Leonardo Aldamíz Echevarría Ordorica Garteigogeaskoa, conocido como Leo, ha presentado en el programa 'Fin de Semana' de COPE su nueva iniciativa: una 'plataforma sin fronteras para la integración de las personas normales'. Este miembro de la 'clase alta vasca', interpretado por Ignacio Isusi, explicó a la presentadora Cristina López Schlichting que la idea surgió tras una reveladora experiencia personal al utilizar por primera vez en su vida adulta el Metro de Madrid.
Aldamíz, acostumbrado a desplazarse en helicóptero en México o con chófer en Madrid, relató que un día decidió "a lo loco" entrar en el metro en la zona de Rubén Darío. La experiencia le resultó impactante. "Me empecé a fijar en la gente y me di cuenta que la gente es una tristeza", confesó, describiendo una sensación que no había experimentado desde la muerte de su madre o al ver la película "La Misión".
El momento clave de su revelación fue al comprender la realidad de los demás pasajeros. "Dije, pues pues Leo, que esta gente tiene que trabajar para vivir", explicó. Aldamíz ha confesado que no había reparado en ello y que sintió un "ataque como de empatía" y ganas de abrazar a la gente, aunque no lo hizo.
Tras su experiencia, Leo compartió su consternación con la novia de un amigo, Vanessa, una "chica de barrio, de Carabanchel". Ella le espetó: "Vivís en una endogamia, vivís en una burbuja". Estas palabras le hicieron despertar y, tras hablarlo con su mujer, decidió que tenía que "crear una plataforma para integrarnos con la gente normal".
Leo define a su círculo como "los de toda la vida", y aclara que la "gente normal" es todo el mundo "de nosotros para abajo". En esta jerarquía, establece una diferencia clave: "la gente a nosotros nos confunde con pijos, pero nosotros no somos pijos, somos gente bien". Según él, el pijo es "otro nivel que está más por abajo".
Para Aldamíz, ascender a la categoría de "gente bien" no es una cuestión de dinero, sino de tiempo y generaciones. Lo ilustra con una analogía sobre un campo de golf escocés que requiere "sembrar, cortar y regar" durante 600 años para alcanzar la perfección. "Con nosotros pasa exactamente igual, esto es de cuna", sentencia.
La plataforma, según su fundador, tiene un doble objetivo. Por un lado, busca la integración, pero por otro, funciona como un "caballo de Troya" para establecer un "cinturón sanitario". "Nosotros sí nos queremos integrar con la gente normal. Lo que no sé si nos gusta tanto es que la gente normal quiera acceder de una forma atropellada a donde estamos nosotros", ha matizado.
La iniciativa contará con un proceso de selección para nuevos miembros. Vanesa será la vicepresidenta ejecutiva y se encargará de filtrar a los candidatos. Entre los requisitos, se está elaborando un "listado de apellidos" para hacer un "cribaje" y se solicitará una "analítica de sangre" para identificar la "pureza" y comprobar "si son de los nuestros".
Finalmente, Leo Aldamíz, que se define como apolítico, no dudó en analizar el apellido de la propia presentadora, López Schlichting, considerándolo "muy de pijo aspiracional". Sugirió que en una radio de corte más nacional, el apellido "López" tendría "un mayor poderío", mientras que Schlichting funciona mejor desde una "perspectiva marquetiniana".