El periodista Jorge Bustos ha realizado en su sección de 'Herrera en COPE' un análisis de la intensa semana que ha supuesto el viaje apostólico del Papa León XIV a España. Uno de los hilos conductores, según Bustos, ha sido "la acogida del vulnerable" y "la defensa de la dignidad", un mensaje que se acentuó en su tramo final en Canarias. En Arguineguín, conocido como el "muelle de la vergüenza" y ahora renombrado "muelle de la esperanza", el Papa pronunció unas palabras ante una cruz hecha con restos de cayucos, un símbolo que Bustos ha calificado de "muy poderoso y muy bien traído".
Para Bustos, el viaje ha estado lleno de "mensajes claros, potentes, profundos". Ha descrito a León XIV como "un papa muy parecido a Juan Pablo II, un líder de masas con sentido del espectáculo como buen estadounidense, capaz de combinar la altura intelectual con la naturalidad en sus gestos y con la cercanía en el trato".
El comunicador ha recordado la primera escena del viaje: la intervención del Pontífice en el Congreso de los Diputados, la primera vez que un papa hablaba en la sede de la soberanía nacional. Allí, León XIV reivindicó la contribución de España a la doctrina universal de los derechos humanos a través de la Escuela de Salamanca, que incorporó la reflexión sobre la "dignidad del indígena". Bustos ha destacado que, aunque los parlamentarios aplaudieron efusivamente, esa concordia duró poco, pues "el miércoles su señoría ya estaban tirándose los tratos a la cabeza".
La visita a Barcelona el martes también estuvo cargada de simbolismo, según el análisis de Bustos. En la abadía de Montserrat, el Papa "no tardó en pinchar ese globo, esa polémica artificial creada por el victimismo nacionalista", hablando en catalán con normalidad y enviando un mensaje de unidad frente a una sociedad "cada vez más fragmentada e individualista".
Bustos también ha puesto de relieve la faceta más espontánea del Papa, que "se salta el protocolo cuando lo cree necesario". Ha mencionado las bendiciones a innumerables bebés, su charla con los pilotos del avión, su condición de madridista, y sus encuentros con presos en la cárcel de Brians y personas sin hogar en Carabanchel. Un momento que ha calificado como "especialmente emocionante" fue el protagonizado junto a los reyes Felipe y Letizia con Valentina, una niña invidente de 13 años que describió una maqueta con el tacto.
La última jornada de la visita del Papa León XIV a España ha dado comienzo este viernes a las 09:30 horas en Tenerife con una visita al centro de acogida humanitaria de emergencia Las Raíces. Allí, se reunió con personas migrantes y escuchó sus testimonios, dirigiendo unas palabras tanto a los residentes como a los profesionales que los atienden.
Posteriormente, a las 10:10 horas, presidió un acto en la Plaza del Cristo de La Laguna junto a organizaciones dedicadas a la acogida de migrantes. El encuentro dio voz a personas de distintos países y a voluntarios, antes de que el Papa pronunciara un mensaje centrado en la realidad migratoria en Canarias.
La jornada culminó con la misa de acción de gracias a las 12:15 horas en la explanada portuaria de Los Llanos, en Santa Cruz de Tenerife. Esta celebración sirvió como despedida de su visita a España, tras la cual se trasladó al aeropuerto de Los Rodeos para el acto oficial de despedida antes de regresar a Roma.