La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha entrado a primera hora de la mañana de este martes en la sede nacional del Partido Socialista en la calle Ferraz de Madrid. La operación, impulsada por la Fiscalía Anticorrupción y acordada por la Audiencia Nacional, busca recabar pruebas en la causa que investiga un presunto amaño de contratos públicos y una supuesta trama de financiación ilegal. Ante esta situación, el senador y exsecretario general del PSOE de Madrid, Juan Lobato, ha expresado su "preocupación y pena" en una entrevista en el programa 'Herrera en COPE' con Alberto Herrera.
Lobato ha calificado la imagen de los agentes en Ferraz como "un palo muy grande" y algo que le duele especialmente por lo "injusto que es para miles y miles de militantes, de concejales, de alcaldes y alcaldesas que llevan tres años dejándose la piel en sus pueblos y en sus barrios, muchos de ellos sin un euro de sueldo".
El dispositivo ha comenzado sobre las 8:30 horas, generando una gran expectación mediática en los alrededores de la sede socialista, donde se han llegado a escuchar gritos de "chorizos" y "ladrones". Las pesquisas, que se encuentran bajo secreto de sumario, se enmarcan en la causa que instruye el juez Santiago Pedraz desde noviembre sobre Leire Díez, conocida como la 'fontanera' del partido. La investigación se centra en el presunto amaño de contratación pública en la SEPI, con supuestas mordidas que podrían alcanzar los 730.000 euros.
De forma paralela, la UCO ha realizado registros en los domicilios del ex secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, y del empresario Pérez Dolset, así como en el despacho del exdirigente socialista Gaspar Zarrías. Según ha explicado el periodista de 'El Confidencial' José María Olmo, la investigación ha destapado una "trama de facturas falsas para financiar ilegalmente las cloacas del partido socialista", lo que podría abrir la puerta a una "caja B" para financiar "operaciones encubiertas".
En su intervención, Juan Lobato ha defendido que ante la corrupción no basta con la "tolerancia cero", sino que es necesaria la "proactividad". Ha propuesto que, ante indicios judiciales, el propio Gobierno impulse una auditoría interna. "Que se mire hasta el último milímetro de qué informes se han hecho, qué funcionario ha firmado, de dónde ha venido, quién ha tomado la decisión, todo", ha afirmado, sugiriendo además incluir al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, en dicha fiscalización para garantizar la transparencia.
A nivel de partido, Lobato ha criticado la "verticalización de las organizaciones", una "jerarquía tan férrea" que impide el debate interno. "Cualquier autocrítica mínima, cualquier duda que planteas, se interpreta como traición y como debilidad interna, en vez de como el valor de una organización", ha lamentado. El senador, que ha confirmado no tener "ninguna" relación con la dirección federal del partido, considera que esta falta de autocrítica es "un error para la fortaleza del partido y también para la lucha contra la corrupción".
Preguntado sobre si el Gobierno debería convocar elecciones, Lobato ha señalado que la decisión corresponde al presidente, pero debe basarse en dos análisis: la capacidad de "hacer cosas que mejoren la vida de la gente" y la necesidad de fortalecer al partido de cara a las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2026. "Me rebelo frente a eso, ¿cómo que nos va a ir muy mal dentro de un año? Pues habrá que cambiar para ganar", ha sentenciado.
Finalmente, el senador ha hecho un llamamiento a detener la crispación actual. "Hay que parar esta espiral de argumentos contraargumentos, eslóganes contraeslóganes, insultos contra insultos, ya está, paremos", ha declarado. En su opinión, es urgente iniciar una reflexión sobre qué se puede cambiar para que "a la gente le vaya mejor" y el partido se fortalezca en los municipios, abriendo el debate "a todo", sin descartar incluso un cambio en la secretaría general.