La periodista Marta San Miguel, en su sección 'Traficantes de Palabras' del programa 'Herrera en COPE' presentado por Jorge Bustos, ha analizado la necesidad del ser humano de aferrarse a la creencia para gestionar la incertidumbre y el miedo. Según San Miguel, la fe, entendida como la confianza en lo que no se ve, encuentra en la actual visita del Papa León XIV a España un catalizador que ofrece numerosas 'oportunidades'.
San Miguel ilustra esta idea con ejemplos cotidianos, como el impulso de rezar durante las turbulencias de un avión, un momento en el que, afirma, "hasta el más ateo y desprendido, aprieta los puños y pide sin verbalizar". La periodista también encuentra este fenómeno en las gradas de un estadio de fútbol durante una tanda de penaltis, lo que demuestra que "la fe va por rachas" y que "necesitamos creer".
Para la colaboradora de COPE, la acción de rezar va más allá del rito religioso. Lo define como "desear con fuerza" y como la búsqueda de "un asidero cuando todo lo demás es aire". Esta necesidad de apoyo explica, en su opinión, el fervor que ha generado la presencia del Pontífice en el país.
El furor que ha despertado la visita del papa en Madrid ha llevado a Marta San Miguel a afirmar que "la fe ha pasado a ser una cuestión de estado", refiriéndose a un estado "emocional y social". Este martes, León XIV recorre las calles de Barcelona, donde se espera que la gente extienda sus manos hacia él para escuchar su mensaje.
El mensaje del Papa se centra, según la periodista, en "reconstruir los vínculos humanos" para hacer frente al "discurso desquiciado que algunos han impuesto". San Miguel se pregunta qué nivel de 'turbulencias' atraviesa la sociedad para que "el papa se haya convertido estos días en la voz institucional más sensata del momento", una reflexión que subraya la relevancia de su figura en el contexto actual.
Finalmente, la periodista concluye su intervención en 'Traficantes de Palabras' señalando que, así como pensaba que era exagerado "llamar dios a un jugador de fútbol", hoy en día existen "muchas formas de rezar", de la misma manera que hay "muchas formas de hacer política".
Este martes 9 de junio, el Papa León XIV dedica la mañana a agradecer el trabajo de los miles de voluntarios que han hecho posible la organización de su viaje apostólico a España. El encuentro se celebra en el Pabellón 3 de IFEMA Madrid y está precedido por un amplio programa de testimonios, música y vídeos que ponen en valor el servicio silencioso de quienes han colaborado en tareas de logística, acogida, comunicación y coordinación.
Tras llegar al recinto, el Pontífice escucha la bienvenida del cardenal José Cobo y pronuncia un discurso de agradecimiento en el que reconoce la importancia de la labor voluntaria en la vida de la Iglesia y en el éxito de los actos multitudinarios celebrados durante estos días.
Concluido el encuentro, León XIV se traslada al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas para emprender viaje hacia Barcelona. Su llegada a la capital catalana está prevista para las 12:25 horas, dando inicio a la segunda etapa de su visita. Poco después, a las 13:00 horas, preside el rezo de la Hora Media en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia junto al cabildo catedralicio, miembros de la curia diocesana, seminaristas y voluntarios. Durante la celebración pronuncia una homilía y, al finalizar, desciende a la cripta para rezar ante el sepulcro de santa Eulalia, patrona de Barcelona.
La visita a la catedral incluye además varios gestos de especial significado simbólico. El Papa recorrerá el claustro, contemplará la tradicional fuente del «Ou com balla» —una singular costumbre barcelonesa vinculada a la solemnidad del Corpus Christi y documentada desde el siglo XV— y firmará el Libro de Oro de la Catedral. También mantendrá un encuentro fotográfico con los seminaristas que participan en la celebración.
La jornada culmina con el primer gran acto público del Papa en Barcelona: una vigilia de oración en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Montjuïc. Desde primera hora de la tarde, decenas de miles de personas participan en un programa de actuaciones musicales, testimonios y reflexiones espirituales. El evento reúne a artistas como Pablo López, Beret, Álvaro Soler, Alfred García, Conchita, Sergio Dalma y diversos grupos corales, además de intervenciones culturales dedicadas a la figura de Antoni Gaudí y a la espiritualidad cristiana.
El Santo Padre llega al estadio poco antes de las ocho de la tarde y es recibido con una exhibición de castellers y música tradicional catalana. Tras la bienvenida del cardenal Juan José Omella, dirige una oración al Espíritu Santo y participa en un diálogo con varios fieles que le plantean preguntas sobre la fe, la salud mental y la vida familiar. Más adelante comenta un pasaje del Evangelio de san Juan dentro de una celebración centrada en la adoración eucarística, la liturgia de la Palabra y la oración comunitaria.
La vigilia concluye con la bendición apostólica y una actuación conjunta de la Escolanía de Montserrat y Sergio Dalma. Después de recorrer el estadio saludando a los asistentes, León XIV pone fin a una intensa jornada marcada por el agradecimiento a los voluntarios, la oración en la catedral barcelonesa y el encuentro multitudinario con los fieles de Cataluña.