Hace unos días cambié de trabajo. Y también de cafetera. En mi carta semanal me gustaría explicarte un poco esta extravagancia. La de la cafetera, claro. Salir del carril y arriesgar siempre tiene recompensa, aunque cueste un poco al principio.
Y llego tarde a contártelo, pero no quería dejarlo pasar: La Deseada, el café en el que me tomo el flat que más me gusta, ahora también tiene obrador. Sobresaliente en timing, esta semana se ha celebrado el día del croissant.