“Gracias, Señor, porque me has seducido, me has enamorado y aquí estoy para hacer tu voluntad. Mi corazón sufre al ver a esos seres queridos lejos de tu voluntad, vagando como ovejas sin pastor, ven a ellos también, muéstrales tu rostro para que todos gocemos de tus promesas. Despierta a los dormidos y endereza a los que se doblan.Que las vocaciones crezcan en los jóvenes para que la misión siempre tenga obreros, mándanos fieles santos que perseveren hasta la muerte. Amén.”