con vítores.
    V. Aclama al Señor, tierra entera,
    sirvan al Señor con alegría,
    entren en su presencia con vítores. R.
    V. Sepan que el Señor es Dios:
    que él nos hizo y somos suyos,
    su pueblo y ovejas de su rebaño. R.
    V. Entren por sus puertas con acciones de gracias,
    por sus atrios con himnos,
    dándole gracias y bendiciendo su nombre. R.
    V. El Señor es bueno,
    su misericordia es eterna,
    su fidelidad por todas las edades. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Yo soy la luz del mundo -dice el Señor-; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R.
    Evangelio
    Mc 10,46-52
    "Rabbuní", haz que recobre la vista
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos
    EN aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, un mendigo ciego, Bartimeo (el hijo de Timeo), estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar:
    «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí».
    Muchos lo increpaban para que se callara. Pero él gritaba más:
    «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí».
    Jesús se detuvo y dijo:
    «Llámenlo».
    Llamaron al ciego, diciéndole:
    «Ánimo, levántate, que te llama».
    Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.
    Jesús le dijo:
    «¿Qué quieres que te haga?».
    El ciego le contestó:
    «´´Rabbuní´´ que recobre la vista».
    Jesús le dijo:
    «Anda, tu fe te ha salvado».
    Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión miércoles 29 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1P 1,18-25
    Fueron liberados con una sangre preciosa, como la de un cordero sin mancha, Cristo
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro
    QUERIDOS hermanos:
    Ya saben que fueron liberados de su conducta inútil, heredada de sus padres, pero no con algo corruptible, con oro o plata, sino con una sangre preciosa, como la de un cordero sin defecto y sin mancha, Cristo, previsto ya antes de la creación del mundo y manifestando en los últimos tiempos por ustedes, que, por medio de él, creen en Dios, que lo resucitó de entre los muertos y le dio la gloria, de manera que la fe y la esperanza de ustedes estén puestas en Dios.
    Ya que han purificado sus almas por la obediencia a la verdad hasta amarse unos a otros como hermanos, ámense de corazón unos a otros con una entrega total, pues han sido regenerados, pero no a partir de una semilla corruptible sino de algo incorruptible, mediante la palara de Dios viva y permanente, porque
    «Toda carne es como hierba
    y todo su esplendor como flor de hierba:
    se agosta la hierba y la flor se cae,
    pero la palabra del Señor permanece para siempre».
    Pues esa es la palabra del Evangelio que se les anunció.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 147, 12-13.14-15.19-20 (R. 12a)
    R. Glorifica al Señor, Jerusalén.
    V. Glorifica al Señor, Jerusalén
    alaba a tu Dios, Sion.
    Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
    y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.
    V. Ha puesto paz en tus fronteras,
    te sacia con flor de harina.
    Él envía su mensaje a la tierra,
    y su palabra corre veloz. R.
    V. Anuncia su palabra a Jacob,
    sus decretos y mandatos a Israel;
    con ninguna nación obró así,
    ni les dio a conocer sus mandatos. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. El hijo del hombre ha venido a servir y dar su vida en rescate por muchos. R.
    Evangelio
    Mc 10, 32-45
    Miren, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, los discípulos estaban subiendo por el camino hacia Jerusalén y Jesús iba delante de ellos, ellos estaban sorprendidos y los que lo seguían tenían miedo. Él tomó aparte otra vez a los Doce y empezó a decirles lo que le iba a suceder:
    «Miren, estamos subiendo a Jerusalén, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles, se burlarán de él, le escupirán y lo matarán; y a los tres días resucitará».
    Se le acercaron los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron:
    «Maestro, queremos que nos hagas lo que te vamos a pedir».
    Les preguntó:
    «¿Qué quieren que haga por ustedes?».
    Contestaron:
    «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda».
    Jesús replicó:
    «No saben lo que piden «pueden beber el cáliz que yo he de beber, o bautizarse con el bautismo con que yo me voy a bautizar?».
    Contestaron:
    «Podemos».
    Jesús les dijo:
    «El cáliz que yo voy a beber lo beberán, y serán bautizados con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, sino que es para quienes está reservado».
    Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.
    Jesús, llamándolos, les dijo:
    «Saben que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizaran, y que los grandes los oprimen. No será así entre ustedes: el que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión martes 28 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1P 1,10-16
    Profetizaron sobre la gracia destinada a ustedes, por eso, manteniéndose sobrios confíen plenamente
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro
    QUERIDOS hermanos:
    Sobre la salvación de las almas estuvieron explorando e indagando los profetas
    que profetizaron sobre la gracia destinada a ustedes
    tratando de averiguar a quién y a qué momento apuntaba el Espíritu de Cristo que había en ellos
    cuando atestiguaba por anticipado la pasión del Mesías y su consiguiente glorificación.
    Y se le reveló que no era en beneficio propio,
    sino en el de ustedes
    por lo que administraban estas cosas
    que ahora les anuncian quienes les proclamaban el Evangelio
    con la fuerza del Espíritu Santo enviado desde el cielo.
    Son cosas que los mismos ángeles desean contemplar.
    Por eso, ceñidos los lomos de su mente y, manteniéndose sobrios, confíen plenamente en la gracia que se les dará en la revelación de Jesucristo.
    Como hijos obedientes, no se amolden a las aspiraciones que tenían antes, en los días de su ignorancia.
    Al contrario, lo mismo que es santo el que los llamó sean santos también ustedes en toda su conducta, porque está escrito: «Serán santos, porque yo soy santo».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 98(97), 1.2-3ab.3c-4 (R. 2a)
    R. El Señor da a conocer su salvación.
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    porque ha hecho maravillas.
    Su diestra le ha dado la victoria,
    su santo brazo. R.
    V. El Señor da a conocer su salvación,
    revela a las naciones su justicia.
    Se acordó de su misericordia y su fidelidad
    en favor de la casa de Israel. R.
    V. Los confines de la tierra han contemplado
    la salvación de nuestro Dios.
    Aclama al Señor, tierra entera;
    griten, vitoreen, toquen. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
    Evangelio
    Mc 10,28-31
    Recibirán en este tiempo cien veces más, con persecuciones, y en la edad futura, vida eterna
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús:
    «Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido»
    Jesús dijo:
    «En verdad que les digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, que no reciba ahora, en este tiempo, cien veces más -casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones- y en la edad futura, vida eterna. Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión lunes 27 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1P 1, 3-9
    Sin haber visto a Cristo lo aman y creen en él y así se alegran con un gozo inefable
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro.
    BENDITO sea Dios, Padre de nuestro Señor, Jesucristo, que, por su gran misericordia,
    mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha regenerado
    para una esperanza viva;
    para una herencia incorruptible, intachable e inmarcesible, reservada en el cielo a ustedes,
    que, mediante la fe, están protegidos con la fuerza de Dios; para una salvación dispuesta a revelarse en el momento final.
    Por ellos se alegran,
    aunque ahora sea preciso padecer
    un poco en pruebas diversas;
    así la autenticidad de su fe, más preciosa que el oro,
    que, aunque es perecedero, se aquilata a fuego,
    merecerá premio, gloria y honor
    en la revelación de Jesucristo;
    sin haberlo visto lo aman y, sin contemplarlo todavía, creen en él
    y así se alegran con un gozo inefable y radiante,
    alcanzando así la meta de su fe:
    la salvación de sus almas.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 111(110), 1-2.5-6.9ab y 10c (R. 5b)
    R. El Señor recuerda siempre su alianza
    V. Doy gracias al Señor de todo corazón
    en compañía de los rectos, en la asamblea.
    Grandes son las obras del Señor,
    dignas de estudio para los que las aman. R.
    V. Él da alimento a los que le temen
    recordando siempre su alianza.
    Mostró a su pueblo la fuerza de su obrar,
    dándoles la heredad de los gentiles. R.
    V. Envió la redención a su pueblo,
    ratificó para siempre su alianza.
    su nombre es sagrado y temible.
    La alabanza del Señor dura por siempre. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza. R.
    Evangelio
    Mc 10, 17-27
    Vende lo que tienes y sígueme
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló ante él y le preguntó:
    «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?».
    Jesús le contestó:
    «¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre».
    Él replicó:
    «Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud».
    Jesús se quedó mirándolo, lo amó y le dijo:
    «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dáselo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego ven y sígueme».
    A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó triste porque era muy rico.
    Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos:
    «¡Qué difícil les será entrar en el reino de Dios a los que tienen riquezas!».
    Los discípulos quedaron sorprendidos de estas palabras.
    Pero Jesús añadió:
    «Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios»
    Ellos se espantaron y comentaban:
    «Entonces, ¿quién puede salvarse?»
    Jesús se les quedó mirando y les dijo:
    «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión Domingo 26 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Dt 4,32-34.39-40
    El Señor es el único Dios allá arriba en el cielo y aquí abajo en la tierra; no hay otro
    Lectura del libro del Deuteronomio.
    MOISÉS habló al pueblo diciendo:
    «Pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra; pregunta desde un extremo al otro del cielo, ¿sucedió jamás algo tan grande como esto o se oyó cosa semejante? ¿Escuchó algún pueblo, como tú has escuchado, la voz de Dios, hablando desde el fuego, y ha sobrevivido? ¿Intentó jamás algún dios venir a escogerse una nación entre las otras mediante pruebas, signos, prodigios y guerra y con , mano fuerte y brazo poderoso, con terribles portentos, como todo lo que hizo el Señor, su Dios, con ustedes en Egipto, ante sus ojos?
    Así pues, reconoce hoy, y medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios allá arriba en el cielo y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Observa los mandatos y preceptos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos, después de ti, y prolonguen tus días en el suelo que el Señor, tu Dios, te da para siempre».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 33(32),4-5.6 y 9. 18-19.20 y 22 (R. cf. 12)
    R. Dichoso el pueblo que el Señor
    se escogió como heredad
    V. La palabra del Señor es sincera,
    y todas sus acciones son leales;
    él ama la justicia y el derecho,
    y su misericordia llena la tierra. R.
    V. La palabra del Señor hizo el cielo;
    el aliento de su boca, sus ejércitos.
    Porque él lo dijo, y existió;
    él lo mandó y todo fue creado. R.
    V. Los ojos del Señor están puestos en quien le teme,
    en los que esperan su misericordia,
    para librar sus vidas de la muerte
    y reanimarlos en tiempo de hambre. R.
    V. Nosotros esperamos en el Señor:
    él es nuestro auxilio y escudo.
    Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
    como lo esperamos de ti. R.
    Segunda lectura
    Rm 8,14-17
    Ustedes han recibido un Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: «¡Abba, Padre!»
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos.
    HERMANOS:
    Cuantos se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios.
    Pues ustedes no han recibido un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino que han recibido un Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: «Abba, Padre!».
    Ese mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios; y, si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo; de modo que, si sufrimos con él, seremos también glorificados con él.
    Palabra de Dios.
    SECUENCIA
    He aquí el pan de los ángeles,
    hecho viático nuestro;
    verdadero pan de los hijos,
    no lo echemos a los perros.
    Figuras lo representaron:
    Isaac fue sacrificado,
    el cordero pascual, inmolado;
    el maná nutrió a nuestros padres.
    Buen Pastor, Pan verdadero,
    ¡Oh, Jesús!, ten piedad.
    Apaciéntanos y protégenos;
    haz que veamos los bienes
    en la tierra de los vivientes.
    Tú, que todo lo sabes y puedes,
    que nos apacientas aquí siendo aún mortales,
    haznos allí tus comensales,
    coherederos y compañeros
    de los santos ciudadanos.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo; al Dios que es, al que era y al que ha de venir. R.
    Evangelio
    Mt 28,16-20
    Bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo
    Lectura del santo Evangelio según san Mateo
    En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.
    Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
    Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
    «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra.
    Vayan, pues, y hagan discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado.
    Y sepan que yo estoy con ustedes todos los días, hasta el final de los tiempos».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión sábado 25 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    St 5, 13-20
    Mucho puede la oración insistente del Justo
    Lectura de la carta del apóstol Santiago
    QUERIDOS hermanos:
    ¿Está sufriendo alguno de ustedes? Rece, ¿Está contento? Cante. ¿Está enfermo alguno de ustedes? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que recen por él y lo unjan con óleo en el nombre del Señor. La oración hecha con fe salvará al enfermo y el Señor lo restablecerá; y si hubiera cometido algún pecado, le será perdonado.
    Por tanto, confiesen mutuamente los pecados y recen unos por otros para que se curen: mucho puede la oración insistente del justo.
    Elías era semejante a nosotros en el sufrimiento, y rezó insistentemente para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses. Volvió a rezar, y el cielo dio la lluvia y la tierra produjo fruto.
    Hermanos míos, si alguno de ustedes se desvía de la verdad otro lo convierte, sepa que quien convierte a un pecador de su extravío se salvará de la muerte y sepultará un sinfín de pecados.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 141(140), 1-2.3 y 8 (R. 2a)
    R. Suba, Señor, mi oración como incienso en tu presencia.
    V. Señor, te estoy llamando, ven de prisa,
    escucha mi voz cuando te llamo.
    Suba mi oración como incienso en tu presencia,
    el alzar de mis manos como ofrenda de la tarde. R.
    V. Coloca, Señor, una guardia en mi boca,
    un centinela a la puerta de mis labios.
    Señor Dios, mis ojos están vueltos a ti,
    en ti me refugio, no me dejes indefenso. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a los pequeños. R.
    Evangelio
    Mc 10, 13-16
    Quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos los regañaban.
    Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo:
    «Dejen que los niños se acerquen a mí: no se lo impidan, pues de los que son como ellos es el reino de Dios. En verdad les digo que quien no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él».
    Y tomándolos en brazos los bendecía imponiéndoles las manos.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión viernes 24 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    St 5, 9-12
    Miren: el juez está ya a las puertas
    Lectura de la carta del apóstol Santiago.
    HERMANOS, no se quejen los unos de los otros, para que no sean condenados; miren: el juez está ya a las puertas.
    Hermanos, tomen como modelo de resistencia y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor; miren: nosotros proclamamos dichos a los que tuvieron paciencia.
    Han oído hablar de la paciencia de Job y ya saben el final que le concedió el Señor, porque el Señor es compasivo y misericordioso.
    Y sobre todo, hermanos míos, no juren, ni por el cielo , ni por la tierra, ni hagan otro tipo de juramento; que el sí de ustedes sea sí, y su no, no, para que no caigan bajo condena.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 103(102), 1-2.3-4.8-9.11-12 (R. 8a)
    R. El Señor es compasivo y misericordioso.
    V. Bendice, alma mía, al Señor,
    y todo mi ser a su santo nombre.
    Bendice, alma mía, al Señor,
    y no olvides sus beneficios. R.
    V. Él perdona todas tus culpas
    y cura todas tus enfermedades;
    él rescata tu vida de la fosa,
    y te colma de gracia y de ternura. R.
    V. El Señor es compasivo y misericordioso,
    lento a la ira y rico en clemencia.
    No está siempre acusado
    ni guarda rencor perpetuo. R.
    V. Como se levanta el cielo sobre la tierra,
    se levanta su bondad sobre los que le temen;
    como dista el oriente del ocaso,
    así aleja de nosotros nuestros delitos. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Tu palabra, Señor, es verdad; santifícanos en la verdad. R.
    Evangelio
    Mc 10, 1-12
    Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, Jesús se marchó a Judea y a Transjordania; otra vez se le fue reuniendo gente por el camino y según su costumbre les enseñaba.
    Acercándose unos fariseos, le preguntaban para ponerlo a prueba:
    «¿Le es lícito al hombre repudiar a su mujer?».
    Él les replicó:
    «¿Qué les ha mandado Moisés?».
    Contestaron:
    «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla».
    Jesús les dijo:
    «Por la dureza de su corazón dejó escrito Moisés este precepto. Pero al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.
    De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Pues lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre».
    En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo.
    Él les dijo:
    «Si uno repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión jueves 23 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    St 5, 1-6
    El jornal de los obreros que han retenido está gritando, y los gritos han llegado a los oídos del Señor.
    Lectura de la carta del apóstol Santiago.
    ATENCIÓN, ahora, los ricos: lloren a gritos por las desgracias que se les vienen encima. Su riqueza está podrida y sus trajes se han apolillado. Su oro y su plata están oxidados y su herrumbre se convertirá en testimonio contra ustedes y devorará sus carnes como fuego. ¡Han acumulado riquezas... en los últimos días! Miren, el jornal de los obreros que segaron sus campos, el que ustedes han retenido, está gritando, y los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor del universo. Han vivido con lujo sobre la tierra y se han dado a la gran vida, han cebado sus corazones para el día de la matanza. Han condenado, han asesinado al inocente, el cual no les ofrece resistencia.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 49(48), 14-15ab.15cd-16.17-18.19-20 (R. Mt 5, 3)
    R. Bienaventurados los pobres en el espíritu,
    porque de ellos es el reino de los cielos.
    V. Este es el camino de los confiados,
    el destino de los hombres satisfechos:
    son un rebaño para el abismo,
    la muerte es su pastor. R.
    V. bajan derechos a la tumba;
    se desvanece su figura,
    y el abismo es su casa.
    Pero a mí, Dios me salva,
    me arranca de las garras del abismo. R.
    V. No te preocupes si se enriquece un hombre
    y aumenta el fasto de su casa:
    cuando muera, no se llevará nada,
    su fasto no bajará con él. R.
    V. Aunque en vida se felicitaba:
    «Ponderan lo bien que lo pasas»,
    irá a reunirse con la generación de sus padres,
    que no verán nunca la luz. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Acojan la palabra de Dios, no como palabra humana, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios. R.
    Evangelio
    Mc 9, 41-50
    Más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos a la "gehenna"
    Lectura del santo Evangelio según san Marcos.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «El que les dé a beber un vaso de agua porque son de Cristo, en verdad les digo que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te induce a pecar, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos a la gehenna, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te induce a pecar, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies a la gehenna. Y, si tu ojo te induce a pecar, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos a la gehenna, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga. Todos serán salados a fuego. Buena es la sal; pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? Tengan sal entre ustedes y vivan en paz unos con otros».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión miércoles 22 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    EVANGELIO Y LECTURAS DE HOY
    22 MAYO
    Lecturas del Miércoles de la VII Semana del Tiempo Ordinario
    Primera Lectura
    Lectura de la carta del apóstol Santiago (4,13-17):
    Vosotros decís: «Mañana o pasado iremos a esa ciudad y pasaremos allí el año negociando y ganando dinero». Y ni siquiera sabéis qué pasará mañana. Pues, ¿qué es vuestra vida? Una nube que aparece un momento y en seguida desaparece. Debéis decir así: «Si el Señor lo quiere y vivimos, haremos esto o lo otro.» En vez de eso, no paráis de hacer grandes proyectos, fanfarroneando; y toda jactancia de ese estilo es mala cosa. Al fin y al cabo, quien conoce el bien que debe hacer y no lo hace es culpable.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 48,2-3.6-7.8-10.11
    R/. Dichosos los pobres en el espíritu,
    porque de ellos es el reino de los cielos
    Oíd esto, todas las naciones;
    escuchadlo, habitantes del orbe:
    plebeyos y nobles, ricos y pobres. R/.
    ¿Por qué habré de temer los días aciagos,
    cuando me cerquen y acechen los malvados,
    que confían en su opulencia
    y se jactan de sus inmensas riquezas? R/.
    Si nadie puede salvarse ni dar a Dios un rescate.
    Es tan caro el rescate de la vida,
    que nunca les bastará
    para vivir perpetuamente sin bajar a la fosa. R/.
    Mirad: los sabios mueren,
    lo mismo que perecen los ignorantes y necios,
    y legan sus riquezas a extraños. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Marcos (9,38-40):
    En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.»
    Jesús respondió: «No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro.»
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión martes 21 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    EVANGELIO Y LECTURAS DE HOY
    21 MAYO
    Lecturas del Martes de la VII Semana del Tiempo Ordinario
    Primera Lectura
    Lectura de la carta del apóstol Santiago (4,1-10):
    ¿De dónde proceden las guerras y las contiendas entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, que luchan en vuestros miembros? Codiciáis y no tenéis; matáis, ardéis en envidia y no alcanzáis nada; os combatís y os hacéis la guerra. No tenéis, porque no pedís. Pedís y no recibís, porque pedís mal, para dar satisfacción a vuestras pasiones. ¡Adúlteros! ¿No sabéis que amar el mundo es odiar a Dios? El que quiere ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios. No en vano dice la Escritura: «El espíritu que Dios nos infundió está inclinado al mal.» Pero mayor es la gracia que Dios nos da. Por eso dice la Escritura: «Dios se enfrenta con los soberbios y da su gracia a los humildes.» Someteos, pues, a Dios y enfrentaos con el diablo, que huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y Dios se acercará a vosotros. Pecadores, lavaos las manos; hombres indecisos, purificaos el corazón, lamentad vuestra miseria, llorad y haced duelo; que vuestra risa se convierta en llanto y vuestra alegría en tristeza. Humillaos ante el Señor, que él os levantará.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 54,7-8.9-10a.10b-11.23
    R/. Encomienda a Dios tus afanes, que él te sustentará
    Pienso: «¡Quién me diera alas de paloma
    para volar y posarme!
    Emigraría lejos,
    habitaría en el desierto.» R/.
    «Me pondría en seguida a salvo de la tormenta,
    del huracán que devora, Señor;
    del torrente de sus lenguas.» R/.
    Violencia y discordia veo en la ciudad:
    día y noche hacen la ronda
    sobre sus murallas. R/.
    Encomienda a Dios tus afanes,
    que él te sustentará;
    no permitirá jamás que el justo caiga. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Marcos (9,30-37):
    En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos.
    Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará.» Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle.
    Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutíais por el camino?»
    Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante.
    Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos.»
    Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado.»
    Palabra del Señor.
    8 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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