El fuego, las plantas, el sobo, el cuido y la palabra son las herramientas más poderosas de las parteras y los médicos tradicionales a la hora de acompañar a las “mujeres hiladoras de vida”, como les dicen a quienes están a punto de parir en Silvia, Cauca. En este municipio, desde la tulpa de la IPS-Indígena Totoguampa, comparten sus saberes y explican lo importante que resulta que la medicina tradicional indígena y la medicina occidental, se conviertan en una sola. Mientras tanto, en Riosucio, Caldas, las mujeres se preguntan, especialmente las parteras, por la manera como paren todas ellas en su resguardo. Un escenario que, pese a la cosmovisión de su pueblo, también está en disputa. Adriana Bueno y Gloria Gañán de la Asociación de Mujeres Custodias de Saberes Ancestrales comparten sus reflexiones.