Clara Bravo tenía 19 años y cursaba la Licenciatura en Trabajo Social en la Universidad Nacional de Santiago del Estero. Acaba de confesarles a sus amigas íntimas que había quedado embarazada. Su familia dice que de mellizos. El 20 de noviembre de 2020, en circunstancias extrañas, fue muerta de un balazo en la cabeza, al parecer por Gerardo Javier Cabrera, agente de la Policía santiagueña, en una calle de su pueblo, Añatuya. Rodrigo Coria Salguero, alias Coco, hijo de miembros de la fuerza, estaba con ella y sería el entregador. Sonia Córdoba, mamá de la víctima, denuncia en el audio de esta nota que a pesar del hueco de bala en el cráneo, la Justicia quiere cerrar el sumario con la carátula de accidente vial. Otro indicio revelador es que el cuerpo fue mutilado, le extrajeron el útero. Un amigo de Clara, Franco Isorni, de 23 años, había aparecido fusilado en un marco sorprendentemente similar poco antes. En ambos dramas los verdugos estarían mezclados en el narcotráfico. Sonia integra el Comité de Lucha Contra la Injusticia y la Impunidad de Santiago del Estero. Denuncia una trama de corrupción y encubrimiento. Impulsa varios proyectos simultáneos en el Congreso de la Nación para la intervención federal de la Justicia de su distrito.