El primer trimestre del año ha dejado un dato preocupante en el mercado de la vivienda: las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales se han disparado un 38%. Este fenómeno, analizado en el programa 'La Linterna' de COPE por el director, Ángel Expósito, y la experta económica y directora de Mediodía COPE, Pilar García de la Granja, revela una tendencia que se repite desde el año pasado y que actúa como un importante termómetro de la salud económica del país.
Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los procedimientos de embargo de viviendas por impago de hipotecas aumentaron un 34,5% en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. En total, se iniciaron 4.607 expedientes, de los cuales un 72,2% correspondieron a viviendas habituales.
Miguel Ángel Gómez Huecas, presidente de la Federación de Asociaciones de Empresas Inmobiliarias, aclara que no parece "una crisis hipotecaria generalizada como en la del 2008". Subraya que la mayor parte son hipotecas antiguas, con más del 44% de las operaciones datando de los años 2005 y 2008. "Son procedimientos que se vienen arrastrando desde hace mucho tiempo. Y se concentra, sobre todo, también en hogares bastante endeudados, no es algo generalizado, o sea, hay que estar tranquilos en ese sentido", afirma.
Pilar García de la Granja ha puesto el foco en la importancia de la antigüedad de estos contratos, ya que los afectados son "personas que están entre los 50 y los 60 años". Se trata de gente que era joven cuando firmó su hipoteca, con una media de 32 años, mientras que ahora la edad media para una primera hipoteca ha subido a los 41 años. Para la experta, esto refleja un problema en el mercado laboral y de empleo, pues "lo último que dejas de pagar es una hipoteca".
Las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas acumulan siete trimestres consecutivos de crecimiento interanual, desde mediados de 2024, con aumentos cada vez más pronunciados. El alza del 34,5% en el primer trimestre de 2026 es la más abultada de la serie histórica (iniciada en 2014), sin contar el efecto de la pandemia. Juanjo Ramón, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), valora que "durante años nos dijeron que la crisis hipotecaria había quedado atrás. Los datos demuestran que no era cierto".
Más de la mitad de los embargos se corresponden con hipotecas firmadas antes de 2008, herencia de la burbuja inmobiliaria y el crédito fácil. Ferran Font, portavoz de Pisos.com, opina que "en general las ejecuciones hipotecarias que estamos viendo ahora responden no a la realidad actual, sino a algo que ya pasó hace tiempo". Sin embargo, reconoce que la pérdida de poder adquisitivo, el coste de la vida y la escalada del euríbor en 2023 han mermado la capacidad de pago de las familias, pues el dinero no perderá su esencia.
Ricardo Gulias, consejero delegado de RN Tu Solución Hipotecaria, discrepa de que la subida de tipos de interés sea la causa directa, aunque admite que los datos "son claramente peores que hace un año". Apunta a que la escasez de vivienda ha alimentado el interés de los inversores por comprar inmuebles ocupados y embargados. "Es posible que algunos inversores hayan decidido acelerar procedimientos que llevaban mucho tiempo pendientes para intentar tomar posesión de esos inmuebles", explica.
Del total de embargos, el 85,8% fueron casas de particulares. Las ejecuciones sobre viviendas habituales llegaron a 3.328, un 38,1% más que en 2025. El portavoz de la PAH subraya que "para muchas familias no es una cuestión de mala gestión económica. Es una cuestión de supervivencia". Advierte que la estadística ofrece una "fotografía retrasada de una realidad que comenzó hace dos o tres años" y que un piso vacío no está exento de pagar impuestos.
A pesar del fuerte crecimiento, las cifras están lejos de las de la crisis de 2014, cuando se iniciaron 19.024 expedientes en un solo trimestre. No obstante, el portavoz de la PAH advierte: "No estamos hablando de estadísticas. Estamos hablando de familias concretas que pueden perder la vivienda donde viven". Por ello, exige la paralización de los desahucios y la activación del parque de vivienda social.
Carles Ribes, CEO de la inmobiliaria The Barrio, concluye que estos datos son una "señal de alerta" y demuestran que "el acceso y la permanencia en la vivienda continúan siendo uno de los principales retos para muchos hogares". La fuerte presencia de hipotecas de la época de la burbuja, añade, "es una muestra de cómo determinadas decisiones financieras pueden tener efectos muy prolongados en el tiempo".