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Hace 75 años, en México, nació Gregorio Pradera, al que todos conocen como "Potrito". El destino quiso que fuera hijo de un pelotari histórico, "El Potro" Pradera, y desde pequeño aprendió que la vida, como la pelota en el are, puede dar giros sorprendentes, incluso vueltas de campana. La de "Potrito" más que una historia es una serie de episodios, uno de ellos el romance que tuvo su madre, Aída Pi, con Fidel Castro. Durante 18 años fue pelotari profesional, heredero de una saga que dejó huella en los frontones. Colgó la cesta para abrirse camino en la hostelería. Pero aún le aguardaba otra vuelta inesperada: pasar más de dos décadas como masajista de los Colorado Avalanche, uno de los equipos míticos de del hockey sobre hielo americano. Tres matrimonios completan esa biografía de vértigo. Y hoy, lejos de los estadios y de las canchas, vive en una pequeña aldea navarra de apenas 50 habitantes, como si la vida después de tanta intensidad, le hubiera regalado por fin la calma, Hoy tenemos la suerte de escuchar a "Potrito" Pradera : el hombre que ha sabido reinventarse una y otra vez.
La cesta-punta como forma de vida.
Eso es lo que transmite Joseba Zuloaga a sus alumnos en la escuela de Hondarribia. Inspirado en la filosofía del surf, Joseba lleva ya cuatro años al frente de este proyecto. ¿El resultado? Medio centenar de practicantes... y creciendo. Su mensaje cala, y da la impresión de que algo grande se está gestando. Desde Txanika hasta Konpandegi, pasando por Bureau y Zamora… pocos conocen el universo puntista en todas sus categorías como lo hace Zuloaga. Y en esta tertulia lo tenemos con nosotros, acompañado por “El Lisensiado” Elola y “Gazta”. Hablamos de presente y futuro, de tradición y evolución. Zuloaga nos adelanta, en primicia, los nombres de los pelotaris que jugarán en Dania en la temporada 2025-2026. Además, Gazta nos regala una joya histórica: un repaso a la figura del Chiquito de Eibar, la primera gran estrella de la cesta-punta. No te lo pierdas. Un viaje curvado, como la cesta, por la actualidad y la historia de este deporte único.
Jon Brizuela (Durango, 1976) creció junto al frontón Ezkurdi de Durango, con el chasquido de la pelota contra el frontis marcando el ritmo de su infancia. Pero no fue la cesta lo que cogió de chaval. Por recomendación familiar, probó suerte con el baloncesto, un deporte que —según él mismo reconoce— no era lo suyo: “pequeño, gordo y malo”.Pasaron los años. Jon surcó mares a vela, persiguiendo horizontes. En una de sus escalas, en Dania (Florida), presenció por primera vez un partido de jai-alai. La semilla quedó plantada. Ya con más de 40 años a cuestas, ese surfista que llevaba dentro cogió una ola inesperada: la del “Winter” de Gernika. Y decidió empezar por su cuenta. Aprendió a coser pelotas y se inició en el arte de tejer una cesta en la escuela de Gernika, de la mano de Juanjo Celaya. Más tarde, Laurentz Sorozabal le abrió las puertas de su taller en Biarritz, y allí Jon descubrió los secretos de la fabricación artesanal de la cesta. Desde entonces, no ha parado. Ya ha fabricado más de una docena. Vive y trabaja en su caserío-taller de Mundaka, donde da forma a ideas, proyectos y sueños. Ha creado una marca de camisetas: Mutxo! y ha organizado eventos como el de Ereño, donde pelotaris de “cierta edad” —algunos rescatados del desguace— se reencontraron con la cancha. Jon pide unión en el mundo de la cesta punta. Él es aire fresco, brisa salada que viene del mar y nos recuerda que aún hay espacio para la pasión, la artesanía y el juego. Con él hemos charlado.
Sabrosa e interesante y a veces provocadora la charla entre Egiguren y "Gazta". Repaso al partido vivido en Hondarribia entre Erik-Kanpandegi y Arbe y Argoitia. Impresionados por el potencial de Kanpandegi, un zaguero diferente al que seguiremos con interés. La demanda judicial interpuesta por Jai-Alive, en qué ha quedado. Modelos de competición. Diferentes cuestiones relacionadas a la rabiosa actualidad y también los planes a futuro de Egiguren y su promotora.
Chimela, el arte de volar en el frontón. Mis primeros recuerdos como pelotari están ligados al frontón Beotibar de Tolosa. Aquella fue una auténtica factoría de sueños: algunos cumplidos, otros no tanto. Allí empezó todo. Uno de mis grandes ídolos era Chimela (Tolosa, 1940), quien, con el tiempo, se convirtió en el pelotari más espectacular que jamás hayan visto mis ojos ni haya guardado mi memoria. Coincidí con él en distintas etapas de la vida: primero en Barcelona, más tarde en Bridgeport, y por última vez en su casa de Miami, hace apenas tres años. El de Tolosa era una fuerza de la naturaleza unida al talento. Una mezcla explosiva que él mismo definía con ironía como “hacer el payaso”. Pero lo suyo era arte en movimiento: era capaz de dar dos pasos por la pared izquierda, elevarse —a veces incluso tres pasos, según me confesó—, encestar la pelota y devolverla sin tocar el suelo. Suspendido en el aire, como si algo invisible lo sujetara del cielo.Sus embestidas con el revés eran poesía violenta. Y en esa última visita a su casa, entre risas, anécdotas y recuerdos —también huelgas y batallas fuera de la cancha—, tuvimos una conversación que no sabíamos entonces lo valiosa que sería. De aquello va este episodio. De un hombre que hizo del frontón un escenario y del juego, una forma de volar.
¿Fue cosa del azar o de la telepatía? No lo sabemos. El caso es que quedamos para charlar… y terminamos hablando durante más de una hora. Sin plan previo, como en una especie de terapia improvisada. Repasamos su vida deportiva, pero también lo que hay más allá de las canchas. Porque, al final, todos somos humanos. Y cruzar ciertas líneas… es más fácil de lo que parece.
Alejandro García Beneyto, “Jandro” —Barcelona, 1956— es uno de los pocos puntistas catalanes que llegó al profesionalismo. En su vida ha cruzado unas cuantas líneas: del aficionado al profesional, del Palace de Barcelona al Jai Alai Palace de Dania, en Florida. También cruzó la línea del dolor, con una depresión de por medio… y otra más difícil aún: la de los piquetes durante la huelga del 88. Una etapa dura. Traumática.
Jugó en Hartford, Milford, Bridgeport… con cuerpo de jockey y alma de killer. Era un restador temible, capaz de poner nervioso al mejor sacador. Su rival, UBE, aún recuerda aquel saque por encima de la cabeza. Él lo cuenta entre risas.
Se retiró a los 39. Tenía vida por delante. Su amigo Carmelo Ezpeleta le tendió una mano y Jandro entró en el mundo del motociclismo, donde pasó 23 años entre boxes, pilotos y motores. Hasta tuvo que separar a Valentino Rossi en una pelea.
Jandro es de esos tipos legales que se notan desde el primer minuto. Con esta entrevista, siente que ha cerrado un círculo. No hay más líneas que cruzar. Deja a un lado los prejuicios. Y escucha.
Miguel Ángel Bilbao Aretxabaleta (Markina-Xemein, 1943) es el autor de la considerada “Biblia de la Cesta Punta”: el libro Cesta Punta: Los profesionales de la especialidad. Durante doce años, M.A.B. recopiló con meticulosidad los nombres y las biografías deportivas de aproximadamente 3.500 puntistas profesionales desde los inicios de la especialidad. Una obra monumental cuyo fruto vio la luz en 2009 y que, tras dos ediciones, hoy se encuentra agotado. Con él hemos hablado no solo de la creación de ese libro imprescindible, sino también de muchos otros aspectos del mundo del jai-alai, un ámbito que M.A.B. conoce como pocos. Su memoria y conocimiento convierten cada conversación en una clase magistral: es, literalmente, una enciclopedia oral de la cesta punta. ¿Qué lo llevó a emprender semejante empresa? Miles de llamadas telefónicas, innumerables viajes, incontables horas frente al ordenador... Un esfuerzo digno de reconocimiento. M.A.B. bien merece un busto en la entrada de la “Universidad de la Cesta Punta” o, al menos, que una calle lleve su nombre. Su amor por la cesta-punta solo es comparable al que siente por su pueblo, Markina-Xemein, al que ha dedicado tres libros más. Y aún hay más: su segunda incursión literaria en el mundo del jai-alai fue en forma de novela, Un pelotari en La Habana, un relato delicioso que narra la historia de Martín, un joven de Barinaga que se adentra en el universo profesional de la pelota, viviendo una vida digna de película, como tantos pelotaris reales cuyas historias quedaron reflejadas en su obra mayor. Conversar con M.A.B. sobre cesta-punta es adentrarse en una charla sin fin. Un privilegio al alcance de muy pocos.
Tomás Goyogana (Markina-Xemein, 1941) tiene 84 años e inmensas ganas de vivir. Forma parte de una saga que se está extendiendo como la parra de uva que le ha dado sombra mientras charlamos. Tiene un intenso historial que comenzó en Miami el año 1957 que fue cuando debutó. Llegó a jugar con Pistón en el Jai-Alai de Miami. Jugó en los mejores frontones con los mejores pelotaris de la época. Padeció la huelga del año 1968 y vivió momentos difíciles. Su memoria es prodigiosa. Se retiró el año 1986 en Bridgeport. En esta entrevista Tomás ha reído, se ha emocionado hasta saltarle las lágrimas. Parte de la historia de la cesta-punta la ha vivido y rememorado. Es un conversador admirable y fruto de ello es esta entrevista.
Esta entrevista con ERIK Mendizabal (Mutriku, 1986) no tiene desperdicio. El pelotari que marcó una época en el Dania Jai-alai ganando 11 Triple Coronas, ha hablado más de una hora sobre distintos temas y lo ha hecho sin cortarse un pelo, con una sinceridad me atrevería a decir, brutal. Dejó huella en Dania, como tal vez no lo haya hecho nadie en cuanto a Triple Coronas, pero se perdió su rastro en una travesía por el desierto desconcertante. Se apagó su luz. Después de año y medio de ostracismo, Jai Alive lo rescató de las cenizas y le dio una oportunidad. La que, según Erik dice, le han negado las distintas promotoras que operan en el jai-alai profesional. Erik a sus 38 años ha recuperado la motivación para jugar a un nivel competitivo. Recién triunfador del Grand Slam de Donostia haciendo pareja con Bailo, ofreciendo ambos una buena imagen. También ha disputado la Liga de Naciones en Gernika defendiendo el pabellón de España. De todo ello hemos hablado. Erik no tiene pelos en la lengua. Su sinceridad es brutal. Crítico, mucho, con ciertos aspectos en torno a la situación que vive la cesta-punta. Mejor escucharle al propio Erik de su boca lo que piensa. Les aseguro que no tiene desperdicio.-
Una tertulia más hablando sobre la Liga de Naciones. El Grand Slam de Donostia y la Iron Cup de Bilbao, de la mano de "Chicha" Mirapeix. El "Profesor" Fausto Larrinaga y Fernando Elola. El jai-alai vive momentos históricos y Euskadi con su selección de cesta-punta también. Gernika como sede del estreno oficial de Euskadi en un evento internacional. Desde TXIK-TXAK! seguimos con el máximo interés y lo hacemos desde la libertad que supone el ir por libre, lo que nos hace libres de opinar y entrevistar a unos y otros sin caer en maniqueísmos. Si lo conseguimos, no lo se, lo intentamos. Es lo que nos mueve y haremos lo posible por mantenernos firmes en el compromiso.
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