Al cierre de un año y principios de uno nuevo, por lo gneral, hacemos una introspección para hacer un balance de las metas alcanzadas y los asuntos pendientes que faltaron por concretarse.
Pero si vemos las cosas desde el punto de vista de Dios, sabremos que Él siempre nos da nuevas oportunidades aunque pensemos que hemos fracasado o que no hemos alcanzado la medida.
Dios nos recuerda que podemos abrir nuestro corazón delante de Él y Hblarle con toda sinceridad porque él no nos juzga, sino que nos escucha como un Padre escucha a su hijo.
Y si tenemos cabos sueltos en nuestro balance, podemos confiar en que siempre está de nuestro lado.