Es innegable el valor de la amistad, en especial cuando hablamos de sus beneficios emocionales, cognitivos y conductuales. Su contribución a mejorar la autoestima, a incrementar el sentido de pertenencia, ser una fuente de apoyo social y a elevar la resiliencia.
Pero también la amistad se enfrenta a desafíos: comunicación, confianza, reciprocidad, lealtad, compromiso, intereses…