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By Lucio CasariniNews
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  • Fran Chávez: "Es matemático, a menos conductores ebrios, menos muertos"

    El Tercer Congreso Nacional de Estrellas Amarillas, realizado en Santa Rosa, provincia de La Pampa, del 24 al 26 de abril, lo tuvo entre sus oradores. Como alcoholizado al volante fue responsable en 2011 de la muerte de tres jóvenes en El Bolsón, Río Negro. Al salir de la cárcel pidió perdón a los padres de las víctimas y comenzó a dar charlas de concientización vial.

    Fran Chávez nació hace 36 años en la ciudad de Córdoba. Desde los 18 vive en El Bolsón, provincia de Río Negro, donde cuando tenía 22 protagonizó un drama tremendo. La madrugada del 25 de enero de 2011 se desplazaba por la Ruta Nacional 40, kilómetro 1920, al volante de un Fiat Spazio. Se encontraba alcoholizado y el vehículo tenía las luces averiadas. Perdió el control y atropelló a cuatro mochileros que circulaban como peatones por la banquina opuesta. Eugenio Tretyakov, de 18 años, Juan Enrique Shott, 17, y Facundo Nehuén Marino, ídem, murieron. Jorge Arce, 18, sufrió heridas graves.

    El homicida, que resultó ileso, fue condenado a cuatro años de prisión efectiva y diez de inhabilitación para manejar. Transcurrió dos temporadas en la cárcel y completó el tiempo de encierro en su domicilio. Entonces tomó coraje y dio un paso sorprendente. Propuso ofrecer disculpas de manera personal a los familiares de las víctimas. Enrique y Cristina Schott, los padres de Juan, aceptaron el encuentro, le dieron el perdón y le sugirieron difundir su historia para detener la violencia vial.

    Actualmente, Fran da charlas en escuelas y otras instituciones, como la Fundación Estrellas Amarillas y distintas entidades de víctimas. Actúa en el rol de integrante del Grupo J.E.N., proyecto bautizado con las siglas de los tres fallecidos y coordinado por el matrimonio Schott. En simultáneo, el arrepentido conduce un canal de YouTube que decidió denominar Mundo traumado.

    Aclaración: aunque al llegar al mundo fue inscripto Francisco Javier Chávez y es padre biológico de dos hijos, recientemente cambió su nombre legal por Francisca (así aparece en su Documento Nacional de Identidad) y se confiesa bisexual. Eso explica que en sus intervenciones de forma habitual use indistintamente el femenino y el masculino para referirse a sí mismo.

    19 min
  • Viviam Perrone: "Le prometí a Kevin ser la voz de quienes no tienen voz"

    El Tercer Congreso Nacional de Estrellas Amarillas, realizado en la ciudad de Santa Rosa, provincia de La Pampa, la tuvo como expositora. Su hijo Kevin tenía 14 años cuando en 2002 fue víctima de un asesino al volante en la localidad bonaerense de Olivos. Durante su intervención la acompañó Silvia Fredes, progenitora de Martina. Ambas integran la Asociación Civil Madres del Dolor.

    El Tercer Congreso Nacional de Estrellas Amarillas revolucionó entre el 24 y el 26 de abril la ciudad de Santa Rosa, provincia de La Pampa. Fueron tres días apasionantes, intensos, controversiales y retadores que transcurrieron como un torbellino. El símbolo que expresa el título representa a las víctimas vehiculares en la Argentina, como los ciudadanos contemplan de forma cotidiana en los hitos donde ocurre una tragedia en las rutas y calles de todo el país. La Agencia Nacional de Seguridad Vial considera este emblema una señal de tránsito y lo incluye en el examen para obtener el registro de conducir.

    Las actividades se repartieron en escenarios simultáneos que obligaron a los espectadores a caminar de acá para allá. La Universidad Nacional de La Pampa, el Ministerio de Salud provincial, el Hospital de Complejidad Creciente René Favaloro, un camión simulador (bautizado Rutas en rojo) puesto en la vía pública por Sancor Seguros, el Parque Vial Itinerante Sacha Viguera, situado junto a la Laguna Don Tomás, el Cine Milenium, la Dirección Provincial de Vialidad, el Superior Tribunal de Justicia y la playa de estacionamiento de la Fundación Estrellas Amarillas, que luce murales artísticos policromáticos.

    El Congreso estuvo repleto de emociones, muchas vinculadas a los afectados, y coincidió con dos efemérides preclaras. Por una parte, el 29 cumpleaños de Sacha Viguera (celebrado el 24 de abril), el desaparecido hijo de Silvia González. El niño tenía siete cuando en 2003 fue víctima de un asesino al volante. Por otra, los 20 años del inicio de la Fundación Estrellas Amarillas, que ella preside. La brega de la adalid, acompañada por un nutrido grupo de pares, ciudadanos solidarios, especialistas y otros colaboradores, ha convertido gradualmente su distrito en una meca de la cuestión dentro y fuera de la República.

    31 min
  • Silvia Fredes: "La bandera de los familiares de víctimas son nuestros hijos"

    El Tercer Congreso Nacional de Estrellas Amarillas, realizado en la ciudad de Santa Rosa, provincia de La Pampa, la tuvo como expositora. Su hija Martina tenía 16 años cuando en 2016 fue víctima de un asesino al volante en el barrio porteño de Villa Crespo. Durante su intervención la acompañó Viviam Perrone, progenitora de Kevin. Ambas integran la Asociación Civil Madres del Dolor.

    El Tercer Congreso Nacional de Estrellas Amarillas revolucionó entre el 24 y el 26 de abril la ciudad de Santa Rosa, provincia de La Pampa. Fueron tres días apasionantes, intensos, controversiales y retadores que transcurrieron como un torbellino. El símbolo que expresa el título representa a las víctimas vehiculares en la Argentina, como los ciudadanos contemplan de forma cotidiana en los hitos donde ocurre una tragedia en las rutas y calles de todo el país. La Agencia Nacional de Seguridad Vial considera este emblema una señal de tránsito y lo incluye en el examen para obtener el registro de conducir.

    Las actividades se repartieron en escenarios simultáneos que obligaron a los espectadores a caminar de acá para allá. La Universidad Nacional de La Pampa, el Ministerio de Salud provincial, el Hospital de Complejidad Creciente René Favaloro, un camión simulador (bautizado Rutas en rojo) puesto en la vía pública por Sancor Seguros, el Parque Vial Itinerante Sacha Viguera, situado junto a la Laguna Don Tomás, el Cine Milenium, la Dirección Provincial de Vialidad, el Superior Tribunal de Justicia y la playa de estacionamiento de la Fundación Estrellas Amarillas, que luce murales artísticos policromáticos.

    El Congreso estuvo repleto de emociones, muchas vinculadas a los afectados, y coincidió con dos efemérides preclaras. Por una parte, el 29 cumpleaños de Sacha Viguera (celebrado el 24 de abril), el desaparecido hijo de Silvia González. El niño tenía siete cuando en 2003 fue víctima de un asesino al volante. Por otra, los 20 años del inicio de la Fundación Estrellas Amarillas, que ella preside. La brega de la adalid, acompañada por un nutrido grupo de pares, ciudadanos solidarios, especialistas y otros colaboradores, ha convertido gradualmente su distrito en una meca de la cuestión dentro y fuera de la República.

    15 min
  • Teresa Mellano: "La primera estrella amarilla fue colocada en nombre de Paolo"

    Recordó a su hijo el 24 de abril al inaugurar el congreso nacional de ese símbolo, tercera edición, que se realizó en Santa Rosa, La Pampa. El joven tenía 19 años cuando en 2003 expiró víctima de un asesino al volante en la localidad bonaerense de Olivos. Ella compartió el micrófono con Silvia González, mamá de Sacha Viguera y presidenta de la Fundación Estrellas Amarillas.

    El Tercer Congreso Nacional de Estrellas Amarillas revolucionó entre el 24 y el 26 de abril la ciudad de Santa Rosa, provincia de La Pampa. Fueron tres días apasionantes, intensos, controversiales y retadores que transcurrieron como un torbellino. El símbolo que expresa el título representa a las víctimas vehiculares en la Argentina, como los ciudadanos contemplan de forma cotidiana en los hitos donde ocurre una tragedia en las rutas y calles de todo el país. La Agencia Nacional de Seguridad Vial considera este emblema una señal de tránsito y lo incluye en el examen para obtener el registro de conducir.

    Las actividades del evento se repartieron en escenarios simultáneos que obligaron a los espectadores a caminar la ciudad. La Universidad Nacional de La Pampa, el Ministerio de Salud provincial, el Hospital de Complejidad Creciente René Favaloro, un camión simulador (bautizado Rutas en rojo) puesto en la vía pública por Sancor Seguros, el Parque Recreativo Laguna Don Tomás, el Cine Milenium, la Dirección Provincial de Vialidad, el Superior Tribunal de Justicia y la playa de estacionamiento de la Fundación Estrellas Amarillas, que luce murales artísticos dedicados a los fallecidos del rubro.

    El Congreso estuvo repleto de emociones, en primer lugar vinculadas a los afectados, y coincidió con dos efemérides preclaras. Por un lado, el 29 cumpleaños de Sacha Viguera, el extinto hijo de la principal impulsora, Silvia Beatriz González. El niño tenía siete cuando en 2003 fue víctima de un asesino al volante. Por otro, los 20 años del inicio de la Fundación Estrellas Amarillas, que ella preside. La brega de la adalid, acompañada por un nutrido grupo de pares, ciudadanos solidarios y otros colaboradores, ha convertido gradualmente su distrito en una meca de la cuestión dentro y fuera de la República.

    21 min
  • Silvia González: "Para nosotros el éxito consiste en bajar la siniestralidad vial"

    La presidenta de la Fundación Estrellas Amarillas, con sede en Santa Rosa, La Pampa, fue anfitriona del tercer congreso nacional del símbolo de las víctimas viales en la Argentina. Ella es mamá de Sacha Viguera, que tenía siete años cuando en 2003 fue víctima de un asesino al volante en esa ciudad. Durante la apertura la acompañó Teresa Mellano, mamá de Paolo.

    El Tercer Congreso Nacional de Estrellas Amarillas revolucionó entre el 24 y el 26 de abril la ciudad de Santa Rosa, provincia de La Pampa. Fueron tres días apasionantes, intensos, controversiales y retadores que transcurrieron como un torbellino. El símbolo que expresa el título representa a las víctimas vehiculares en la Argentina, como los ciudadanos contemplan de forma cotidiana en los hitos donde ocurre una tragedia en las rutas y calles de todo el país. La Agencia Nacional de Seguridad Vial considera este emblema una señal de tránsito y lo incluye en el examen para obtener el registro de conducir.

    Las actividades del evento se repartieron en escenarios simultáneos que obligaron a los espectadores a caminar la ciudad. La Universidad Nacional de La Pampa, el Ministerio de Salud provincial, el Hospital de Complejidad Creciente René Favaloro, un camión simulador (bautizado Rutas en rojo) puesto en la vía pública por Sancor Seguros, el Parque Recreativo Laguna Don Tomás, el Cine Milenium, la Dirección Provincial de Vialidad, el Superior Tribunal de Justicia y la playa de estacionamiento de la Fundación Estrellas Amarillas, que luce murales artísticos dedicados a los fallecidos del rubro.

    El Congreso estuvo repleto de emociones, en primer lugar vinculadas a los afectados, y coincidió con dos efemérides preclaras. Por un lado, el 29 cumpleaños de Sacha Viguera, el extinto hijo de la principal impulsora, Silvia Beatriz González. El niño tenía siete cuando en 2003 fue víctima de un asesino al volante. Por otro, los 20 años del inicio de la Fundación Estrellas Amarillas, que ella preside. La brega de la adalid, acompañada por un nutrido grupo de pares, ciudadanos solidarios y otros colaboradores, ha convertido gradualmente su distrito en una meca de la cuestión dentro y fuera de la República.

    21 min
  • Laura Coronel: "Mauro me gritaba Má, sacame de aquí, me están matando"

    Un video filmado por los torturadores en el colmo del sadismo dio la vuelta al mundo. El caso permanece impune y es azuzado por Amnistía Internacional. El hijo de la voz de esta nota tenía 22 años, era padre de cuatro niños y trabajaba como vendedor ambulante en la ciudad de Santiago del Estero. El 5 de mayo de 2020 murió por tormentos policiales espantosos de los que fue testigo la familia.

    "Como mamá y como familia marcharemos el 6 de marzo; nos vamos a concentrar en la Plaza Libertad a las 9.30; nos desplazaremos hasta la Fiscalía, donde vamos a realizar el reclamo de justicia; ya pasaron cuatro años; no tenemos noticias; la fiscal [Erika Leguizamón] no nos contesta; nos responden que no está o no nos puede atender; es una vergüenza; es una fecha muy triste; no le deseo a ninguna madre que pase por algo así; es muy difícil; agradezco a toda la gente de otras provincias que siempre me apoyó en la lucha; me dio palabras de consuelo para que pueda seguir adelante; eso es lo que me motiva".

    Laura Coronel denuncia que su hijo Mauro Ezequiel murió con 22 años el 5 de mayo de 2020, en el Hospital Regional Ramón Carrillo de la ciudad de Santiago del Estero víctima de cuatro días de la más horrorosa violencia institucional. Según evidencia abrumadora, el joven, un humilde trabajador que se rebuscaba como vendedor ambulante de alfajores y bolsas de consorcio, fue detenido de forma arbitraria y salvaje, trasladado a la Comisaría Décima, atacado hasta quedar inconsciente, sometido a atropellos diversos sin tregua y finalmente abandonado en el centro de salud hasta el momento del deceso.

    "El 1° de mayo detienen a Mauro porque la mujer lo ha denunciado por violencia de género; mi hijo no le pegó; después que el murió, ella me dijo que no le había pegado; mandó un mensaje a uno de mi familia con lo mismo; que ella no lo quería denunciar; que la amenazaron para que lo hiciera; era lo de una vecina donde ella se metió; mi hijo fue a buscarla; ha sido todo aquí, en el barrio Santa Rosa de Lima; mi hijo quería que ella le diera los chicos para hacerlos dormir; ella supuestamente lo ha denunciado diciendo que mi hijo le había pegado; al menos yo no he visto que le haya hecho algo".

    31 min
  • Javier Mujica: "Jorge Luis Huamán es un rostro de la esclavitud moderna"

    "Partimos de un compromiso que nace de la relación con personas con cara, rostro o cuerpo que tenemos a nuestro alrededor y que sufren ofensas a su dignidad; esto nos obliga a actuar de forma eficaz; esa es la motivación para enfrentar la esclavitud moderna, el trabajo forzoso o la trata de personas, que se han convertido en fenómenos de naturaleza transfronteriza, en las áreas legal e ilegal, en los sectores formal e informal de la economía; con encadenamientos que revelan que no estamos hablando de compartimentos estancos, continentes separados, sino de un flujo que abarca todo esto en su dinámica".

    Javier Mujica Petit, abogado laboralista peruano experto en derechos humanos, señaló como ejemplo el caso tremendo de Jorge Luis Huamán Villalobos, muchacho muerto en 2017 en la ciudad de Lima. Junto a este, de 19 años, fallecieron otros dos, de 20 y 15. Fueron calcinados por el incendio de un centro comercial mientras trabajaban encerrados bajo llave en un container usado como almacén cuyos dueños serían condenados. Las cámaras de la televisión captaron el último pedido de auxilio en una escena estremecedora. Un brazo de Jorge Luis movía un foco fluorescente a través de una pequeña ventana.


    Esta nota reproduce las palabras de Mujica en el contexto del Tercer Foro Regional de América Latina contra la Esclavitud Moderna. La debida diligencia en derechos humanos como mecanismo para combatir el trabajo forzoso y la trata de personas, fue el tema panorámico del congreso, que se desarrolló de manera virtual y contó con panelistas originarios de numerosos países de América y Europa. La idea básica del planteo es que las empresas, como actores relevantes de la economía mundial, deben asumir plenamente su responsabilidad en la protección de los derechos humanos y actuar en consecuencia.


    El Foro contra la Esclavitud Moderna, que se replica en otras regiones del planeta, intenta reunir a todas las partes. Líderes y agencias gubernamentales, sobrevivientes, empresas y corporaciones, sindicatos, ONG, agencias de las Naciones Unidas, coaliciones regionales y locales, investigadores, financiadores. "Es un espacio comunitario", según Bukeni Waruzi, congoleño que dirige la entidad humanitaria Liberen a los Esclavos (Freetheslaves.net), "en el que el diálogo abierto y honesto ayuda a respaldar los esfuerzos individuales a través del pensamiento colectivo y la resolución de problemas".

    19 min
  • Vanessa Pocasangre: "El trabajo infantil tiene altos índices en muchos sitios"

    "El trabajo forzoso es todo servicio exigido a una persona bajo amenaza o coacción; el afectado no lo hace de manera voluntaria; esta práctica debe ser condenada como delito penal con los castigos adecuados; en el contexto de creciente migración está vinculado con la trata de personas y otros dilemas, pero no son la misma cosa; el 80 por ciento del trabajo forzoso ocurre en el sector privado; en muchos países prolifera dentro de los sistemas carcelarios; se deben llevar a cabo procesos o juicios para sancionarlo; se debe proteger a las víctimas y promover medidas de reparación, incluidas indemnizaciones...".

    Vanessa Pocasangre Mijango es salvadoreña, socióloga, máster en Gobierno y Gestión Pública por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, ​​y especialista en Cultura e Historia latinoamericana. Se desempeña desde 2013 dentro de la Organización Internacional del Trabajo (organismo especializado de las Naciones Unidas) en temas vinculados con migración laboral, género, prevención de la discriminación en el mundo del trabajo, empleo juvenil, entre otros. Desde 2020 forma parte del equipo de la oficina para México y Cuba como oficial técnica de Migración laboral y movilidad humana.

    Esta nota reproduce sus palabras del 16 de abril en el contexto del Tercer Foro Regional de América Latina contra la Esclavitud Moderna. La debida diligencia en derechos humanos como mecanismo para combatir el trabajo forzoso y la trata de personas, fue el tema panorámico del congreso, que se desarrolló de manera virtual y contó con panelistas de numerosos países de América y Europa. La idea básica del planteo es que las empresas, como actores relevantes de la economía mundial, deben aceptar su responsabilidad en la protección de los derechos humanos y actuar en consecuencia.

    El Foro contra la Esclavitud Moderna, que se replica en otras regiones del planeta, intenta reunir a todas las partes. Líderes y agencias gubernamentales, sobrevivientes, empresas y corporaciones, sindicatos, ONG, agencias de las Naciones Unidas, coaliciones regionales y locales, investigadores, financiadores. "Es un espacio comunitario", según Bukeni Waruzi, congoleño que dirige la entidad humanitaria Liberen a los Esclavos (Freetheslaves.net), "en el que el diálogo abierto y honesto ayuda a respaldar los esfuerzos individuales a través del pensamiento colectivo y la resolución de problemas".

    12 min
  • Victoria Arcucci: "Como abogada voy a dedicarme a mala praxis y discapacidad"

    "Después de mucho tiempo de buscar la verdad, fui al Fleni, que es un instituto de rehabilitación, y ahí me dijeron que soy víctima de mala praxis; me hicieron un montón de pruebas; pero los médicos [cirujanos] seguían afirmando que era mi culpa, que como tenía diez años no hacía los ejercicios; más tarde aceptaron que se habían equivocado; solo de palabra, por supuesto; además, se estableció que no hacía falta la cirugía, solo un poco más de rehabilitación; fue, vamos a decir, por el dinero; ellos sabían que iba a salir todo mal; costaba mucha plata esa operación".

    Victoria Arcucci, alias Vicky, tiene 28 años y está a punto de graduarse en Derecho en la Universidad de San Isidro, ciudad bonaerense en la que vive. Un paso crucial en su misión como voz de las víctimas, senda que inició con su propia historia. Pues nació con una falencia neuronal que le dificulta caminar y a los diez años fue sometida a una cirugía que empeoró las cosas y la obliga a usar bastón. La iniquidad está impune, pero ella mira hacia adelante. Mientras estudia y lucha por recuperar su capacidad motriz, escribe poesía, hace teatro, filma, canta y pone el hombro en proyectos comunitarios.

    "Nací con un problema neurológico en el cerebro; por lo tanto, caminaba en puntas de pie; pero podía hacer cualquier tipo de actividad; correr, saltar, jugar al hockey, de todo; simplemente andaba en puntas de pie; a los diez años, hay que destacar que fue en la etapa de desarrollo, deciden operarme para mejorar la postura, poder apoyar la planta por completo en vez de desplazarme en puntas de pie; lamentablemente esta operación salió mal; me cortaron los músculos isquiotibiales que están atrás de la pierna y no pude volver a transitar bien nunca más; es ese huesito posterior que permite estirar la pierna".

    Cuando el Fleni (Fundación para la Lucha contra las Enfermedades Neurológicas de la Infancia) estableció que Vicky había sido víctima de mala praxis, puso en evidencia un delito. Ni más ni menos. Aunque ella y su familia, desacostumbradas a cuestiones legales, nunca hicieron la denuncia en los tribunales. En Medicina el término mala praxis, según el diccionario, indica una labor incorrecta en un diagnóstico, la prescripción de remedios o la manipulación del cuerpo del paciente. Es considerada entre las diez primeras causas generales de mortalidad por la Organización Mundial de la Salud.

    37 min
  • Lorena Osores: "Lucía quería ir al Congo, allá en África, a ayudar a las monjitas"

    "Vamos a Zar todos los 10 desde que pasó la tragedia de Lucía para que no se olvide, para pedir justicia, para decir que lo que sufrió mi hija no tiene que repetirse y para que ese lugar, ojalá se pueda hacer, se transforme en un símbolo que sirva para la comunidad, que no haya tanto dolor; ahí tiene que surgir, como en todos los sitios trágicos, algo bueno; como pasó en Cromañón, lo mismo; la expropiación del lugar; por otra parte, en la plaza central de Muñiz, frente al colegio al que fue Lucía desde el jardín hasta el secundario, hay un monolito con un QR para ingresar a la página Justicia por Lucía".

    Lorena Paola Osores es mamá de Lucía Ayelén Costa Osores, que tenía 18 años cuando el 10 de octubre de 2022 murió por quemaduras que recibió en la tasca Zar Burgers & Beers de la ciudad bonaerense de San Miguel. Una camarera provocó un incendio mientras manipulaba un bidón con combustible destinado a los centros de mesa. La hija de la voz de esta nota, única víctima fatal, fue rociada por el líquido. El local carecía de permisos y medidas de seguridad mínimos. Sin embargo, todos los implicados están libres. Incluso Carlos Eduardo Oliverio, alias Tato, encargado o quizás dueño de la taberna, condenado a seis años de cárcel.

    "A las once y media o doce [de la noche] me llamó Dana, hermana de Dolores [una amiga]; me dijo que fuera al [Hospital] Larcade porque Lucía había tenido un accidente; en ese momento no hablé más nada; fui al Larcade y viví un horror, lo peor que puede pasar una madre; me informaron tu hija se va a morir con el 40 por ciento del cuerpo quemado; tratamos de establecer qué había sucedido, con mi hermana preguntamos, nos mostraron videos que habían salido en televisión; aparece mi hija pidiendo auxilio, diciendo soy Lucía, ayúdenme, mientras se prendía fuego; nadie la ayudó, la dejaron tirada en el suelo...".

    El Juzgado Correccional 3 de los Tribunales de San Martín consideró el 16 de noviembre de 2023 a Oliverio autor penalmente responsable de los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas leves y graves; le dictó seis años de prisión y diez de inhabilitación especial para actos de comercio, por sí o por interpósita persona; con costas y accesorias legales. Marina de los Ángeles Ramírez, la cajera, fue absuelta. Priscila Marlene Lucca, la moza que provocó las llamas, aún debe sentarse en el banquillo de los acusados. Ha alegado carecer de fortaleza psicológica para enfrentar un proceso oral y público.

    59 min

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