Haciendo la señal de la cruz sobre sí mismo.
V: Dios mío, ven en mi auxilio.
* R: Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
Se recita a una sola voz: quien dirige el rezo y quienes le acompañan.
* Este es el tiempo en que llegas… o Jesucristo, Palabra del Padre…
Se reza el propuesto en el Salterio de la semana o los que se propongan por tiempo litúrgico o alguna celebración especial.
Antífona 1: Señor, Dios mío, a ti grité, y tú me sanaste, te daré gracias por siempre.
Salmo 29 Todos lo recitan a una sola voz.
* Antífona: Señor, Dios mío, a ti grité, y tú me sanaste, te daré gracias por siempre.
Antífona 2: Dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito.
Salmo 31 Todos lo recitan a una sola voz.
* Antífona: Dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito.
Antífona 3: El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos le servirán.
Cántico Ap. 11, 17–18; 12, 10b–12a Todos lo recitan a una sola voz.
* Antífona: El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos le servirán.
St. 5, 7–8 . 9b Se puede dejar un breve espacio de silencio para meditación.
V: Ven a salvarnos, Señor Dios de los ejércitos.
* R: Ven a salvarnos, Señor Dios de los ejércitos.
V: Que brille tu rostro y nos salve.
* R: Señor Dios de los ejércitos.
V: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
* R: Ven a salvarnos, Señor Dios de los ejércitos.
CÁNTICO EVANGÉLICO (de pie)
Antífona: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
Haciendo la señal de la cruz sobre sí. Lc. 1, 46–55 Todos lo recitan a una sola voz
* Antífona: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
Inicia que está dirigiendo el rezo de la Liturgia de las Horas. Después de la primera respuesta se siguen intenciones: primera parte de la intención la recita quien dirige y la segunda parte, si está acompañado, la recita los demás.
Se añaden intenciones libres cuando se indique agregando la respuesta de la primera intención.
Se recita la última intención por los difuntos.
Se termina con la invitación al Padre Nuestro: Padre Nuestro que estás… Lo recitan todos a una voz.
La recita quien dirige el rezo de la hora. Todos responden al final: Amén.
Haciendo la señal de la cruz sobre sí mismos
V: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.