Fueron las últimas palabras de Jesús antes de comenzar su pasión en el Getsemaní, escritas en Lucas 22:38 —Mira, Señor —le señalaron los discípulos—, aquí hay dos espadas.—¡Basta! —les contestó. Desde siempre nos acostumbraron a pelear, se nos ha enseñado que la vida es una pelea, pero ¿Hasta cuándo nosotros seguiremos queriendo defender nuestra postura, alguna opinión, o tener la razón?