Enero 04, 2021 - Todos queremos afianzarnos a algo o alguien que creemos indispensable. A algo que amamos. Ya sea gente, vocación o sueños. En un momento u otro todos hemos sido culpables. Sin embargo, es en estas circunstancias en las que Dios dice: "¡Suelta y déjalo ir!" Este requerimiento lo vemos en la historia de Abraham. El hombre a quien Dios llamó "amigo". Y es en esta historia en la que hemos basado el estudio de hoy.