El sábado 28 de junio de 2014, al ingresar a la Campaña de Jóvenes: “YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA; EL QUE CREE EN MÍ, AUNQUE ESTÉ MUERTO VIVIRÁ”, en el coliseo de la villa 1º de mayo de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra Bolivia, nuestro amado Pastor Ricardo Claure Peñaloza compartía:
“Para mí es un gozo enorme poder estar entre ustedes en esta ciudad de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia; donde podemos llevar esta Luz a tanta juventud perdida, tanta juventud que está muerta en sus pecados, y estando muerta en sus pecados tiene miedo a la muerte, tiene miedo a morir, tiene miedo a todo aquello que puede acontecer con sus seres queridos, que de pronto también pueda sorprenderles la muerte. Pero el Señor permite que a través de este tipo de eventos, de esta Campaña, podamos traerles esperanza a través de Jesús de Nazareth, nuestro Dios Bendito de Nazareth. Por cuanto Él dijo YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA; EL QUE CREE EN MÍ, AUNQUE ESTÉ MUERTO, ¡VIVIRÁ!
¡Y es lo que venimos a traerles en este día, esta esperanza de vida!, ¡no solamente de esta vida presente terrenal, sino de esa Vida Eterna que solamente Jesús de Nazareth nos puede dar!, ¡porque ÉL ES LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA; Y SI CREEMOS EN ÉL, SABEMOS QUE TENEMOS VIDA POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS!
De tal manera que ¿por qué temer a la muerte?, ¿por qué tener ese temor, ese miedo?, ese aspecto que nadie puede conocer qué viene después de la muerte. Pero creemos de que hay un Dios Vivo que ha puesto eternidad en nosotros, en nuestra alma; y si creemos en Él vamos a estar con Él por toda la eternidad.
Que el Señor bendiga mucho sus vidas. Hay algo grande que el Señor ha de hacer en cada vida, sobre aquellos corazones sencillos, dispuestos a recibir de Él a través de estas palabras que Él nos ha podido legar a través de la Palabra escrita en la Biblia, y que hoy nosotros podemos utilizar para poder llevar Luz a tanta gente perdida y que está supeditada —por el temor de la muerte— a una esclavitud penosa y terrible.
Es justamente el mensaje dirigido a todos ellos, aquellos que están sin Dios, sin fe, sin esperanza; temen a la muerte, temen a todo aquello desconocido que viene después de la muerte, y lo que pudiera ocurrir con sus seres queridos. Manifestarles que hay una esperanza, hay solución hasta para la muerte, y es a través de Jesús de Nazareth. Como Él dijo:
Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Y es lo que venimos a traer: Vida en vez de muerte, a traer la Luz de Jesucristo que trae Vida en medio de los muertos.
De tal forma que considero que muchos, que están en oscuridad, en tinieblas, y está la sombra de muerte acechando sus vidas van a poder tener Luz grande en su interior, en su alma, y de esta manera van a poder conocer verdaderamente la Luz de Aquel que ha manifestado que es la resurrección y la Vida, y van a poder conocer lo que verdaderamente es tener Vida de entre los muertos, tener la Vida de Dios revelada en nuestro espíritu a través de Jesús de Nazareth”.