Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia. episodes

  • Reflexión viernes 10 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Lecturas del viernes de la VI Semana de Pascua
    Primera Lectura
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (18,9-18):
    CUANDO estaba Pablo en Corinto, una noche le dijo el Señor en una visión:
    «No temas, sigue hablando y no te calles, pues yo estoy contigo, y nadie te pondrá la mano encima para hacerte daño, porque tengo un pueblo numeroso en esta ciudad».
    Se quedó, pues, allí un año y medio, enseñando entre ellos la palabra de Dios.
    Pero, siendo Gallón procónsul de Acaya, los judíos se abalanzaron de común acuerdo contra Pablo y lo condujeron al tribunal diciendo:
    «Este induce a la gente a dar a Dios un culto contrario a la ley».
    Iba Pablo a tomar la palabra, cuando Gallón dijo a los judíos:
    «Judíos, si se tratara de un crimen o de un delito grave, sería razón escucharos con paciencia; pero, si discutís de palabras, de nombres y de vuestra ley, vedlo vosotros. Yo no quiero ser juez de esos asuntos».
    Y les ordenó despejar el tribunal.
    Entonces agarraron a Sóstenes, jefe de la sinagoga, y le dieron una paliza delante del tribunal, sin que Galión se preocupara de ello.
    Pablo se quedó allí todavía bastantes días; luego se despidió de los hermanos y se embarco para Siria con Priscila y Aquila. En Cencreas se había hecho rapar la cabeza, porque había hecho un voto.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 46,2-3,4-5.6-7
    R/. Dios es el rey del mundo
    Pueblos todos, batid palmas,
    aclamad a Dios con gritos de júbilo;
    porque el Señor altísimo es terrible,
    emperador de toda la tierra. R/.
    Él nos somete los pueblos
    y nos sojuzga las naciones;
    él nos escogió por heredad suya:
    gloria de Jacob, su amado. R/.
    Dios asciende entre aclamaciones;
    el Señor, al son de trompetas:
    tocad para Dios, tocad;
    tocad para nuestro Rey, tocad. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Juan (16,20-23a):
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
    La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre.
    También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 9 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    EVANGELIO Y LECTURAS DE HOY
    09 MAYO
    Lecturas del Jueves de la VI Semana de Pascua
    Primera Lectura
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (18,1-8):
    EN aquellos días, Pablo dejó Atenas y se fue a Corinto. Allí encontró a un tal Áquila, judío natural del Ponto, y a su mujer, Priscila; habían llegado hacía poco de Italia, porque Claudio había decretado que todos los judíos abandonasen Roma.
    Se juntó con ellos y, como ejercía el mismo oficio, se quedó a vivir y trabajar en su casa; eran tejedores de lona para tiendas de campaña. Todos los sábados discutía en la sinagoga, esforzándose por convencer a judíos y griegos. Cuando Silas y Timoteo bajaron de Macedonia, Pablo se dedicó enteramente a predicar, dando testimonio ante los judíos de que Jesús es el Mesías,
    Como ellos se oponían y respondían con blasfemias, Pablo sacudió sus vestidos y les dijo:
    «Vuestra sangre recaiga sobre vuestra cabeza. Yo soy inocente y desde ahora me voy con los gentiles».
    Se marchó de allí y se fue a casa de un cierto Ticio Justo, que adoraba a Dios y cuya casa estaba al lado de la sinagoga. Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su familia; también otros muchos corintios, al escuchar a Pablo, creían y se bautizaban.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 97,1-2ab.2cd-3ab.3cd-4
    R/. El Señor revela a las naciones su victoria
    Cantad al Señor un cántico nuevo,
    porque ha hecho maravillas.
    Su diestra le ha dado la victoria,
    su santo brazo. R/.
    El Señor da a conocer su salvación,
    revela a las naciones su justicia.
    Se acordó de su misericordia y su fidelidad
    en favor de la casa de Israel. R/.
    Los confines de la tierra han contemplado
    la victoria de nuestro Dios.
    Aclama al Señor, tierra entera;
    gritad, vitoread, tocad. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Juan (16,16-20):
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver».
    Comentaron entonces algunos discípulos:
    «¿Qué significa eso de “dentro de poco ya no me veréis, pero dentro de otro poco me volveréis a ver”, y eso de “me voy al Padre”?».
    Y se preguntaban:
    «¿Qué significa ese “poco”? No entendemos lo que dice».
    Comprendió Jesús que querían preguntarle y les dijo:
    «¿Estáis discutiendo de eso que os he dicho: “Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver”? En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión miércoles 8 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    EVANGELIO Y LECTURAS DE HOY
    08 MAYO
    Lecturas del Miércoles de la VI Semana de Pascua
    Primera Lectura
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (17,15.22–18,1):
    EN aquellos días, los que conducían a Pablo lo llevaron hasta Atenas, y se volvieron con el encargo de que Silas y Timoteo se reuniesen con él cuánto antes.
    Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo:
    «Atenienses, veo que sois en todo extremadamente religiosos. Porque, paseando y contemplando vuestros monumentos sagrados, encontré incluso un altar con esta inscripción: “Al Dios desconocido”.
    Pues eso que veneráis sin conocerlo os lo anuncio yo. “El Dios que hizo el mundo y todo lo que contiene”, siendo como es Señor de cielo y tierra, no habita en templos construidos por manos humanas, ni lo sirven manos humanas, como si necesitara de alguien, él que a todos da la vida y el aliento, y todo.
    De uno solo creó el género humano para que habitara la tierra entera, determinando fijamente los tiempos y las fronteras de los lugares que habían de habitar, con el fin de que lo buscasen a él, a ver si, al menos a tientas, lo encontraban; aunque no está lejos de ninguno de nosotros, pues en él vivimos, nos movemos y existimos; así lo han dicho incluso algunos de vuestros poetas: “Somos estirpe suya”.
    Por tanto, si somos estirpe de Dios, no debemos pensar que la divinidad se parezca a imágenes de oro o de plata o de piedra, esculpidas por la destreza y la fantasía de un hombre. Así pues, pasando por alto aquellos tiempos de ignorancia, Dios anuncia ahora en todas partes a todos los humanos que se conviertan. Porque tiene señalado un día en que juzgará el universo con justicia, por medio del hombre a quien él ha designado; y ha dado a todos la garantía de esto, resucitándolo de entre los muertos».
    Al oír «resurrección de entre los muertos», unos lo tomaban a broma, otros dijeron:
    «De esto te oiremos hablar en otra ocasión».
    Así salió Pablo de en medio de ellos. Algunos se le juntaron y creyeron, entre ellos Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos más con ellos.
    Después de esto, dejó Atenas y se fue a Corinto.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 148,1-2.11-12.13.14
    R/. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria
    Alabad al Señor en el cielo,
    alabad al Señor en lo alto.
    Alabadlo todos sus ángeles;
    alabadlo todos sus ejércitos. R/.
    Reyes del orbe y todos los pueblos,
    príncipes y jueces del mundo,
    los jóvenes y también las doncellas,
    los ancianos junto con los niños. R/.
    Alaben el nombre del Señor,
    el único nombre sublime.
    Su majestad sobre el cielo y la tierra. R/.
    Él acrece el vigor de su pueblo.
    Alabanza de todos sus fieles,
    de Israel, su pueblo escogido. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Juan (16,12-15):
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
    Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará.
    Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará».
    Palabra del Señor.
    7 min
  • Reflexión martes 7 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Lecturas del Martes de la VI Semana de Pascua
    Primera Lectura
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (16,22-34):
    EN aquellos días, la plebe de Filipos se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados ordenaron que les arrancaran y que los azotaran con varas; después de molerlos a palos, los metieron en la cárcel, encargando al carcelero que los vigilara bien; según la orden recibida, él los cogió, los metió en la mazmorra y les sujetó los pies en el cepo.
    A eso de media noche, Pablo y Silas oraban cantando himnos a Dios. Los presos los escuchaban. De repente, vino un terremoto tan violento que temblaron los cimientos de la cárcel. Al momento se abrieron todas las puertas, y a todos se les soltaron las cadenas. El carcelero se despertó y, al ver las puertas de la cárcel de par en par, sacó la espada para suicidarse, imaginando que los presos se habían fugado. Pero Pablo lo llamó a gritos, diciendo:
    «No te hagas daño alguno, que estamos todos aquí».
    El carcelero pidió una lámpara, saltó dentro, y se echó temblando a los pies de Pablo y Silas; los sacó fuera y les preguntó:
    «Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?»
    Le contestaron:
    «Cree en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu familia».
    Y le explicaron la palabra del Señor, a él y a todos los de su casa.
    A aquellas horas de la noche, el carcelero los tomó consigo, les lavó las heridas, y se bautizó en seguida con todos los suyos; los subió a su casa, les preparó la mesa, y celebraron una fiesta de familia por haber creído en Dios.
    Palabra de Dios
    Salmo
    Sal 137,1-2a.2bc.3.7c-8
    R/. Señor, tu derecha me salva
    Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
    porque escuchaste las palabras de mi boca;
    delante de los ángeles tañeré para ti;
    me postraré hacia tu santuario. R/.
    Daré gracias a tu nombre
    por tu misericordia y tu lealtad.
    Cuando te invoqué, me escuchaste,
    acreciste el valor en mi alma. R/.
    Tu derecha me salva.
    El Señor completará sus favores conmigo.
    Señor, tu misericordia es eterna,
    no abandones la obra de tus manos. R/.
    Evangelio
    Lectura del santo evangelio según san Juan (16,5-11):
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré.
    Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión lunes 6 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Hch 16,10b-15
    El Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo
    Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
    NOS hicimos a la mar en Tróade y pusimos rumbo hacia Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, primera ciudad del distrito de Macedonia y colonia romana. Allí nos detuvimos unos días.
    El sábado salimos de la ciudad y fuimos a un sitio junto al río, donde pensábamos que había un lugar de oración; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo.
    Se bautizó con toda su familia y nos invitó:
    «Si están convencidos de que creo en el Señor, vengan a hospedarse en mi casa».
    Y nos obligó a aceptar.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 149,1-2.3-4.5-6a+9b (R. 4a)
    R. El Señor ama a su pueblo.
    O bien:
    R. Aleluya
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
    que se alegre Israel por su creador,
    los hijos de Sion por su Rey. R.
    V. Alaben su nombre con danzas,
    cántenle con tambores y cítaras;
    porque el Señor ama a su pueblo
    y adorna con la victoria a los humildes. R.
    V. Que los fieles festejen su gloria
    y canten jubilosos en filas:
    con vítores a Dios en la boca.
    Es un honor para todos los fieles. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí -dice el Señor-; y ustedes darán testimonio. R.
    Evangelio
    Jn 15,26 - 16,4a
    El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí
    Lectura del santo Evangelio según san Juan.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Cuando venga el Paráclito, que les enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también ustedes darán testimonio, porque desde el principio están conmigo.
    Les he hablado de esto, para que no se escandalicen. Los excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que les dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
    Les he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, se acuerden de que yo se lo había dicho».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión Domingo 5 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Hch 10,25-26.34-35.44-48
    El don del Espíritu Santo ha sido derramado también sobre los gentiles
    Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
    CUANDO iba a entrar Pedro, Cornelio le salió al encuentro y, postrándose, le quiso rendir homenaje. Pero Pedro lo levantó, diciéndole:
    «Levántate, que soy un hombre como tú».
    Pedro tomó la palabra y dijo:
    «Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace acepción de personas, sino que acepta al que le teme y practica la justicia, sea de la nación que sea».
    Todavía estaba hablando Pedro, cuando bajó el Espíritu Santo sobre todos los que escuchaban la palabra, y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se sorprendieron de que el don del Espíritu Santo se derramara también sobre los gentiles, porque los oían hablar en lenguas extrañas y proclamar la grandeza de Dios.
    Entonces Pedro añadió:
    «¿Se puede negar el agua del bautismo a los que han recibido el Espíritu Santo igual que nosotros?».
    Y mandó bautizarlos en el nombre de Jesucristo.
    Entonces le rogaron que se quedara unos días con ellos.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 98(97), 1.2-3ab.3cd-4 (R. cf. 2b)
    R. El Señor revela a las naciones su salvación.
    O bien:
    R. Aleluya.
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    porque ha hecho maravillas.
    Su diestra le ha dado la victoria,
    su santo brazo. R.
    V. El Señor da a conocer su salvación,
    revela a las naciones su justicia.
    Se acordó de su misericordia y su fidelidad
    en favor de la casa de Israel. R.
    V. Los confines de la tierra han contemplado
    la salvación de nuestro Dios.
    Aclama al Señor, tierra entera;
    griten, vitoreen, toquen. R.
    Segunda lectura
    1 Jn 4,7-10
    Dios es amor
    Lectura de la primera carta del apóstol san Juan.
    QUERIDOS hermanos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
    En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Unigénito, para que vivamos por medio de él.
    En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de propiciación por nuestros pecados.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. El que ama guardará mi palabra -dice el Señor-, y mi Padre lo amará, y vendremos a él. R.
    Evangelio
    Jn 15,9-17
    Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos
    Lectura del santo Evangelio según san Juan.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Como el Padre me ha amado, así los he amado yo; permanezcan en mi amor.
    Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
    Les he hablado de esto para que mi alegría esté en ustedes, y su alegría llegue a plenitud.
    Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado.
    Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
    Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.
    Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a ustedes los llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre se lo he dado a conocer.
    No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los he elegido y los he destinado para que vayan y den fruto, y su fruto permanezca.
    De modo que lo que pidan al Padre en mi nombre se lo dé.
    Esto le mando: que se amen unos a otros».
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión sábado 4 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    1Co 15, 1-8
    Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
    HERMANOS, les recuerdo la Buena Noticia que yo les he predicado, que ustedes han recibido y a la cual permanecen fieles. Por ella son salvados, si la conservan tal como yo se la anuncié; de lo contrario, habrán creído en vano.
    Les he trasmitido en primer lugar, lo que yo mismo recibí: Cristo murió por nuestros pecados, conforme a la Escritura. Fue sepultado y resucitó al tercer día, de acuerdo con la Escritura. Se apareció a Pedro y después a los Doce. Luego se apareció a más de quinientos hermanos al mismo tiempo, la mayor parte de los cuales vive aún, y algunos han muerto.
    Además, se apareció a Santiago y de nuevo a todos los Apóstoles. Por último, se me apareció también a mí, que soy como el fruto de un aborto.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    R. Resuena su eco por toda la tierra.
    O bien:
    R. Aleluya.
    V. El cielo proclama la gloria de Dios
    y el firmamento anuncia la obra de sus manos;
    un día transmite al otro este mensaje
    y las noches se van dando la noticia. R.
    V. Sin hablar, sin pronunciar palabras,
    sin que se escuche su voz,
    resuena su eco por toda la tierra
    y su lenguaje, hasta los confines del mundo. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Dice el Señor: Yo soy el Camino, y la Verdad y la Vida, Felipe, el que me ha visto ha visto al Padre.
    Evangelio
    Jn 14, 6-14
    Hace tanto tiempo que estoy con vosotros, ¿y no me conoces?
    Lectura del Santo Evangelio según san Juan
    JESÚS dijo a Tomás:
    «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto.»
    Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta.»
    Jesús le respondió: «Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen? El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí?
    Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras.
    Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanlo, al menos, por las obras.
    Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre. Y yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo haré.»
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión viernes 3 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Nm 21, 4b-9
    Miraban a la serpiente de bronce y quedaban curados
    Lectura del libro de los Números
    En aquellos días, el pueblo estaba extenuado del camino, y habló contra Dios y contra Moisés:
    «¿ Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto?
    No tenemos ni pan ni agua, y nos da náusea ese pan sin cuerpo.»
    El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas.
    Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo:
    «Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes.»
    Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió:
    «Haz una serpiente venenosa y colócala en un estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla.»
    Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte.
    Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 77, 1-2. 34-35. 36-37.38 (.: Cf 7b)
    R. No olvidéis las acciones del Señor.
    V. Escucha, pueblo mío, mi enseñanza,
    Inclina el oído a las palabras de mi boca:
    que voy a abrir mi boca a las sentencias,
    Para que broten los enigmas del pasado. R.
    V. Cuando los hacía morir, lo buscaban,
    Y madrugaban para volverse hacia Dios;
    se acordaban de que Dios era su roca,
    el Dios Altísimo su redentor. R.
    V. Lo adulaban con sus bocas,
    Pero sus lenguas mentían:
    Su corazón no era sincero con él,
    Ni eran fieles a su alianza. R.
    V. Él, en cambio, sentía lástima,
    Perdonaba la culpa y no los destruía:
    Una y otra vez reprimió su cólera,
    Y no despertaba todo su furor. R.
    Segunda lectura
    Flp 2, 6-11
    Se rebajó, por eso Dios lo levantó sobre todo
    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses.
    Cristo, a pesar de su condición divina,
    No hizo alarde de su categoría de Dios;
    Al contrario, se despojó de su rango
    Y tomó la condición de esclavo,
    Pasando por uno de tantos.
    Y así, actuando como un hombre cualquiera,
    Se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
    Y una muerte de cruz.
    Por eso Dios lo levantó sobre todo
    Y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»;
    de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble
    en el cielo, en la tierra, en el abismo,
    y toda lengua proclame:
    Jesucristo es Señor,
    Para Gloria de Dios Padre.
    Palabra de Dios.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya
    V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, Porque con tu cruz has redimido el mundo. R.
    Evangelio
    Jn 3, 13- 17
    Tiene que ser elevado el Hijo del hombre
    Lectura del santo Evangelio según san Juan.
    En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
    «Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
    Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna.»
    Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.
    Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
    Palabra del Señor.
    8 min
  • Reflexión jueves 2 de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Hch 15,7-21
    A mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios
    Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
    EN aquellos días, después de una larga discusión, se levantó Pedro y dijo a los apóstoles y a los presbíteros:
    «Hermanos, ustedes saben que, desde los primeros días, Dios me escogió entre ustedes para que los gentiles oyeran de mi boca la palabra del Evangelio, y creyeran. Y Dios, que penetra los corazones, ha dado testimonio a favor de ellos dándoles el Espíritu Santo igual que a nosotros. No hizo distinción entre ellos y nosotros, pues ha purificado sus corazones con la fe. ¿Por qué, pues, ahora intentan tentar a Dios, queriendo poner sobre el cuello de esos discípulos un yugo que ni nosotros ni nuestros padres hemos podido soportar? No; creemos que lo mismo ellos que nosotros nos salvamos por la gracia del Señor Jesús».
    Toda la asamblea hizo silencio para escuchar a Bernabé y Pablo, que les contaron los signos y prodigios que Dios había hecho por medio de ellos entre los gentiles. Cuando terminaron de hablar, Santiago tomó la palabra y dijo:
    «Escúchenme, hermanos: Simón ha contado cómo Dios por primera vez se ha dignado escoger para su nombre un pueblo de entre los gentiles. Con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito:
    "Después de esto volveré
    y levantaré de nuevo la choza caída de David;
    levantaré sus ruinas y la pondré en pie,
    para que los demás hombres busquen al Señor,
    y todos los gentiles sobre los que ha sido invocado
    mi nombre:
    lo dice el Señor, el que hace que esto sea conocido desde antiguo".
    Por eso, a mi parecer, no hay que molestar a los gentiles que se convierten a Dios; basta escribirles que se abstengan de la contaminación de los ídolos, de las uniones ilegítimas, de animales estrangulados y de la sangre. Porque desde tiempos antiguos Moisés tiene en cada ciudad quienes lo predican, ya que es leído cada sábado en las sinagogas».
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 96(95),1-2a.2b-3.10 (R. cf. 3)
    R. Cuenten las maravillas del Señor a todas las naciones.
    O bien:
    R. Aleluya
    V. Canten al Señor un cántico nuevo,
    canten al Señor, toda la tierra;
    canten al Señor, bendigan su nombre. R.
    V. Proclamen día tras día su victoria.
    Cuenten a los pueblos su gloria,
    sus maravillas a todas las naciones. R.
    V. Digan a los pueblos: «El Señor es rey:
    él afianzó el orbe, y no se moverá;
    él gobierna a los pueblos rectamente». R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Mis ovejas escuchan mi voz -dice el Señor-, y yo las conozco, y ellas me siguen. R.
    Evangelio
    Jn 15,9-11
    Permanezcan en mi amor para que su alegría llegue a plenitud
    Lectura del santo Evangelio según san Juan.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Como el Padre me ha amado, así los he amado yo; permanezcan en mi amor.
    Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor;
    lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
    Les he hablado de esto para que mi alegría esté en ustedes, y su alegría llegue a plenitud».
    Palabra del Señor.
    9 min
  • Reflexión miércoles 1º de mayo de 2024. Padre Juan Diego Ruiz Arango.
    Primera lectura
    Hch 15, 1-6
    Se decidió que subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre esta controversia
    Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.
    EN aquellos días, unos que bajaron de Judea se pusieron a enseñar a los hermanos que, si no se circuncidaban conforme al uso de Moisés, no podían salvarse. Esto provocó un altercado y una violenta discusión con pablo y Bernabé; y se decidió que Pablo, Bernabé y algunos más de entre ellos subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y presbíteros sobre esta controversia. Ellos, pues, enviados por la Iglesia provistos de lo necesario, atravesaron Fenicia y Samaría, contando cómo se convertían los gentiles, con lo que causaron gran alegría a todos los hermanos. Al llegar a Jerusalén, fueron acogidos por la Iglesia, los apóstoles y los presbíteros; ellos contaron lo que Dios había hecho con ellos.
    Pero algunos de la secta de los fariseos, que habían abrazado la fe, se levantaron, diciendo:
    «Es necesario circuncidarlos y ordenarles que guarden la ley de Moisés».
    Los apóstoles y los presbíteros se reunieron a examinar el asunto.
    Palabra de Dios.
    Salmo
    Sal 122 (121), 1-2. 3-4a. 4b-5 (R. cf. 1)
    R. Vamos alegres a la casa del Señor.
    O bien:
    R. Aleluya
    V. ¡Qué alegría cuando me dijeron:
    «Vamos a la casa del Señor»!
    Ya están pisando nuestros pies
    tus umbrales, Jerusalén. R.
    V. Jerusalén está fundada
    como ciudad bien compacta.
    Allá suben las tribus,
    las tribus del Señor. R.
    V. Según la costumbre de Israel,
    a celebrar el nombre del Señor;
    en ella están los tribunales de justicia,
    en el palacio de David. R.
    Aclamación
    R. Aleluya, aleluya, aleluya.
    V. Permanezcan en mí, y yo en ustedes -dice el Señor-; el que permanece en mí da fruto abundante. R.
    Evangelio
    Jn 15, 1-8
    El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante
    Lectura del santo Evangelio según san Juan.
    EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
    «Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el labrador. A todo sarmiento que no da fruto en mí lo arranca, y a todo el que da fruto lo poda, para que dé más fruto.
    Ustedes ya están limpios por la palabra que les he hablado; permanezcan en mí, y yo en ustedes.
    Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí.
    Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ese da fruto abundante; porque sin mí no pueden hacer nada. Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen y los echan al fuego, y arden.
    Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que desean, y se realizará.
    Con esto recibe gloria mi Padre, con que den fruto abundante; así serán discípulos míos».
    Palabra del Señor.
    10 min

About Reflexiones diarias Padre Juan Diego Ruiz Arango. Medellín. Colombia.

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