La aparición de un nuevo positivo por hantavirus entre los españoles repatriados ha generado incertidumbre, pero según los expertos, entra dentro de lo previsible.
El virólogo y profesor de microbiología de la Universidad CEU San Pablo, Estanislao Nistal, ha explicado en el programa 'La Tarde' de COPE con Pilar García Muñiz que la detección de un caso tantos días después del aislamiento inicial es normal para este tipo de virus.
Según Nistal, el largo periodo de cuarentena se establece precisamente porque "es un virus que puede empezar a crecer y a detectarse con unas cuantas semanas de cadencia, y esto está dentro de lo que se esperaba".
Una de las claves para entender la situación es el extenso periodo de incubación del virus. El profesor Nistal ha detallado que, aunque lo habitual son cinco o seis semanas, el plazo puede ser mayor.
"Lo normal es en torno a mes, 5 o 6 semanas, hay algún caso extraño que que apareció todavía más tarde, pero es en torno a 40, 40 y pico días", ha señalado. Esta característica explica por qué no se puede descartar que aparezcan más casos en el futuro cercano.
Sobre el origen de los nuevos contagios, el virólogo ha planteado varias hipótesis. Podrían ser "personas que se han infectado del primer paciente que falleció, o ha sido de alguna otra de las personas que se enfermó en el barco".
También cabe la posibilidad de que una persona con síntomas muy leves haya contagiado a otras. En cualquier caso, ha aclarado que la cuarentena "empieza desde el momento en que han estado aislados, que se separaron entre sí del barco, y ahí es donde a partir de cuentan los 40 y pico días".
Respecto a los pasos a seguir, Estanislao Nistal ha indicado que el paciente positivo, que de momento se encuentra asintomático, será sometido a vigilancia constante. Aunque ha dado positivo en sangre, "puede incluso no llegar a dar síntomas".
Se le continuarán tomando muestras de saliva, ya que la aparición del virus en esta secreción suele coincidir con los síntomas.
Mientras tanto, se podría iniciar un "tratamiento antiviral genérico para prevenir que el virus vaya a más". Para el resto de personas en aislamiento que no hayan tenido contacto, la cuarentena continúa su curso normal.
El riesgo de transmisión entre los repatriados es una de las principales preocupaciones. Nistal ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad, explicando que el virus de los Andes se transmite por vía aérea.
Por tanto, si el paciente positivo no tiene el virus en la saliva, el peligro de contagio es mínimo. "Si es negativo a saliva, es que el virus todavía no está ahí, no ha habido transmisión de sangre, me imagino, entre los pacientes, entonces, hay muy bajo riesgo de que haya podido transmitirse entre ellos", ha afirmado.
El protocolo actual establece que, si no hay más positivos, el resto de pasajeros podría irse a casa el 8 de junio para completar allí la cuarentena.
La aparición de este nuevo caso no tiene por qué alterarlo, aunque Nistal ha recomendado que quienes vuelvan a sus domicilios "sigan pendientes de que se tome la temperatura, que le sigan haciendo el seguimiento de las PCRs y que, bueno, pues, que sean conscientes de que puede aparecer ese extraño, pero podría aparecer el virus más tarde".
A pesar de la situación, el virólogo se ha mostrado optimista y considera que lo peor de la crisis ya ha pasado.
"Yo creo que sí, sobre todo la, pues, un poco la incertidumbre que había inicialmente, de que estábamos hablando, de que no sabíamos muy bien qué iba a pasar con todos esos casos que estaban apareciendo poco a poco", ha comentado.
En su opinión, "ahora más o menos se tiene bajo control". No obstante, ha recordado la importancia de seguir trazando a todas las personas que se bajaron en Santa Helena para garantizar que la situación siga controlada.