RSS - Audios de Ecclesia

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RSS - Audios de Ecclesia episodes

  • Santo Tomás de Aquino

    Muchos han estudiado los Misterios de la Fe para que el hombre los asimile mejor y ame así a Dios. Hoy es la festividad de Santo Tomás de Aquino.

    Nace en torno al año 1225 en el seno de una familia noble,
    originaria de Nápoles. Dios le llama a santificarse en la Orden de
    Predicadores, vocación que seguirá, con no pocas dificultades,
    puesto que en su casa se oponen. 

    Pronto repararon sus hermanos

    dominicos en sus dotes intelectuales. El gran talento, unido a la
    humildad que desprendía en los quehaceres cotidianos, hace que le
    envíen a estudiar a París, completando conocimientos en Colonia. 

    Entre los profesores que tiene se encuentra San Alberto Magno, quien,

    al observar el silencio y la reflexión interior de Tomás, le pondrá
    de sobrenombre “el buey mudo”, pero añadiendo que “cuando
    hable, sus mugidos (en alusión figurada a sus palabras) se dejarán
    sentir el todo el orbe”. 

    Después del periodo de formación, aplicó

    todo lo que había aprendido, legando una gran producción filosófica
    y teológica, avalada por la Iglesia como una forma válida de
    explicar el Misterio Divino y todas las verdades de Fe. 

    Pero esto no

    le apartó de la vida espiritual, ya que siempre pasaba grandes ratos
    en oración, diciendo que aprendía más de rodillas ante el
    Sagrario, que con los libros. El Doctor Angélico, como se le conoce,
    muere cerca de Terracina, en 1274, en la plenitud de su producción
    científica.  

    1 min
  • “El Señor está en medio de su pueblo”

    En aquellos días, David fue y trajo con algazara el Arca de Dios de la casa de Obededom a la ciudad de David.

    Cuando los portadores del Arca del Señor avanzaban seis pasos, se sacrificaba un toro y un animal cebado.

    David iba danzando ante el Señor con todas sus fuerzas, ceñido de un efod de lino.

    Él y toda la casa de Israel iban subiendo el Arca del Señor entre aclamaciones y al son de trompetas.

    Trajeron el Arca del Señor y la instalaron en su lugar, en medio de la tienda que había desplegado David.

    David ofreció ante el Señor holocaustos y sacrificios de comunión. Cuando acabó de ofrecerlos, bendijo al pueblo en el nombre del Señor del universo. Repartió a todo el pueblo, a la muchedumbre de Israel, hombres y mujeres, una torta de pan, un pastel de dátiles y en pastel de uvas pasas. Tras lo cual, todo el pueblo se fue, cada uno a su casa.

     R/. ¿Quién es ese Rey de la gloria? Es el Señor en persona  

    ¡Portones!, alzad los dinteles 

    que se alcen las puertas eternsales: 
    va a entrar el Rey de la gloria. R/.

    ¿Quién es ese Rey de la gloria? 

    El Señor, héroe valeroso, 
    el Señor valeroso en la batalla. R/.

    ¡Portones!, alzad los dinteles, 

    que se alcen las puertas eternales: 
    va a entrar el Rey de la gloria. R/.

    ¿Quién es ese Rey de la gloria? 

    El Señor, Dios del universo, 
    Él es el Rey de la gloria. R/.

    En aquel tiempo, llegaron la madre de Jesús y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar.

    La gente que tenía sentada alrededor le dice:

    «Mira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan».

    Él les pregunta:

    «¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?».

    Y mirando a los que estaban sentados alrededor, dice:

    «Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre».

    3 min
  • San Julián

    Dios

    premia a los sencillos porque su única aspiración es servirle a Él
    y al prójimo. Hoy celebramos a San Julián, cuya trayectoria siempre
    fue, orar y servir como cristo dice en el Evangelio. Su nacimiento se
    sitúa en Burgos en el año 1128. De familia humilde y muy sencilla,
    su origen procede del mundo mozárabe. 

    Ahí aprendió a ser un buen

    trabajador y una gran miembro de familia. Sus cualidades y su forma
    de desenvolverse en el trabajo le marcaron totalmente. Pero en su
    corazón anidaba la vocación religiosa. Hombre de oración, siempre
    profundizaba en el amor a Dios y al prójimo. 

    Hecho, algunos le

    vieron idóneo para altos cargos porque no era ambicioso, sino que lo
    único que buscaba era hacer las cosas bien y con total pulcritud.
    Todo esto le ayuda para prepararse y ordenarse sacerdote. Él ya se
    sentía bien a los Ojos de Dios. Ya daba por hecha toda su vida. 

    Pero

    no sabía que Dios se iba a servir de los acontecimientos históricos
    y sociales para pedirle un paso más. El hecho es que Alfonso VIII en
    una de sus empresas conquista Cuenca. Las ciudad era nueva y
    necesitaba un ordenamiento jurídico, pero también espiritual y
    pastoral. 

    Y hace falta un obispo, recayendo al final en Julián. Su

    aceptación es más por obediencia que por gusto. Pero precisamente
    por no tener pretensiones es el designado. San Julián, obispo de Cuenca muere en el
    año 1208.  

    1 min
  • “¿Con qué podemos comparar el reino de Dios?”

    Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, para anunciar la promesa de vida que hay en Cristo Jesús, a Timoteo, hijo querido: gracia, misericordia y paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, Señor nuestro.

    Doy gracias a Dios, a quien sirvo como mis antepasados, con conciencia limpia, porque te tengo siempre presente en mis oraciones noche y día.

    Al acordarme de tus lágrimas, ansío verte, para llenarme de alegría. Evoco el recuerdo de tu fe sincera, la que arraigó primero en tu abuela Loide y tu madre Eunice, y estoy seguro que también en ti.

    Por esta razón te recuerdo que reavives el don de Dios que hay en ti por imposición de mis manos porque, pues Dios no nos ha dado un espíritu cobardía, sino de fortaleza, amor y de templanza.

    Así pues, no te avergüences del testimonio de nuestro Señor ni de mí, su prisionero; antes bien, toma parte en los padecimientos por el Evangelio, según la fuerza de Dios.

     R/. Contad las maravillas del Señor a todas las naciones.  

    Cantad al Señor un cántico nuevo, 

    cantad al Señor, toda la tierra; 
    cantad al Señor, bendecid su nombre. R/.

    Proclamad día tras día su victoria. 

    Contad a los pueblos su gloria, 
    sus maravillas a todas las naciones. R/.

    Familias de los pueblos, aclamad al Señor, 

    aclamad la gloria y el poder del Señor, 
    aclamad la gloria del nombre del Señor. R/.

    Decid a los pueblos: «El Señor es rey, él afianzó el orbe, 

    y no se moverá; él gobierna a los pueblos rectamente». R/.

    En aquel tiempo, Jesús decía al gentío:

    «El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega».

    Dijo también:

    «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra».

    Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

    3 min
  • Santos Timoteo y Tito

    Si

    hemos celebrado ayer el Domingo de la Palabra y la Conversión del
    Apóstol San Pablo, hoy vemos los frutos. Hoy celebramos a los Santos
    Timoteo y Tito. Cuando Pablo predicó la Palabra de Dios y forjó
    nueva comunidades en sus viajes misioneros, dos frutos fueron estos
    hombres. 

    A ellos les encargó San Pablo presidir y pastorear como Obispos, dos

    Iglesias: La de Éfeso y la de Creta, respectivamente. Timoteo era
    oriundo de Listra. Los datos que tenemos de él provienen,
    mayormente, de la Sagrada Escritura. 

    Hijo de padre pagano y madre

    cristiana, se convierte en el primer viaje apostólico de Saulo. Sin
    duda formó parte del grupo de discípulos que fueron con él en el
    resto de los viajes del Apóstol de los Gentiles. Tuvo gran
    autoridad entre la grey que le fue encomendada. 

    Por su parte, Tito

    era uno de los más predilectos del Apóstol, cuyo testimonio le
    ayudó a descubrir a Cristo. El Apóstol de los Gentiles, le llama
    “hijo querido en la Fe”, mostrando de esa manera cómo le había
    ganado él mismo para la causa del Reino de los Cielos. 

    La Sagrada

    Escritura incluye, dentro del Nuevo Testamento y de las Cartas
    Paulinas, dos escritas a Timoteo y una a Tito. Precisamente en la
    Primera Carta a Timoteo, Saulo le exhortará con estas palabras: "Que
    esa Fe se conserve en ti, ya que desde tu más tierna edad te
    hicieron leer y meditar las Sagradas Escrituras".    

    1 min
  • “Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres”

    En otro tiempo, humilló el Señor la tierra de Zabulón y la tierra de Neftalí, pero luego ha llenado de gloria el camino del mar, el otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles.

    El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló.

    Acreciste la alegría, aumentaste el gozo; se gozan en tu presencia, como gozan al segar, como se alegran al repartirse el botín.

    Porque la vara del opresor, el yugo de su carga, el bastón de su hombro, los quebrantaste como el día de Madián.

     R/. El Señor es mi luz y mi salvación  

    El Señor es mi luz y mi salvación, 

    ¿a quién temeré? 
    El Señor es la defensa de mi vida, 
    ¿quién me hará temblar? R/.

    Una cosa pido al Señor, 

    eso buscaré: 
    habitar en la casa del Señor 
    por los días de mi vida; 
    gozar de la dulzura del Señor, 
    contemplando su templo. R/.

    Espero gozar de la dicha del Señor 

    en el país de la vida. 
    Espera en el Señor, sé valiente, 
    ten ánimo, espera en el Señor. R/.

    Os ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que digáis todos lo mismo y que no haya divisiones entre vosotros. Estad bien unidos con un mismo pensar y un mismo sentir.

    Pues, hermanos, me he enterado por los de Cloe de que hay discordias entre vosotros. Y os digo esto porque cada cual anda diciendo: «Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Cefas, yo soy de Cristo».

    ¿Está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿Fuisteis bautizados en nombre de Pablo?

    Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo.

    Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan se retiró a Galilea. Dejando Nazaret se estableció en Cafarnaún, junto al mar, en el territorio de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isaías:

    «Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí,

    camino del mar, al otro lado del Jordán,

    Galilea de los gentiles.

    El pueblo que habitaba en tinieblas

    vio una luz grande;

    a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,

    una luz les brilló».

    Desde entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:

    «Convertíos,porque está cerca el reino de los cielos».

    Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores.

    Les dijo:

    «Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres».

    Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

    Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó.

    Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

    Jesús recorría toda Galilea enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

    3 min
  • La Conversión de San Pablo

    Hoy

    nos encontramos en el Domingo de La Palabra. Fue instituido por el
    Papa Francisco en 2020 para conmemorar los 1600 años de la muerte de
    San Jerónimo, autor de “La Vulgata”. Precisamente la Palabra de
    este día nos lleva al arresto de Juan que se corre por toda Galilea. 

    Es cuando el Maestro empieza a predicar ya invitar a la conversión

    porque se ha cumplido el plazo y está cerca el Reino de Dios.
    También celebramos la Conversión de San Pablo. En los Hechos de los
    Apóstoles, aparece Saulo, custodiando las ropas de los que se
    pusieron a lapidar al Diácono San Esteban y aprobando su muerte. 

    Durante la violenta persecución a la Iglesia, este judío celoso de

    la Ley Mosaica, estaba dispuesto a perseguir a cuantos siguiesen al
    Hombre de Nazareth. Pero un día, cuando marchaba por el camino hacia
    Damasco, con una gran lista de cristianos a los que detener, se
    encuentra con el Señor Jesús, como él mismo alegará ante el
    Sanedrín, preguntándole: “Saulo, Saulo ¿Por qué me persigues?”. 

    Al preguntarle Pablo quién eres, le contestará: “Yo soy Jesús

    Nazareno a quien tú persigues”. Desde ese momento, siguiendo la
    recomendación del Señor, se hace bautizar por un sacerdote anciano
    llamado Ananías, que le incorpora para la causa del Reino de los
    Cielos. 

    Después se acerca a saludar a los Apóstoles y empieza su

    misión en la Comunidad Eclesial. Una vez más, la Providencia Divina escribe recta con renglones
    torcidos, cambiando de Saulo perseguidor por Pablo, Apóstol de los
    gentiles.  

    1 min
  • “La salvación llega”

    En aquellos días, David regresó tras derrotar a Amaalec y se detuvo dos días en Sicelag.

    Al tercer día vino un hombre del campamento de Saúl, con las vestiduras rasgadas y tierra en la cabeza. Al llegar a la presencia de David, cayó en tierra y se postró.

    David le preguntó:

    «¿De dónde vienes?».

    Respondió:

    «He huido del campamento de Israel».

    David le preguntó de nuevo:

    «¿Qué ha sucedido? Cuéntamelo».

    Respondió:

    «La tropa ha huido de la batalla y muchos del pueblo han caído entre ellos Saúl y su hijo Jonatán».

    Entonces David, echando mano a sus vestidos, los rasgó, lo mismo que sus acompañantes. Hicieron duelo, lloraron y ayunaron hasta la tarde por Saúl, por su hijo Jonatán, por el pueblo del Señor y por la casa de Israel, caídos a espada.

    Y dijo David:

    «La flor de Israel herida en tus alturas. Cómo han caído los héroes. Saúl y Jonatán, amables y gratos en su vida, inseparables en su muerte, más veloces que águilas, más valientes que los leones.

    Hijas de Israel, llorad por Saúl, que os cubría de púrpura y adornos, que adornaba con alhajas de oro vuestros vestidos.

    Cómo han caído los héroes en medio del del combate. Jonatán, herido en tus alturas.

    Estoy apenado por ti, Jonatán, hermano mío. Me ras gratísimo, tu amistad me resultaba más dulce que el amor de las mujeres.

    Cómo han caído los héroes. Han perecido las armas de combate».

     R/. Que brille tu rostro, Señor, y nos salve  

    Pastor de Israel, escucha, 

    tú que guías a José como a un rebaño; 
    tú que te sientas sobre querubines, 
    resplandece ante Efrain, Benjamin y Manasés; 
    despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.

    Señor Dios del universo, 

    ¿hasta cuándo estarás airado 
    mientras tu pueblo te suplica? 
    Les diste a comer llanto, 
    a beber lágrimas a tragos; 
    nos entregaste a las contiendas de nuestros vecinos, 
    nuestros enemigos. se burlan de nosotros. R/.

     Lectura del santo evangelio según san Marcos 3, 20-21

    En aquel tiempo, Jesús llega a casa con sus discípulos y de nuevo se junta tanta gente que no los dejaban ni comer.

    Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí.

    3 min
  • San Francisco de Sales

     Nos

    acercamos hasta un hombre cuyo perfil fue ser fiel a Dios y decirlo
    con sencillez a los demás. Porque hoy recordamos a San Francisco de
    Sales. Nacido en Saboya el 1567 desde pequeño había recibido una
    educación esmerada que le hizo vivir de la Fe cristiana. No obstante
    sus padres querían una base de estudios que le llevase a la abogacía
    o a la política. 

    El caso es que enviado a estudiar a Paría, aprende

    Filosofía y Teología. La familia creía conseguidos sus objetivos
    sobre él cuando ejerce de abogado. Pero la Providencia le marca el
    camino de la vocación a la vida consagrada y lo sigue. Sacerdote de
    gran ejemplaridad, siempre se mantuvo en la conversión constante a
    Dios. 

    También trabajó por la restauración de la Fe católica en su

    país, donde había prendido el calvinismo, herejía que afirmaba que
    Dios creaba a unos para salvarlos y a otros para condenarlos, desde
    la predestinación. Por eso su duro y áspero carácter se fue
    transformando, hasta lograr ser el “Santo de la dulzura”. 

    Será

    nombrado con el tiempo Obispo de Ginebra. Allí tuvo más luchas con
    los calvinistas. San Francisco de Sales muere en Lyón en 1622 y
    entre las obras que legó a la Iglesia están “La Introducción a
    la vida devota” y el “Tratado del Amor de Dios”. También es
    Patrón de los periodistas. El motivo de este Patronazgo es que sus
    escritos y homilías comunicaban bastante bien.  

    1 min
  • "Designo a doce para que estuvieran con Él"

    En aquellos días, Saúl tomó tres mil hombres escogidos de todo Israel y marchó en busca de David y su gente frente a Sure Hayelín.

    Llegó a un corral de ovejas, junto al camino, donde había una cueva. Saúl entró a hacer sus necesidades, mientras David y sus hombres se encontraban al fondo de la cueva.

    Los hombres de David le dijeron:

    «Este es el día del que te dijo el Señor: “Yo entregaré a tus enemigos en tu mano”. Haz con él lo que te parezca mejor».

    David se levantó y cortó, sin ser visto, la orla del manto de Saúl. Después de ello, sintió pesar por haber cortado la orla del manto de Saúl. Y dijo a sus hombres:

    «El Señor me libre de obrar así contra mi amo, el ungido del Señor, alargando mi mano contra él; pues es el ungido del Señor».

    David disuadió a sus hombres con esas palabras y no les dejó alzarse contra Saúl. Este salió de la cueva y siguió su camino.

    A continuación, David se levantó, salió de la cueva y gritó detrás de Saúl:

    «¡Oh, rey, mi señor!»

    Saúl miró hacia atrás. David se inclinó rostro a tierra y se postró.

    Y dijo a Saúl:

    «¿Por qué haces caso a las palabras que dice la gente: “David busca tu desgracia”? Tus ojos han visto hoy mismo en la cueva que el Señor te ha entregado en mi mano. Han hablado de matarte, pero te he perdonado, diciéndome: “No alargaré mi mano contra mi amo, pues es el ungido del Señor”. Padre mío, mira por un momento, la orla de tu manto en mi mano. Si la he cortado y no te he matado, comprenderás bien que no hay en mí ni maldad ni culpa y que no te he ofendido. Tú, en cambio, estás buscando mi vida para arrebatármela. Que el Señor juzgue entre los dos y me haga justicia. Pero mi mano no estará contra ti. Como dice el antiguo proverbio: “De los malos sale la maldad”. Pero en mí no hay maldad. ¿A quién ha salido a buscar el rey de Israel? ¿A quién persigues? A un perro muerto, a una simple pulga. El Señor sea juez y juzgue entre nosotros. Juzgará, defenderá mi causa y me hará justicia, librándome de tu mano».

    Cuando David acabó de dirigir estas palabras a Saúl, este dijo:

    «¿Es esta tu voz, David, hijo mío?».

    Saúl levantó la voz llorando. Y siguió diciendo:

    «Eres mejor que yo, pues tú me tratas bien, mientras que yo te trato mal. Hoy has puesto de manifiesto tu bondad para conmigo, pues el Señor me había puesto en tus manos y tú no me has matado. ¿Si uno encuentra a su enemigo, le deja seguir por las buenas el camino? Que el Señor te recompense el favor que hoy me has hecho. Ahora sé que has de reinar y que en tu mano se consolidará la realeza de Israel».

     R/. Misericordia, Dios mío, misericordia  

    Misericordia, Dios mío, misericordia, 

    que mi alma se refugia en ti; 
    me refugio a la sombra de tus alas 
    mientras pasa la calamidad. R/.

    Invoco al Dios altísimo, 

    al Dios que hace tanto por mi. 
    Desde el cielo me enviará la salvación, 
    confundirá a los que ansían matarme, 
    enviará Dios su gracia y su lealtad. R/.

    Elévate sobre el cielo, Dios mio, 

    y llene la tierra tu gloria. 
    Por tu bondad, que es más grande que los cielos; 
    por tu fidelidad, que alcanza a las nubes. R/.

    En aquel tiempo, Jesús, mientras subía al monte, llamó a los que quiso, y se fueron con él.

    E instituyó a doce para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar, y que tuvieran autoridad para expulsar a los demonios.

    Simón, a quien puso el nombre de Pedro, Santiago el de Zebedeo, y Juan, el hermano de Santiago, a quienes puso el nombre de Boanerges, es decir, los hijos del trueno, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el de Caná y Judas Iscariote, el que lo entregó.

    3 min

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