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El defensor de derechos humanos brindó una clase pública con motivo del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. La ponencia se desarrolló en el Instituto de Educación Superior Clara Janet Armstrong de su ciudad, Catamarca. Lo acompañaron Claudia Liliana Véliz, mamá de Diego, víctima de la violencia policial, y Humberto Galíndez, alias Yiyo, abogado de ella.
"La exposición será básicamente crítico reflexiva; nos va a llevar a pensar y empezar a construir respuestas para desafíos actuales; una primera cuestión tiene que ver con el Golpe de Estado propiamente dicho; se van a cumplir 48 años; seguramente, los padres de ustedes tienen esa edad o a lo mejor menos; otra cuestión es situarnos como sujetos históricos a sabiendas de qué son los derechos humanos según la Declaración de 1948; por último, vamos a idear un análisis sociopolítico para una instancia de debate y propuestas".
Luis Rodríguez, defensor de derechos humanos especializado en jóvenes y niños, abrió así una clase pública desarrollada el 20 de marzo en el Instituto de Educación Superior Clara Janet Armstrong de su ciudad, Catamarca. La ponencia fue urdida con motivo del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Estuvieron además Claudia Liliana Véliz, mamá de Diego, víctima de la violencia policial, y Humberto Galíndez, alias Yiyo, abogado de ella. Los anfitriones fueron Bruno Corzo, profesor de Ética y Ciudadanía, Victoria Casado Tolosa, coordinadora de la carrera, y Robertina Mediavilla, rectora.
"Honrando la memoria de todas las víctimas y los 30.000 desaparecidos, decimos nunca más e invitamos a leer el prólogo del libro Nunca más, el informe de la Conadep (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), institución que permitió juzgar y condenar a la Junta Militar; en ese prólogo aparecen explicados los conceptos de derecho humano y violencia política, que conducen a una noción esclarecedora: donde hay violencia no hay derecho humano".
"Partiendo de esa base, podemos mirar atrás; ¿por qué llegamos a ese proceso dictatorial? ¿por qué la humanidad padece procesos dictatoriales?; repasemos,; el Estado nace a partir de una idea contractualista; habrán escuchado nombrar a Rousseau y su famosa frase: el hombre nace libre y la sociedad lo hace esclavo; en aras de un contrato social, ese hombre que viene de una condición de naturaleza, de libertad absoluta, renuncia a parte a ese atributo para constituir un Estado".
Su hijo Diego Iván Pachao, un albañil de 20 años, expiró el 14 de marzo de 2012 tras ser detenido ilegalmente y atormentado de manera homicida por efectivos de la Comisaría Séptima de la ciudad de Catamarca. Al cumplirse 12 años del crimen, la madre lideró un homenaje en la Plaza 25 de Mayo, la neurálgica de la capital provincial, y reiteró el pedido de justicia.
Es viuda de Hugo Fuenzalida, que tenía 35 años cuando en 1998, en moto y sin casco, fue atropellado fatalmente por un automovilista en infracción en la ciudad de Salta. El único hijo de ambos hoy suma 33. Ella integra PaViCEI (Padres de Víctimas de Conductores Ebrios e Irresponsables) y colabora con Reinas al volante, primer curso de la Argentina para mujeres al mando de un vehículo.
El Tribunal Oral Criminal 6 de San Isidro dictó cinco años de cárcel y detención inmediata para Alexis Sebastián Quiroga, alias Chapu. El condenado conducía un automóvil borracho, sin luces y excedido de velocidad cuando atropelló fatalmente al hijo de la voz de esta nota, que circulaba correctamente en moto. Sucedió el 17 de febrero de 2019 en Rincón de Millberg, partido de Tigre.
"Finalmente le dieron cinco años y se lo llevaron esposado; le pusieron las esposas delante de nosotros, se lo llevaron en uno de esos coches de policía, un celular, no sé cómo se llama; la verdad es que no lo podía creer, sinceramente; fue una conjunción de emociones verlo esposado después de tanta lucha, tanta lucha, tanta lucha; fue una gran satisfacción y me puse a llorar, porque honestamente no podía creerlo; mil gracias por el apoyo; mil gracias a todas las que vinieron a apoyarme con un sacrificio enorme; realmente les debo el alma; un apoyo tan lindo, tan franco, tan puro, tan incondicional y tan hermoso".
"Vamos a ver ahora, la semana entrante, los fundamentos de la condena, de la sentencia, y qué hacen ellos [los abogados del convicto]; si piden morigeraciones; eximición de prisión ya no; la pidieron dos veces, por eso nunca estuvo preso; vamos a ver qué pasa ahora; es un paso por vez esto; no fue mucho tiempo [la audiencia final]; estuvimos más esperando a los jueces que cuando leyeron la sentencia; lo que fue ver que le ponían las esposas...; yo no lo podía creer; tanta lucha, tanta lucha; se logró, pero no hay que quedarse, hay que seguir, hay que estar arriba de cada cosa; vamos a ver si llegamos a Casación".
Susana Lázzaro relata de esta manera su experiencia de un trance crucial y los pormenores del proceso jurídico luego de que el Tribunal Oral Criminal 6 de San Isidro condenara a Alexis Sebastián Quiroga, alias Chapu, a cinco años de cárcel y estableciera su detención inmediata. El hijo de ella, Federico Damián Gonzalo Aguirre Lázzaro, de 34 años, expiró el 17 de febrero de 2019 en Rincón de Milberg, partido bonaerense de Tigre, tras ser atropellado criminalmente por el convicto. Este conducía un automóvil borracho, sin luces y excedido de velocidad. El fallecido circulaba de forma correcta en motocicleta.
Su hijo tenía 18 cuando murió en el boliche del barrio de Once. Este mes debe recordarse la masacre en las escuelas porteñas y bonaerenses. Está pendiente la conversión del local en un espacio de memoria, como establece una ley nacional. Con al menos 194 fallecidos y miles de heridos, el incendio del 30 de diciembre de 2004 es la peor matanza de la historia del rock en todo el mundo.
"Soy Silvia Bignami, mamá de Julián Rozengardt, una de las víctimas fatales de la masacre de Cromañón; estoy acá compartiendo con la organización 30 de Diciembre, una peña de sobrevivientes y amigos, una actividad por la memoria, un corso para recordar a los pibes y las pibas que padecieron el hecho; en mi caso, pertenezco al Movimiento Cromañón, una de las entidades más grandes dentro del amplio universo de víctimas y gente unida para reclamar memoria, verdad y justicia; siempre que podemos acompañamos a otras cofradías".
"Esto es en el marco de los recordatorios por los 20 años de la masacre; nosotros como familiares, como mamás, estamos siempre evocando a los pibes y las pibas; a veces el recuerdo de carácter personal queda diluido, porque uno está acostumbrado a participar de un espacio de lucha en el que se reclama por los 194 muertos y por los sobrevivientes; entonces a veces hablo poco de Julián; hoy quisiera recordar cómo se fue de contento esa noche a un recital donde no tenía por qué saber que corría peligro; lo sabía el grupo [la banda Callejeros], lo sabía el Gobierno de la Ciudad, lo sabían los empresarios".
"Más allá de si se lo propusieron, generaron la circunstancia para que Julián, que fue con su grupo de amigos y con su novia, no volviera; el quedó internado un día más, pero no resistió; como la enorme mayoría de los chicos, antes que quemado, murió como consecuencia de la inhalación de gases tóxicos; hay que recordar lo que pasó esa noche, pero también que hubo condiciones que lo permitieron; hubo una sobreventa de entradas que decidió el grupo [Callejeros]; no podés vender seis mil entradas donde caben mil y pico; hubo material ignífugo que no debió estar; hubo puertas cerradas con candado".
Es adalid de los Vecinos Autoconvocados de González Catán contra la Ceamse y el CARE, entes estatales de gestión de residuos. Tienen un proyecto alternativo que fomenta el trabajo, el ahorro y el ambiente sano. La Municipalidad de La Matanza hace oídos sordos y quiere desalojarlos del Centro Cultural, Deportivo y Ambiental Galpón 3, antiguo predio de la estación de tren.
"Soy Hugo Osores, de los Vecinos Autoconvocados contra la Ceamse y el CARE de González Catán; estamos en el Centro Cultural, Deportivo y Ambiental Galpón 3, que es resultado de la lucha para frenar la contaminación; empezamos en abril de 2003 a hacer frente a los residuos tóxicos que nos han generado enfermedades y muerte; desde entonces urdimos muchísimas acciones; petitorios ante los distintos poderes públicos: municipal, provincial y nacional; también movilizaciones hasta la puerta de la Ceamse y la Capital Federal, tanto a la Casa Rosada como la Casa de la Provincia de Buenos Aires."
"Reclamamos por la vida de las personas afectadas por la contaminación producto del entierro de residuos de la Ceamse; hay intoxicación de suelo, agua y aire; se trata de una herencia de la última dictadura; un grupo de empresarios, como Techint, Benito Roggio y otras multinacionales, decidieron armar el sistema y los militares lo llevaron a cabo; es un mecanismo perverso; vienen los camiones con basura, pesan las toneladas (los municipios pagan por enterrar, el operador es privado), vuelcan, la motoniveladora desparrama, un camión tira tosca encima y ese es todo el tratamiento".
Es psicóloga y colaboradora de la Fundación Estrellas Amarillas, entidad de víctimas con sede en Santa Rosa, La Pampa. Ingresó al proyecto luego del 30 de noviembre de 2007, cuando una tragedia vehicular le arrebató a Mónica Liliana Vega, una tía, Rubén Humberto López, esposo de esta, y Olga Sandoval, madre del último. Lautaro, hijo del matrimonio, de siete años, salió ileso de milagro. Esta nota recoge la charla que compartió con Silvia González, titular de la entidad, en La Pampa Hoy, espacio semanal de Laura Davini y Carlos Monasterio en la Televisión Pública Pampeana.
"Me remite a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo o a las Madres del Dolor", comienza Natalia Feraude sobre el rol de las mujeres en el campo de las víctimas; "hay un montón de organizaciones que ha surgido a partir de la pérdida de un ser querido, como un hijo o un nieto; la esperanza que tenemos los que trabajamos en esto, en gestionar el trauma, la seguridad de los ciudadanos, el desafío es que empiecen a participar todos los afectados; no me refiero solo a los que han tenido una pérdida real, sino también al vecino, al que tuvo a ese niñito de alumno y que no está mas porque falleció".
"Que la comunidad toda, hombres y mujeres, empiecen a participar", propone la psicóloga y colaboradora de la Fundación Estrellas Amarillas, entidad de familiares de víctimas viales con sede en la ciudad de Santa Rosa, La Pampa; "diferentes grupos etáreos, porque no solamente son mujeres; son mujeres jóvenes; tiene que ver con una forma de gestionar el dolor y la pérdida; la mujer tiene una forma de hacerlo mas procesual, que pasa por trabajar en la necesidad propia y del otro, hacer el trabajo de aceptación, transferencia, transelaboración, hacer un proyecto de ese dolor, reproyectarse; es o sigo o muero".
"No es que el hombre no lo sufre de igual forma, lo gestiona quizás por cuestiones de mandato en lo social de otra manera", continúa ante la mirada de Silvia Beatriz González, presidenta de Estrellas Amarillas, sentada a su lado; los entrevistadores, Laura Davini y Carlos Monasterio, permanecen de pie; el diálogo con ambas se produce en el transcurso de La Pampa Hoy, espacio semanal de la Televisión Pública Pampeana; "actúa más por objetivos, con más trabajo, iniciando otra carrera, el deporte; tiene otras herramientas que no son tan visibles en lo social, pero dan cuenta de este dolor y de esta pérdida".
Es presidenta de la entidad de víctimas viales con sede en Santa Rosa, provincia de La Pampa. El 29 de mayo de 2003, su hijo Sacha Viguera, de siete años, fue atropellado fatalmente por un automovilista alcoholizado, excedido de velocidad, sin seguro y sin licencia de conducir que se dio a la fuga. Ella desde entonces lucha sin tregua por mejoras humanitarias, judiciales, legislativas, pedagógicase y de toda índole en el campo de la seguridad vehicular. Esta nota recoge sus palabras durante la charla que junto a Natalia Feraude, psicóloga y colaboradora, mantuvo en La Pampa Hoy, espacio semanal de Laura Davini y Carlos Monasterio en la Televisión Pública Pampeana.
"Como en todas las luchas y más las que son atravesadas por situaciones muy fuertes, por lo general las que tenemos la garra de salir somos las mujeres", expresa Silvia Beatriz González sobre el trabajo de la Fundación Estrellas Amarillas, que preside, una entidad con amplio predominio femenino entre los miembros; "lo puede explicar bien la psicóloga", observa a Natalia Feraude, sentada a su lado; "el hombre se dedica a trabajar, se obsesiona con otro tipo de cosas y las madres con la pérdida de ese hijo [planteamos]: qué la generó, por qué, cómo se podría haber evitado y por qué y por qué y por qué", continúa dirigiéndose a los entrevistadores, Laura Davini y Carlos Monasterio, que permanecen de pie; "los psicólogos nos dicen no se pregunten más por qué, pregúntense para qué".
"Fabuloso, la verdad", responde sobre el flamante espacio institucional en el Hospital Lucio Molas, el central de La Pampa; "esa es la otra psicóloga que esta con nosotros", señala una foto de Carolina Jaramillo, la recién incorporada experta colombiana; "estábamos el 22 de diciembre en medio de un caos de siniestros viales y de todo; la gente de la Cooperativa [Eléctrica] nos dio la noticia de que teníamos que irnos [de la sede anterior] por seguridad edilicia y se nos vino como la noche; somos una organizacion que no cuenta con un presupuesto, con nada; estuvimos ahí diez años porque no pagábamos nada, ni siquiera internet; varias veces se nos habia cortado porque no teníamos plata; después la gente de la Cooperativa [que presta el servicio] dijo no les cobramos más".
"La Fundación Estrellas Amarillas es un grupo de familiares de víctimas", explica a los conductores de La Pampa Hoy, espacio periodístico semanal de la Televisión Pública Pampeana, "la gran mayoría somos madres que estamos procesando el dolor enorme que sufrimos para que la tragedia que vivimos no la padezcan otros y si la viven que estemos nosotras, que podamos orientarlos, que podamos ayudarlos".
Su hija Dalma Rosales, de 21 años, su nieta Roma, de tres meses, y Joaquín Aguirre, de 20, papá de la beba, murieron en Cruz del Eje, Córdoba. Ocurrió el 30 de julio de 2023 en Ruta Provincial 16 y Panamericana. Viajaban en un Peugeot 206 cuando los chocó un hombre de 50 años excedido de velocidad en una VW Amarok que embistió además un Fiat Duna ocupado por un conductor de 65 años y su esposa de 61. Según familiares de las víctimas, el último golpeó a Joaquín mientras agonizaba. El 18 de febrero habrá una misa para pedir justicia en el sitio del horror.
"Pedimos justicia y pedimos apoyo a todos; justicia por ellos, por mis tres angelitos, para que no quede impune un hombre que iba a mas de 170 kilómetros por hora; porque eso dio la pericia, así iba la camioneta, a 170 kilómetros por hora en un cruce; los chocó como venía; jamás se acercó el individuo a ver qué necesitábamos los familiares, a pedir disculpas, nada; una frialdad total, tanto el de la camioneta como el salvaje que golpeó a Joaquín".
Angélica Fabiana Lezcano es la mamá de una joven que perdió la vida junto a su beba y el papá de la criatura, en una pesadilla vehicular sucedida en Cruz del Eje, provincia de Córdoba. Además de tres muertes, el hecho involucra tres vehículos. Un sujeto de 50 años notoriamente excedido de velocidad en una camioneta VW Amarok embistió el Peugeot 206 en que viajaban la pareja y su criatura. El homicida embistió además un Fiat Duna ocupado por un conductor de 65 años y su esposa de 61. El último, según el testimonio de esta nota, también tiene grave responsabilidad.
Suman 28 años mendigando verdad y justicia. Su hija tenía seis cuando el 5 de febrero de 1996 murió aplastada por una escultura colocada de forma ilegal en un paseo de los Bosques de Palermo de la ciudad de Buenos Aires. Hoy el sitio de la tragedia lleva el nombre de la víctima y ellos esperan respuesta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Washington, Estados Unidos, que podría derivar el expediente a la Corte respectiva, con asiento en San José de Costa Rica. Acusan al Estado argentino de negarles el derecho a un juicio. El 28 de marzo vencerá la última de las numerosas prórrogas pedidas por la parte denunciada.
"Muchas gracias por acompañarnos, desde ya, a todos", abrió Eduardo la ceremonia en el Paseo Marcela Brenda Iglesias; "siempre, año tras año, hacemos un acto; cada 5 de febrero es el aniversario de nuestra hija, este es el número 28; falleció con seis en 1996, hoy tendría 34; lamentablemente, se le cayó encima una escultura, como saben", mencionó el armatoste de la iniquidad: una u o herradura de hierro fundido que pesaba 270 kilos. Su autor, el artista Danilo Danziger, lo había denominado Elemento. La galería responsable, localizada allí, era Der Brücke, propiedad de Diana Lía González de Lowenstein.
"Se encuentra ausente Osvaldo [Guerrica Echevarría] por razones de salud, está muy cálido el tiempo y no se puede exponer", mencionó al adalid de la Asociación Amigos del Lago de Palermo; "me pidió que lo nombrara como una forma de asistir; desde ya, agradecidos, porque todo esto es también mérito de el; la colocación de la placa, el jacarandá, que tantos años está durando, lo vemos crecido; además hace diez días falleció mi cuñada mayor, Beatriz, por una grave enfermedad; la recordamos con mucho cariño; era la que se encargaba de toda la parte artística y de conducir el acto; la tenemos en nuestro corazón".
"Estamos reunidos para homenajear a Marcela, a 28 años de su fallecimiento", tomó la palabra Nora, leyendo un papel, "y también recordamos a mi hermana Beatriz, que hace unos días murió tras una larga agonía; ella se ocupaba de pintar las banderas, idear folletos para los actos; esperamos que ahora se encuentren juntas donde estén, jugando con los títeres; a pesar del tiempo transcurrido, para nosotros Marcela sigue siendo eternamente niña; la que entonaba las canciones del jardín; si viviera, estaría junto a nosotros reclamando por los espacios verdes, el cuidado del planeta o la protección de los animales".
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