Nunca es fácil romper patrones y estructuras mentales, sin embargo, además de ser necesario ganas y esfuerzo, se necesita tiempo. Bien dice que el tiempo lo cura todo, yo le añadiría una pequeña parte más: solo si uno quiere. Hoy he tomado el domingo para descansar y no hacer nada. Me he enfrentado a la intranquilidad en su más pura expresión; no sabía si estar acostado, sentado, parado, hacer comida, pedir a domicilio, ver TV, ver Netflix, leer, dormir, etc etc. Muchos de nosotros en el desenfreno cotidiano olvidamos cómo es tener tiempo para descansar y volver a nosotros, olvidamos y/o ignoramos lo importante del tiempo para sanar, para recuperar fuerzas y volver a ser nosotros mismos.