El programa 'Herrera en COPE' ha abierto sus micrófonos en la sección 'La Hora de los Fósforos' para debatir sobre encuentros con ovnis. Varios oyentes han compartido sus experiencias, pero destaca por su crudeza el testimonio de David, un madrileño de 46 años que ha relatado un suceso ocurrido en el verano de 1987 que cambió su percepción de la realidad para siempre.
La historia de David se sitúa en julio del 87, sobre las dos de la mañana. Viajaba con su familia —su padre, su madre, su abuela y su prima Raquel— por una "carretera oscura, oscura, oscura" que une Sanlúcar de Barrameda con El Puerto de Santa María. Su padre estrenaba coche, un Renault 11, cuando ocurrió lo inexplicable.
"De la oscuridad más absoluta, de repente se hizo de día", explica David. Una nave inmensa, que describe como "un platillo color gris grafito, con muchas ventanitas", se posicionó delante de ellos en la carretera. El objeto, de unos 100 metros de largo, provocó que el coche se moviera mientras su abuela gritaba aterrorizada. "Había miles de conejos que movían el coche de lado a lado", añade sobre la caótica escena.
El avistamiento terminó en "milésimas de segundo", cuando el objeto "se desplazó hacia la derecha y lo fue en diagonal hacia el cielo y desapareció, pero a una velocidad, vamos, increíble". Esta experiencia transformó a David, que pasó de ser "muy escéptico con el tema" a un creyente. Confiesa que le daba "vergüenza" contarlo a sus amigos por miedo a que lo tomaran por "sonado" y comparte una frase que le dijo un ufólogo: "miramos muy poco al cielo".
El de David no es un caso aislado. Vicente, otro oyente, ha compartido una vivencia similar en Mazarrón. Mientras observaba los barcos de pesca con su familia, vio lo que parecía una "estrella fugaz muy muy gruesa" que se dirigía al mar. El objeto "aumentó de tamaño, se volvió de color naranja y entró lentamente en el agua", para después acelerar y desaparecer. Para Vicente, la conclusión es clara: "realmente crees porque ves".
El patrón de la incredulidad del entorno es una constante. María José sufrió una experiencia en Asturias junto a su hijo de 9 años. Vio "un resplandor anaranjado" y una forma de "platillo volador" sobre su coche. Al contarlo, "la gente se reía". Su hijo pasó tanto miedo que "no quiere hablar de ello, nunca más lo volvió a mencionar".
Juan Carlos vivió algo parecido en 1978 cerca de Barcelona. Su coche se paró de repente, perdiendo toda la energía, mientras "una luz muy potente" de un enorme objeto redondo aparecía sobre él. Tras la veloz desaparición de la nave, el coche volvió a arrancar. Al contárselo a su mujer, ella insinuó que había bebido, y él concluye resignado que "es que no te cree nadie".
En el programa también se ha comentado cómo ha evolucionado la terminología, sustituyendo el término OVNI (Objeto Volador No Identificado) por FANI (Fenómeno Anómalo No Identificado), o UAP en su acepción inglesa. El presentador, Alberto Herrera, y los colaboradores han abordado además diversas teorías que intentan explicar estos fenómenos, desde la idea de los "ultraterrestres" —humanos del futuro— hasta la de los antiguos Anunnaki.
Estos relatos, compartidos en directo, subrayan elementos comunes en los avistamientos: apariciones súbitas, velocidades increíbles, proximidad al mar e interferencias eléctricas. A pesar del escepticismo que suelen enfrentar, los testigos mantienen la veracidad de sus vivencias, insistiendo, como David: "yo lo he visto". Su creencia, sin embargo, no se alinea con los clichés del cine: "en extraterrestres, como lo típico que nos venden las películas como un ser verde y tal, no me lo creo". El oyente especula que estas naves podrían ser "una inteligencia creada por x, que tienen una autonomía propia".