“Esta Palabra revelará aspectos importantes que necesitamos tomar en cuenta en nuestra vida espiritual respecto de la oración. El Señor quiere glorificarse en ti y en cada uno de nosotros, y para ello es necesario que utilicemos el Poder de la oración, para que el Señor derrame su Poder sobre nosotros y aquellas circunstancias por las cuales nosotros estamos orando.
La oración en el entendimiento, por sí sola no va acompañada del pleno Poder del Espíritu Santo de Dios como la oración completa, y estoy convencido de que hay algunas personas que todavía no tienen un pleno conocimiento de lo que es la oración en el Espíritu, y es necesario poder enseñar al respecto, para que comprendan aspectos importantes de la Palabra de Dios en relación a la oración en el Espíritu Santo.
Cuando la Palabra de Dios habla de toda oración, es como si manifestara que hay muchas clases de oración, y que hay que utilizar todas esas clases de oración. Efectivamente, aquello importante que es necesario discernir de la oración completa, es utilizar todos los aspectos que la Palabra nos enseña en relación a la oración. Hay muchas formas de orar. Y para nosotros cubrir eficazmente nuestras vidas o todo lo que pueda rodearnos, debemos nosotros utilizar toda oración y súplica en el Espíritu Santo.
Cuando nosotros aprendemos a suplicarle a Dios, nos postramos y le rogamos a Él, clamamos a Él, suplicamos, gemimos, nos lamentamos delante de Él, rogándole de todo corazón; ahí es donde nosotros vamos a permitir que el Poder de Dios se desate sobre nuestras vidas.
También necesitamos usar la oración en el Espíritu de Dios, que es la oración en lenguas angélicas.
2 Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu —Santo— habla misterios.
Las lenguas angélicas, las lenguas del cielo, las lenguas dadas por el Señor a su iglesia, son lenguas específicamente utilizadas entre el creyente y Dios. Aquel que habla en lenguas no habla a los hombres, habla a Dios.
Muchas veces con nuestro pensamiento, con la mente del alma, con el raciocinio, con la mente natural, con la lógica humana, podemos pedir cosas que no convienen, podemos pedir cosas que no son conforme a la Voluntad de Dios. La Unción del Señor se hace plenamente manifiesta con mayor Poder y Potencia cuando estamos nosotros orando en el Espíritu, cuando dejamos que el Espíritu Santo de Dios fluya en el interior. Y debemos estar seguros que cuando estamos clamando con gemidos indecibles, por el Espíritu Santo de Dios, estamos pidiendo conforme a la Voluntad de Dios”.
Pr. Ricardo Claure Peñaloza
PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES