“Este mensaje está dirigido a aquellas personas que se sienten azotadas por problemas en el alma por una cantidad de pensamientos que les sobrevienen, les causan obsesión y que no pueden gobernar. También es para aquellos que se sienten agobiados en sus emociones por los recuerdos del pasado, la amargura, el rencor, el resentimiento, el dolor en contra de algunas personas —sean familiares o no— que les han podido causar daño.
Esta Palabra es para aquellos que siendo creyentes no han aprendido a llevar una vida en el Espíritu Santo, y han estado andando conforme a las obras manifiestas de la carne, cristianos carnales que por causa de eso se sienten solos, lejos de la Presencia del Señor.
Si tú eres de aquellos que sienten que todo lo que hacen les sale mal, y se sienten frenados, como si estuvieran andando contra la corriente, este mensaje es para ti.
Es verdaderamente penoso ver esto en tantas almas, que pudiendo llevar vida de Victoria, de Poder en el Espíritu, teniendo a Jesús como Señor y Salvador de sus vidas, no están experimentando la Victoria que Él consumó por nosotros en la cruz del Calvario. Y esto causa desazón, desesperación, desánimo, desaliento. Tantas personas se apartan del camino, ya no quieren saber de cristianismo. Siendo cristianos, siendo creyentes, habiendo conocido la Verdad, luego se alejan; porque justamente no comprendieron lo que es llevar una vida cristiana, y fueron fácilmente vencidos, porque vivieron en la carne que es débil para hacer la Voluntad de Dios. Día que pasó se debilitaron aún más, y no pudieron hacer la Voluntad de Dios. Y de esta forma les faltaron Fuerzas, sobrevino la tentación, y están allí en el mundo, en el lodo, en el fango, en la inmundicia.
Este mensaje es para aquellas personas que están cansadas ya, que se sienten en confusión, en duda, no saben exactamente cuál es la Voluntad de Dios. Están en incertidumbre, indecisos, no saben qué hacer, son como veletas, de un lado para otro; un rato apuntan al Norte, en otro momento al Sur; están allí como el papel que se arroja desde la terraza de un edificio, y es llevado de un lado para otro, y se va para arriba y vuelve a bajar, y se va para un costado, y se va para otro lado. Y se sienten en oscuridad, en tinieblas espirituales, como si estuvieran en una barca en medio del mar.
Mas aquellos que deciden morir en la cruz, aprenden a adorar a Dios, se postran delante de Él, siempre andan humillados delante de Él, siempre andan quebrados en su Presencia, y lloran y se arrepienten de sus pecados delante de Él, consiguen que el Señor Jesús se revele a sus vidas, logran reposo en sus almas, y aunque vengan problemas, tribulaciones, fuerzas espirituales contrarias, permanecen en el Reposo del Señor. Porque estarán poniendo sus ojos, no en el fuerte viento, no en las fuerzas demoniacas que siempre están ligadas con la carne; sino en Jesús, el Autor y Consumador de la fe”.
Pr. Ricardo Claure Peñaloza
PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES