La periodista Beatriz Pérez Otín, al frente del programa 'Fin de Semana' de la cadena COPE este sábado en sustitución de Cristina López Schlichting, ha puesto el foco en la peligrosa situación que viven los agentes que luchan contra el narcotráfico en España. La reflexión surge tras la muerte de dos guardias civiles en Huelva y la creciente violencia de las mafias, una realidad que contrasta con la parálisis política para reconocer su labor como profesión de riesgo.
Hace apenas una semana, dos guardias civiles murieron en Huelva y otros dos resultaron heridos durante la persecución de una narcolancha. Este no es un hecho aislado, ya que recientemente una patrullera del Servicio de Vigilancia Aduanera fue embestida por otra embarcación similar en la costa de Almería. Estos sucesos ponen de manifiesto cómo los agentes de la Guardia Civil, la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera se enfrentan a diario a mafias cada vez más violentas y mejor equipadas.
La precariedad de medios es una de las denuncias recurrentes. Víctor Vega, portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en Almería, lamenta que sus embarcaciones "son auténticas chatarras" de 15 o 20 años. Vega alerta de que el narcotráfico se ha ido extendiendo desde el Estrecho y advierte: "si seguimos a este ritmo, van a llegar a Alicante, a Valencia".
Expertos como Jose Félix Remajo confirman esta grave situación, afirmando que los grupos criminales ya no vienen a esconderse, sino a operar directamente en el país. "España se ha convertido en el gran almacén de la droga", asegura Remajo. Esta percepción es corroborada por el último Informe de Seguridad Nacional del Gobierno, que alerta del aumento de la agresividad de las mafias, el uso de armas de guerra y embarcaciones de alta velocidad, colocando a las fuerzas de seguridad en una clara desventaja.
Mientras la violencia escala, el reconocimiento de la Guardia Civil y la Policía Nacional como profesiones de riesgo sigue paralizado en el Congreso de los Diputados. La proposición de ley para avanzar en la jubilación anticipada de estos cuerpos ha sido pospuesta hasta en 71 ocasiones, un retraso que las asociaciones consideran inaceptable.
El Gobierno insiste en que está trabajando en ello. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha afirmado que ya tienen "un texto redactado" y ha defendido su compromiso: "Creemos que merecen ser una profesión de riesgo". Sin embargo, tras años de promesas, la pregunta, como planteaba Pérez Otín, ya no es si se está trabajando, sino "cuánto más hay que esperar".
La polémica se avivó con las declaraciones de la ministra María Jesús Montero, quien calificó la muerte de los agentes como un "accidente laboral". Esta definición, según expuso Pérez Otín, "corre el riesgo de desdibujar la realidad", concluyendo con una dura analogía: "mientras los narcos juegan con armas de combate, los cuerpos de seguridad españoles están con tirachinas".
El análisis de la actualidad en el programa 'Fin de Semana' también se ha detenido en el escenario político andaluz, que vive su jornada de reflexión previa a las elecciones autonómicas de este domingo. La comunidad se enfrenta a un panorama marcado por la creciente fragmentación del voto y la dificultad para construir mayorías estables, una tónica en el ciclo electoral reciente.
La contienda se centra en dos figuras principales: la candidata del PSOE, María Jesús Montero, y el actual presidente y candidato del PP, Juan Moreno Bonilla. Moreno Bonilla, favorito en las encuestas pero sin mayoría absoluta garantizada, ha reconocido la complejidad de futuros pactos, afirmando en una entrevista con Carlos Herrera que "pactar con VOX es un lío" porque es un partido "completamente jerárquico" cuyas decisiones se toman desde Madrid.