La reciente alerta del Banco Central Europeo ha puesto el foco sobre un nuevo y potente modelo de inteligencia artificial que podría atacar los sistemas de la banca. La causa de esta preocupación es Mythos, el último desarrollo de la compañía Anthropic, una empresa que nació con la promesa de poner límites éticos a la IA. Este escenario fue analizado en el programa 'Herrera en COPE' por los periodistas Jorge Bustos y Pilar Cisneros, junto a José Ángel Cuadrado, coordinador digital de ÁBSIDE MEDIA.
Según explicó Cuadrado, Mythos es el equivalente a "juntar a los 10 mejores hackers del mundo" trabajando de manera coordinada y sin descanso. Este modelo de lenguaje ultra avanzado está especializado en detectar brechas de seguridad a una velocidad sin precedentes. Para la banca, el riesgo es evidente, ya que el sistema "es capaz de revisar los sistemas de un banco como quien revisa un edificio enorme buscando puertas abiertas para colarse", afectando a aplicaciones, cajeros o programas internos mucho más rápido que los equipos de seguridad.
La trayectoria de Anthropic ha estado marcada por su enfoque en la seguridad, una visión impulsada por su fundador, Darío Amodei, quien abandonó OpenAI por discrepancias en esta materia. En julio de 2025, la administración estadounidense firmó un contrato de 200 millones de dólares con la compañía para usar su primer modelo en redes clasificadas del ejército, pero con condiciones claras: no podía utilizarse para armas autónomas ni para vigilancia masiva.
El conflicto estalló en febrero de 2026, cuando la administración de Donald Trump exigió eliminar esas restricciones. Ante la negativa de Anthropic, el Pentágono rompió el acuerdo, declaró a la empresa un "riesgo para la seguridad nacional" y OpenAI se posicionó para ocupar su lugar. La tensión escaló hasta el terreno judicial, con una demanda de Anthropic contra el Departamento de Defensa en marzo de ese año.
Esta crisis ha avivado la preocupación en el sector tecnológico sobre el control real de estas herramientas. El propio Darío Amodei ha llegado a reconocer la incertidumbre que rodea a estos sistemas: "Ninguno de nosotros sabe completamente cómo controlar los sistemas de la inteligencia artificial. No puedo decirte que hay un 100% de posibilidades de que un sistema que hayamos construido nosotros sea fiable, aunque hacemos todo lo posible para que lo sea".
En medio de esta tensión, Anthropic presentó en abril de 2026 su modelo más avanzado, Mythos. Su capacidad quedó demostrada al encontrar una brecha de seguridad en OpenBSD —un sistema operativo considerado de máxima seguridad— que había permanecido oculta durante 30 años. Este hallazgo, según Cuadrado, evidencia que "el Internet que usamos hoy está construido muchas veces parche sobre parche" sobre software creado hace décadas.
Además de detectar fallos, Mythos ha demostrado en pruebas controladas que puede ayudar a construir un "exploit", es decir, una prueba técnica de que la vulnerabilidad es explotable. José Ángel Cuadrado matizó que no puede atacar sistemas de forma automática por las defensas existentes, pero sí "automatizar una parte del trabajo que antes requería mucho tiempo y expertos especializados".
El riesgo real reside en que esta tecnología caiga en manos equivocadas. Cuadrado ilustró el peligro con el ejemplo de un hospital, donde un ataque podría "paralizar citas, bloquear historiales, retrasar pruebas o dejar fuera de servicio sistemas críticos". El principal temor es que la IA permita a delincuentes con menos recursos perpetrar ataques que antes solo estaban al alcance de grupos muy avanzados.
Paradójicamente, Anthropic se ha convertido en una de las grandes beneficiadas de esta situación. Como explicó Cuadrado con una analogía, es como ser el único que vende chubasqueros a las puertas de un festival justo cuando empieza a llover. Ahora, grandes compañías, gobiernos y bancos podrían verse obligados a contratar sus servicios para defenderse.
Para mitigar los riesgos, Anthropic ha decidido no hacer público el modelo. Por el momento, el acceso a Mythos está limitado al 'Project Glasswing', un "club selecto" para organizaciones seleccionadas bajo estrictas condiciones. Sin embargo, Cuadrado advirtió que siempre existe el riesgo de una filtración o del espionaje industrial.
En su análisis, el coordinador digital de ÁBSIDE MEDIA concluyó que, aunque no hay que caer en el "alarmismo", esta es una "señal muy seria a medio plazo". La ciberseguridad entra en una nueva fase en la que "si los atacantes corren con IA, los defensores también van a tener que correr con IA". Finalmente, recomendó a los ciudadanos reforzar la "consciencia digital" con medidas como cuidar las contraseñas, activar el doble factor de autenticación y desconfiar de enlaces sospechosos.