Se toma la oración del propio de los santos, san Juan Damasceno.
Haciendo la señal de la cruz en los labios.
V: Señor, abre mis labios
* R: Y mi boca proclamará tu alabanza.
Antífona: Al rey que viene, al Señor que se acerca, venid, adorémosle.
Se recita alguno de los siguiente Salmos: 94 ó 99 ó 66 ó 23. Para todos los salmos y cánticos, al final se dice “Gloria al Padre…”. Se omite cuando se indique.
* Antífona: Al Rey que viene, al Señor que se acerca, venid, adorémosle.
Se recita a una sola voz: quien dirige el rezo y quienes le acompañan.
* Ven, Señor, no tardes… o Una clara voz resuena…
Se reza el propuesto en el Salterio de la semana o los que se propongan por tiempo litúrgico o alguna celebración especial.
Antífona 1: Aceptarás los sacrificios, ofrendas y holocaustos, sobre tu altar, Señor.
Salmo 50 Todos lo recitan a una sola voz.
* Antífona: Aceptarás los sacrificios, ofrendas y holocaustos, sobre tu altar, Señor.
Antífona 2: Con el Señor triunfará y se gloriará la estirpe de Israel.
Cántico Is. 45, 15–25 Todos lo recitan a una sola voz.
* Antífona: Con el Señor triunfará y se gloriará la estirpe de Israel.
Antífona 3: Entrad en la presencia del Señor con aclamaciones.
Salmo 99 Si este salmo se rezó en el invitatorio, se reza en su lugar el salmo 94. Todos lo recitan a una sola voz.
* Antífona: Entrad en la presencia del Señor con aclamaciones.
Jr. 30, 21 . 22 Se puede dejar un breve espacio de silencio para meditación.
V: Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.
* R: Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.
V: Su gloria aparecerá sobre ti.
V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
* R: Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.
CÁNTICO EVANGÉLICO (de pie)
Antífona: Aguardaré al Señor, mi salvador, y esperaré en él mientras se acerca. Aleluya.
Haciendo la señal de la cruz sobre sí. Lc. 1, 68–79 Todos lo recitan a una sola voz
* Antífona: Aguardaré al Señor, mi salvador, y esperaré en él mientras se acerca. Aleluya.
Inicia que está dirigiendo el rezo de la Liturgia de las Horas. Después de la primera respuesta se siguen intenciones: primera parte de la intención la recita quien dirige y la segunda parte, si está acompañado, la recita los demás.
Se añaden intenciones libres cuando se indique agregando la respuesta de la primera intención.
Se termina con la invitación al Padre Nuestro: Padre Nuestro que estás… Lo recitan todos a una voz.
La recita quien dirige el rezo de la hora. Todos responden al final: Amén.
Haciendo la señal de la cruz sobre sí mismos
V: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.