La epilepsia representa un 0.5% de la carga de morbilidad mundial y, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a febrero del 2018 había 50 millones de personas con epilepsia en todo el mundo y cinco millones de diagnósticos nuevos cada año.
En los últimos años, ha habido avances en el desarrollo de soluciones para este padecimiento, tal y como la oxcarbacepina, que ayuda a tener una mejor aceptación durante el tratamiento con antiepilépticos y, de esta manera, los pacientes presentan menos efectos adversos. Sin embargo, algunos de los medicamentos desarrollados con anterioridad, como carmabacepina y el ácido valproico, siguen siendo los de primera elección, gracias al respaldo de su efectividad en los estudios clínicos que se siguen realizando en todo el mundo.