RSS - Audios de Ecclesia

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RSS - Audios de Ecclesia episodes

  • Santo Tomás, Apóstol

    Existen Hombres que han seguido siempre a Dios y a pesar de sus fallos han confiado siempre en Él hasta dar la vida. Hoy celebramos la festividad del Apóstol Santo Tomás. De oficio pescador, es uno de los Doce que siguieron al Señor. 

    La Sagrada Escritura nos da su nombre cuando cita a todos los Apóstoles del Cordero. En el Pasaje de la resurrección de Lázaro, él apremia a ir y morir con él. En el Cenáculo antes de ser entregado el maestro le pide que les enseñe el Camino.

     El momento más destacado y conocido de su aparición en los Evangelios es después de la Resurrección. El primer día de la semana, el Señor Resucitado se aparece a los Apóstoles mostrándolos las manos y el costado, lo que les hace llenarse de alegría y creer. 

    Como en ese momento Tomás no está allí, no da crédito a las palabras que le dicen los otros, por lo que desafía a Dios asegurando que sólo creerá si mete la mano en el agujero de los clavos y en su Costado. Y a los ocho días, vuelve el Señor y le invita a tocar para que crea. 

    El incrédulo exclama un gesto de Adoración al Señor y es un fuerte testigo de Cristo. Muchos defienden que marchó por las zonas de Mesopotamia y Persia llegando hasta La India. Santo Tomás predica el Evangelio en esa tierra provocando la ira de algunos clérigos del lugar donde morirá mártir. Será atravesado por una lanza cuando se encuentra en Oración.

    1 min
  • "Ponte en pie, coge tu camilla y vete"

    En aquellos días, Amasías, sacerdote de Casa-de-Dios, envió un mensaje a Jeroboam, rey de Israel: «Amós conjura contra ti en medio de Israel; la tierra ya no puede soportar sus palabras. Porque así predica Amós: «Morirá a espada Jeroboam. Israel saldrá de su país al destierro.»»

    Dijo Amasías a Amós: «Vidente, vete y refúgiate en tierra de Judá; come allí tu pan y profetiza allí. No vuelvas a profetizar en Casa-de-Dios, porque es el santuario real, el templo del país.»

    Respondió Amós: «No soy profeta ni hijo de profeta, sino pastor y cultivador de higos. El Señor me sacó de junto al rebaño y me dijo: «Ve y profetiza a mi pueblo de Israel.» Y, ahora, escucha la palabra del Señor: Tú dices: «No profetices contra la casa de Israel, no prediques contra la casa de Isaac.» Pues bien, así dice el Señor: «Tu mujer será deshonrada en la ciudad, tus hijos e hijas caerán a espada; tu tierra será repartida a cordel, tú morirás en tierra pagana, Israel saldrá de su país al destierro.»»

    Palabra de Dios

    La ley del Señor es perfecta

    y es descanso del alma;

    el precepto del Señor es fiel

    e instruye al ignorante. R/.

    Los mandatos del Señor son rectos

    y alegran el corazón;

    la norma del Señor es límpida

    y da luz a los ojos. R/.

    La voluntad del Señor es pura

    y eternamente estable;

    los mandamientos del Señor son verdaderos

    y enteramente justos. R/.

    Más preciosos que el oro,

    más que el oro fino;

    más dulces que la miel

    de un panal que destila. R/.

    En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. Le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico: «¡Ánimo, hijo!, tus pecados están perdonados.»

    Algunos de los escribas se dijeron: «Éste blasfema.»

    Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo: «¿Por qué pensáis mal? ¿Qué es más fácil decir: «Tus pecados están perdonados», o decir: «Levántate y anda»? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados.»

    Dijo, dirigiéndose al paralítico: «Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa.»» Se puso en pie, y se fue a su casa. Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.

    Palabra del Señor

    3 min
  • Santos Proceso y Martiniano

    Dos hombres que desde su paganismo por caminos insospechados han alcanzado a Dios. Esos son los que conmemoramos en este segundo día del mes de julio. Hoy celebramos a los Santos Proceso y Martiniano. El Martirologio Romano los describe como los dos carceleros que custodiaron a los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, antes de sufrir el martirio. 

    Tal y como sucedió con Pablo y Silas que cantaban himnos en la cárcel y el carcelero se convirtió, es parecido lo que les pasó a estos dos guardias de la Prisión Mamertina. La forma de vivir ambos Apóstoles tocó el alma de estos dos servidores del Imperio que se convirtieron, además de toda su familia. Empezaron por preguntarles curiosidades de sus vidas. 

    Después se admiraron de su serenidad para no responder con venganza a lo que les custodiaban y a quienes les vejaban. Al final sintieron que su interior cambiaba. No habían tenido tanta alegría hasta ese momento cuando les hablaron de la Buena Nueva del Evangelio. 

    Este entusiasmo contagió a quienes les rodeaban, hasta el punto de convertir a los propios centinelas. La situación pronto será descubierta por uno de los jueces quien, llamando a los dos guardias, les insta a abandonar el cristianismo. 

    Ellos responde que sirven al Imperio en las cosas que les han sido encomendadas a nivel humano. Pero que no quieren ya servir a otros Señor que no sea Cristo, Dios hecho Hombre. Al rechazar el mandato, son condenados a morir decapitados. Posteriormente, las reliquias de los Santos Mártires Proceso y Martiniano irán a la Iglesia levantada en su nombre.

    1 min
  • "Llegó Jesús a la otra orilla"

    Buscad el bien y no el mal, y viviréis, y así estará con vosotros el Señor Dios de los ejércitos, como deseáis. Odiad el mal, amad el bien, defended la justicia en el tribunal. Quizá se apiade el Señor, Dios de los ejércitos, del resto de José. «Detesto y rehúso vuestras fiestas –oráculo del Señor–, no quiero oler vuestras ofrendas. Aunque me ofrezcáis holocaustos y dones, no me agradarán; no aceptaré los terneros cebados que sacrificáis en acción de gracias. Retirad de mi presencia el estruendo del canto, no quiero escuchar el son de la cítara; fluya como el agua el juicio, la justicia como arroyo perenne.»

    Palabra de Dios

    «Escucha, pueblo mío, que voy a hablarte;

    Israel, voy a dar testimonio contra ti;

    «yo, Dios, tu Dios».» R/.

    «No te reprocho tus sacrificios,

    pues siempre están tus holocaustos ante mí.

    Pero no aceptaré un becerro de tu casa,

    ni un cabrito de tus rebaños.» R/.

    «Pues las fieras de la selva son mías,

    y hay miles de bestias en mis montes;

    conozco todos los pájaros del cielo,

    tengo a mano cuanto se agita en los campos.» R/.

    «Si tuviera hambre, no te lo diría:

    pues el orbe y cuanto lo llena es mío.

    ¿Comeré yo carne de toros,

    beberé sangre de cabritos?» R/.

    «¿Por qué recitas mis preceptos

    y tienes siempre en la boca mi alianza,

    tú que detestas mi enseñanza

    y te echas a la espalda mis mandatos?» R/.

    En aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Desde el cementerio, dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino.

    Y le dijeron a gritos: «¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo?»

    Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando. Los demonios le rogaron: «Si nos echas, mándanos a la piara.»

    Jesús les dijo: «Id.»

    Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua. Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

    Palabra de Dios

    3 min
  • Santos Justino y Atilano, mártires mexicanos

    En los inicios del mes los mártires vuelven a resonar en el Santoral. Hoy celebramos a los Santos Justino y Atilano. Justino nace en Jalisco (México) en 1877 en el seno de una familia muy pobre. Pronto despierta su vocación al sacerdocio, pero la familia se opone porque él les ayuda en el hogar. Al final entra y se ordena. 

    Fue encargado de una Parroquia bastante anticlerical y de su Seminario. Muchas veces se encontraba con gente que deseaba el mal a los cristianos y despreciaban a su Pastor. Pero él llevó con paciencia las críticas y los ataques. 

    Después se dedicó a los necesitados en las zonas de los ranchos y pueblecitos. Las tropas gubernamentales invadieron sus dominios pastorales por lo que es arrestado. Atilano también nace en Jalisco en 1901. De familia pobre y muy cristiana se ordena también sacerdote. 

    Le tocó sufrir la persecución contra la Iglesia en aquel momento. En su único nombramiento en la parte de Cuquío, se encontró con que el Gobierno ya había dictaminado la prohibición del culto público de la Iglesia declarándola proscrita. 

    El propio Gobernador de la zona ya había dejado mandado que los clérigos fuesen tratados como dispusiese la tropa. Los Santos Justino y Atilano mueren mártires por el Nombre del Señor Jesús. Muchos fueron los cristianos que desafiando al persecución les lavaron después de muertos y trasladaron sus reliquias a una Iglesia.

    1 min
  • "¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?"

    Escuchad esta palabra que dice el Señor, hijos de Israel, a todas las familias que saqué de Egipto:

    «A vosotros solos os escogí, entre todas las familias de la tierra; por eso os tomaré cuentas por vuestros pecados. ¿Caminan juntos dos que no se conocen? ¿Ruge el león en la espesura sin tener presa? ¿Alza su voz el cachorro en la guarida sin haber cazado? ¿Cae el pájaro por tierra si no hay una trampa? ¿Salta la trampa del suelo sin haber atrapado? ¿Suena la trompeta en la ciudad sin que el pueblo se alarme? ¿Sucede una desgracia en la ciudad que no la mande el Señor? Que no hará cosa el Señor sin revelar su plan a sus siervos, los profetas. Ruge el león, ¿quién no teme? Habla el Señor, ¿quién no profetiza? Os envié una catástrofe como la de Sodoma y Gomorra, y fuisteis como tizón salvado del incendio, pero no os convertisteis a mí –oráculo del Señor–. Por eso, así te voy a tratar, Israel, y, porque así te voy a tratar, prepárate a encararte con tu Dios.»

    Palabra de Dios

    Tú no eres un Dios que ame la maldad,

    ni el malvado es tu huésped,

    ni el arrogante se mantiene en tu presencia. R/.

    Detestas a los malhechores,

    destruyes a los mentirosos;

    al hombre sanguinario y traicionero

    lo aborrece el Señor. R/.

    Pero yo, por tu gran bondad,

    entraré en tu casa,

    me postraré ante tu templo santo

    con toda reverencia. R/.

    En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto, se levantó un temporal tan fuerte que la barca desaparecía entre las olas; él dormía.

    Se acercaron los discípulos y lo despertaron, gritándole: «¡Señor, sálvanos, que nos hundimos!»

    Él les dijo: «¡Cobardes! ¡Qué poca fe!»

    Se puso en pie, increpó a los vientos y al lago, y vino una gran calma.

    Ellos se preguntaban admirados: «¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y el agua le obedecen!»

    Palabra del Señor

    3 min
  • Santos Protomártires de la Iglesia Romana

    La celebración de este día está muy unida como un efecto de la festividad de ayer. Hoy celebramos a los Santos Protomártires de la Iglesia Romana. Los cristianos vivían con el Emperador Claudio en la Capital del Imperio un periodo de cierta estabilidad, aunque la amenaza de expulsarlos no se había disipado. 

    Una vez que Nerón asciende al trono imperial, éste manda quemar sibilinamente la ciudad y cuando el Senado, desconociendo la verdad, busca a los culpables, la responsabilidad recae falsamente sobre los cristianos. Así logra que el pueblo no sospeche de su Mandatario. A partir de entonces, se inicia una cruel persecución contra los falsamente acusados de incendiarios. 

    Todos los seguidores del Evangelio, son declarados enemigos de los intereses imperiales, y son arrestados por orden de Nerón y son llevados a las cárceles romanas, a la espera de su ajusticiamiento. 

    Unos serán crucificados, otros decapitados e incluso serán pasto de las fieras en el circo. El propio Emperador ordena que muchos de estos cristianos sean los que ardan una vez matados en sus Palacios como antorchas. 

    Los niños será vestidos con piel de cordero y llevados a los perros de presa que los destrozaban y devoraban. Los Santos Protomártires de Roma encabezan una persecución hasta el Edicto de Milán en el año 313 promulgado por el Emperador Constantino con al consiguiente libertad religiosa.

    1 min
  • San Pablo VI

    Nos encontramos con un hombre que vivió la Cruz como signo de contradicción en su vida. Hoy celebramos al Papa San Pablo VI. Giovanni Battista Montini nace en 1897 en Brescia, Italia. Hijo de familia bien posicionada, en su hogar se defendía la Doctrina Social de la Iglesia. 

    Él, siguiendo estos postulados fomentó también un pensamiento conciliador entre un Régimen de libertades democráticas y la Fe: La Democracia Cristiana. Tras ingresar en el Seminario y ordenarse sacerdote se especializó en diplomacia y estudió Derecho Canónico. 

    Enviado a Polonia vivió años duros del Régimen Totalitario Soviético ya que el país polaco era un satélite de la antigua URSS. Al regresar a Italia es capellán de estudiantes democristianos y antifascistas. También ayuda en la Secretaría de Estado a Pío XII. 

    Nombrado Patriarca de Milán, es designado Cardenal. Por entonces participa en el Concilio Vaticano II. A la muerte de Juan XXIII, es elegido Papa con el nombre de Pablo VI, lleva plenitud el Concilio. La interpretación desviada del Concilio le causó grandes sufrimientos. 

    Uno de los momentos que más le dañó fue el secuestro y asesinato de Aldo Moro que había sido amigo, compañeros y heredero de su pensamiento democristiano. San Pablo VI ofrece a Dios su vida por la Iglesia muriendo en el año 1978.

    1 min
  • "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia"

    En aquellos días, el rey Herodes se puso a perseguir a algunos miembros de la Iglesia. Hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan. Al ver que esto agradaba a los judíos, decidió detener a Pedro. Era la semana de Pascua. Mandó prenderlo y meterlo en la cárcel, encargando su custodia a cuatro piquetes de cuatro soldados cada uno; tenía intención de presentarlo al pueblo pasadas las fiestas de Pascua. Mientras Pedro estaba en la cárcel bien custodiado, la Iglesia oraba insistentemente a Dios por él.

    La noche antes de que lo sacara Herodes, estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con cadenas. Los centinelas hacían guardia a la puerta de la cárcel. De repente, se presentó el ángel del Señor y se iluminó la celda.

    Tocó a Pedro en el hombro, lo despertó y le dijo: «Date prisa, levántate.»

    Las cadenas se le cayeron de las manos y el ángel añadió: «Ponte el cinturón y las sandalias.»

    Obedeció y el ángel le dijo: «Échate el manto y sígueme.»

    Pedro salió detrás, creyendo que lo que hacía el ángel era una visión y no realidad. Atravesaron la primera y la segunda guardia, llegaron al portón de hierro que daba a la calle, y se abrió solo. Salieron, y al final de la calle se marchó el ángel.

    Pedro recapacitó y dijo: «Pues era verdad: el Señor ha enviado a su ángel para librarme de las manos de Herodes y de la expectación de los judíos.»

    Palabra de Dios

    Bendigo al Señor en todo momento,

    su alabanza está siempre en mi boca;

    mi alma se gloría en el Señor:

    que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

    Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

    ensalcemos juntos su nombre.

    Yo consulté al Señor, y me respondió,

    me libró de todas mis ansias. R/.

    Contempladlo, y quedaréis radiantes,

    vuestro rostro no se avergonzará.

    Si el afligido invoca al Señor,

    él lo escucha y lo salva de sus angustias. R/.

    El ángel del Señor acampa

    en torno a sus fieles y los protege.

    Gustad y ved qué bueno es el Señor,

    dichoso el que se acoge a él. R/.

    Yo estoy a punto de ser sacrificado y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará en aquel día; y no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida. 

    El Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles. Él me libró de la boca del león. El Señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo. A él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

    Palabra de Dios

    En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»

    Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»

    Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»

    Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»

    Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás! porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.»

    Palabra del Señor

    3 min
  • Santos Apóstoles Pedro y Pablo

    Nos encontramos con dos Piezas muy sencillas en la Vida de la Iglesia pero que Dios las ha elevado a Clave. Hoy celebramos a los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. Simón Pedro es hermano de Andrés y de oficio pescador. Fue llamado por Jesús a orillas del lago de Genesaret y dejando las redes y todas las cosas, le siguió. 

    Apóstol de Cristo, el Maestro le hace Piedra sobre la que edificará su Iglesia. Después de la Resurrección y de recibir el Espíritu Santo, su celo por el Evangelio le lleva a Roma. En los primeros momentos de la persecución de Nerón es detenido en la Capital del Imperio. 

    Condenado a morir en la Cruz, pide ser crucificado boca abajo. El motivo es que no se considera digno se morir como su Maestro. Por su parte Saulo nace en Tarso. Se forja en la escuela del fariseo Gamaliel muy cercano a los cristianos y muy comprensivo con ellos. 

    Instruido en la Ley de Moisés, persigue el cristianismo. Pero un día, se le aparece el Señor Jesús, en el Camino de Damasco. Esto supone su conversión a la Fe pasando a ser Pablo Apóstol de Cristo. Dedicado al anuncio de la Buena Nueva a los judíos, cuando éstos le insultan y desprecian, él hace opción por dedicarse a los gentiles.

    Fruto de eso, funda diversas comunidades eclesiales, instruyéndolas con sus Cartas que también están en el Nuevo Testamento. Arrestado apela al César para ser juzgado por él. Como coincide en la época de la persecución a los cristianos, es condenado por seguir a Jesús. San Pablo muere decapitado. Los Santos Apóstoles Pedro Pablo son las Columnas de la Iglesia.

    1 min

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