La empatía, a grandes rasgos, es la capacidad que tiene una persona para ponerse en el lugar de otra. Es decir, ser capaz de entender la situación y los sentimientos que está viviendo otra persona. Ser una persona empática no es una tarea fácil y, en muchas ocasiones, requiere una serie de condiciones previas.
Para ser una persona empática hay que reunir una serie de características:
Sensibilidad y sentir lo que otros sienten.
Les gusta escuchar.
No son extremistas.
Son respetuosas y tolerantes.
Entienden la comunicación no verbal.
Creen en la bondad de las personas.
Pueden tener un estilo de comunicación pasivo.
Hablan con cuidado.
Entienden que cada persona es diferente.