Los analistas han planteado que el debate económico en Chile se ha concentrado en la llamada “mega reforma” impulsada por el Gobierno y que se encuentra en discusión en el Parlamento. La iniciativa busca reactivar el crecimiento económico y enfrentar las cifras de desempleo, aunque desde el propio Ejecutivo han advertido que podría generar un desequilibrio inicial en las finanzas públicas antes de mostrar resultados en el mediano y largo plazo.
Lejos de las trincheras políticas, la discusión también abre interrogantes sobre si esta reforma puede derivar en soluciones intermedias y si Chile arrastra desventajas estructurales que han ralentizado su camino al desarrollo. Así lo planteó en #SinPretexto, Eugenio Tironi, doctor en Sociología por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París, quien abordó estas visiones contrapuestas, que apelan a la sobre dependencia del Estado y, por otro lado, a los rezagos estructurales del país para alcanzar el desarrollo.
“Este Plan de Reconstrucción, un nombre que de inmediato plantea anticuerpos, es claramente una vuelta a la ortodoxia, aquello que Pinochet planteaba de que “hay que cuidar a los ricos”, porque si los cuidamos, en el fondo, generan crecimiento, empleo y el empleo fomenta la autonomía de las personas. O sea, trasladar el máximo de recursos para que sean administrados por las empresas. Esta es una teoría plausible, pero cuestionada”, apuntó Tironi.