“La Palabra nos habla de unos calzados que nos dan la victoria contra Satanás y su reino. Esos calzados son muy importantes para nuestra vida, forman parte de nuestra armadura espiritual.
Así como conocemos diferentes tipos de calzados de vestir, este par de calzados que debemos llevar como cristianos, tiene un fundamento, una marca, un fabricante. ¿Sabes cómo se llama? Evangelio de Jesucristo. Debemos calzar nuestros pies con el apresto del Evangelio de la Paz de Jesucristo, con los calzados de nuestro Amado Señor Jesús.
¿Qué es apresto? Significa estar dispuesto, preparado, cimentado, fundamentado. Si tú quieres vencer al pecado, debes estar fundamentado, dispuesto a vivir el Evangelio de la Paz.
Jesús de Nazareth no solamente predicó este Evangelio, sino que también lo vivió. Y si tú tienes puestos estos calzados, podrás vivir como Él vivió. Es el único Evangelio que restaura la comunión perdida entre Dios y el hombre.
Si tú quieres vencer al tentador, a Satanás, debes utilizar la Palabra; pero no una Palabra repetida de memoria, sino una Palabra vivida, sufrida por ti mismo. De ese modo podrás calzar tus pies con los calzados de Jesús. Y si tú quieres hacer las cosas que el Señor hizo, andar como Él anduvo, seguir sus pisadas, debes calzar sus zapatos milagrosos, para que en el Nombre sobre todo nombre, puedas vencer a la tentación, enfermos sean sanados, vidas sean liberadas, se produzcan muchos milagros. Son calzados con el apresto del Evangelio de Poder que hacen señales y prodigios.
Tú necesitas predicar el Evangelio de arrepentimiento, llevar Buenas Nuevas, pero para esto debes estar fundamentado, dispuesto, preparado para ser un instrumento precioso en sus manos, llevando su Palabra donde Él te mande.
Al tener puestos los calzados de Jesús no habrá duda en ti, te permitirán creer que todo lo que le pidas al Padre en el nombre de Jesús, te será hecho.
El Señor no quiere que lleves puestos unos calzados que te permiten andar en la vanidad de tu mente, con tu entendimiento entenebrecido, con una mente en tinieblas que te aleja de Él. Tienes que calzar sus calzados en tus pies, porque esos calzados son santidad; solamente así podrás andas en santa y piadosa manera de vivir esperando su Venida.
¿Cómo vas a poder estar en pie delante del Hijo del Hombre cuando Él venga a arrebatar a su pueblo? Si tú llevas puestos los calzados de Jesús; solamente así vas a poder ser arrebatado, orando y velando por tu vida espiritual, por tu integridad, perdonando y pidiendo perdón, y reconciliándote. Tú necesitas pasar por la cruz del Calvario y negarte a ti mismo. Aquel que calza los calzados de Jesús aprende a negarse a sí mismo y a reconocer sus errores, pecados y faltas. Solamente así vas a poder vencer al enemigo, a Satanás.
¿Quieres tener puestos los calzados de Jesús?, ¿quieres seguir sus pasos y andar como Él anduvo? Debes ponértelos. ¿Sabes cuál es el precio? Oración, ayuno y el congregarse. Es el precio que tú debes pagar para comprar sus calzados. Vive este Evangelio de milagros y de sanidades, un Evangelio que transforma vidas.
Puestos los calzados de Jesús podemos andar en Amor, solamente así vamos a poder ser libres de toda fornicación, de toda inmundicia. ¿Quieres andar en Amor? Calza tus pies con los calzados de Jesús y líbrate de la avaricia que está atando tu corazón. Jesús te ama, ¡Jesús quiere desatarte de toda ligadura que te liga a este mundo!
El Amor de Dios se manifiesta en el Amor a los pecadores, en el Amor a su iglesia; porque Cristo ama a su iglesia y debe ser sustentada con la Palabra”.
Pr. Ricardo Claure Peñaloza
PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES