Es vecina del barrio Libertad de la ciudad de Salta. Acusa a su cuñado Enrique Vicente Flores de agredir sexualmente a la niña, entonces de seis años. La carátula del expediente es abuso simple, figura con pena excarcelable. La denunciante considera que es un hecho grave y que el hombre debe ir preso. La audiencia oral y pública, convocada por el Juzgado de Garantías 6, a cargo de Sandra Espeche, se realizará el 28 de abril.
"Soy Alicia Raquel Domínguez, de Salta capital. Soy abuela de Alejandra. Hice una denuncia porque encontré a mi cuñado Enrique Vicente Flores en marzo de 2020, justo cuando se decretó la cuarentena, cuando prohibieron todo... Había venido de visita a mi casa. Lo encontré en una situación con mi nieta, hice la denuncia, se caratuló abuso simple."
"Fue un día domingo en la tarde. Mi cuñado me pidió permiso para entrar a la pieza y ver la tele con mi hermana. Nos habíamos quedado en el pasillo de la casa, a pocos metros hacia la pieza. Yo miraba en el reflejo del espejo, tenía una sensación extraña que me impulsaba a entrar a cada rato. Lo que veía era a mi nieta saltando. Ella es hiperactiva, en todos lados se la escucha. En cierto momento no escuché ningún ruido, entré a la pieza y estaba mi cuñado metiendo la mano debajo de una colcha y mi nieta tapada hasta la cabeza."
"En ese momento yo me tildé. Lo único que atiné a hacer fue arrancar la frazada de un tirón. Le dije: que estás haciendo. Se asustó, se levantó y al ratito dijo: Carmen, vamos. Mi hermana se llama Carmen. Se fueron y yo quedé con un nudo en la garganta, porque mi nieta estaba asustada. Me senté a su lado y entablé una conversación, preguntándole qué era lo que estaba pasando cuando su tío, su tío abuelo, como ella le decía, tenía la mano metida debajo de la colcha donde ella estaba."
"Entonces, ella se tiró hacia atrás para el lado del respaldo de la cama y me dijo: no te voy a decir, porque me vas a pegar. Volví a acercarla a mi lado y le dije que no, que si su tío estaba haciendo algo me lo tenia que decir y yo no iba a pegarle a ella, porque ella no estaba haciendo nada malo. Entonces, me dijo que su tío abuelo Enrique le estaba tocando su parte en la entrepierna. Entonces, yo lo llamé de vuelta, lo llamé, porque ellos ya se habían ido y le dije lo que Lu [la víctima] me había dicho. Entonces, volvieron. Mi hermana enojada. Mi cuñado vio a Lu. Entonces, yo le narré lo que ella me había dicho."
"Entonces, el dijo: ah, que chinita mentirosa. Mi nieta salió corriendo de la pieza hacia la vereda con mi sobrina Candela; en ese tiempo mi hermana la tenía [a la última] acá a [mi] cargo, ya era una señorita de 15 o 16 años. Enrique se enojó, dijo que cómo podía creer eso, que el no había hecho nada, que Luján [la víctima] es una mentirosa. Se fueron y después Candela me mandó un mensaje diciendo que tenía asco, porque su tío le había hecho eso a Lu. Porque Lu cuando estaba afuera le había comentado. También que no era la primera vez que su tío abuelo la tocaba, que le metía la mano por arriba de su pupo y bajaba."
"Yo quedé en shock, no sabía qué hacer. Pero después termine haciendo la denuncia. En plena pandemia, [tuve que] ir con restricciones a la Policía, para que la Policía nos trate mal. Se terminó caratulando abuso simple. En la seccional fuimos maltratadas. Todo fue vía telefónica. En ningún momento nos llevaron al médico. Hice la denuncia después de dos días."
"Volví a hablar con Lu. Entonces, ella me mostró cómo su tío [abuelo] hacía cuando la tocaba. Volví a acercarme a hacer la ampliación de la denuncia. La oficial que me atendió me dijo que para ella se trataba de un simple manoseo, que no era necesario ir al médico legal y tampoco quiso redactar de la manera que mi nieta me mostraba, me explicaba cómo su tío la tocaba. Pasé por la Cámara Gesell. Circuito cerrado, que le dicen. Psicólogos con mi nieta constataron que sí había pasado el abuso, pero como dije se caratuló abuso simple."
"Todo este proceso me