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Este 8M estrenamos una nueva temporada de tu podcast feminista de confianza. Estaremos hablando de temas súper tranquis y relajados, como las violencias en contra de las mujeres, porque no hay nada mejor que reír de la opresión sistemática. Como regresamos con toda, también estamos estrenando micrositio. Pueden encontrar todos nuestros episodios aquí: https://cerosetenta.uniandes.edu.co/especiales/womansplaining/
La obra de Camila Sosa Villada muestra la amistad, la recursividad y el deseo de personajes que son disidentes del género. En el Viaje inútil, un largo ensayo publicado por La uña rota, nos encontramos con las experiencias sensoriales de un niño que encuentra en la escritura el primer lugar en donde puede travestirse. En Las malas, su reconocida novela, atestiguamos como un grupo de travestis en el Parque Sarmiento maternan a un hijo y crean una comunidad que las resguarda de la violencia. En Soy una tonta por quererte, su libro de cuentos, encontramos relatos en donde lo animal y lo humano se desdibujan y en donde preguntas sobre el dinero, el deseo y el trabajo sexual se ponen en el centro.
¿De qué manera el santoral popular argentino entra en juego en un universo en donde la naturaleza, el monte y la amistad dan cuenta de la vida de las travestis? ¿Qué sucede cuando llega el reconocimiento literario? ¿Hay exotización a la hora de pensar en las escritoras? ¿Qué hacer cuando el feminismo nos rechaza?
En los últimos años, el movimiento feminista esencialista (esto es, feministas que consideran que el único sujeto del feminismo son las mujeres cisgénero) ha cobrado fuerza, en países como España por ejemplo, gracias a alianzas con partidos de ultra derecha como Vox. Sin embargo, la historia del feminismo transexcluyente es de larga data y desde hace décadas ha sido cuestionado por teóricas y activistas que no entienden por qué, en una sociedad violenta y patriarcal, estas feministas han decidido tomar como enemigos a una población minoritaria y vulnerable, como lo es la población trans.
¿Por qué estas feministas han decidido creer en pánicos morales en vez de examinar y escuchar las experiencias de violencia y discriminación que han sufrido las personas trans? ¿De qué manera los transfeminismos han sido aliados en el activismo feminista? ¿Por qué es importante escuchar a las personas trans en lugar de convertir sus vidas en un debate intelectual que deshumaniza?
Desde hace algún tiempo hemos visto cómo feministas transexcluyentes y grupos políticos de derecha invocan a la biología, como si evocar esta disciplina les diera carta blanca para deshumanizar y excluir a personas con experiencias de vida trans o no binaria. Sin embargo, cuando se examina de cerca lo que la biología ha estudiado sobre diversidad de especies y la manera en la que se conforma el sexo en los humanos, nos encontramos con hallazgos fascinantes que se escapan de lo binario y que nos hacen preguntarnos por qué cómo sociedad hemos escogido una matriz rígida y prescriptiva como “lo de machos” y “lo de hembras” para perpetuar prejuicios e ideas de opresión.
¿De qué manera la biología ha comprobado que los seres humanos somos más intersexuales de lo que aparentamos? ¿Cómo entender la diversidad como riqueza y no como algo que debe reprimirse? ¿Qué carajos es un gameto?
Antes de seguir con nuestra temporada, quisimos hacer este capítulo extra sobre cómo recibimos la noticia de que la mayoría del pueblo chileno había votado el rechazo a la nueva constitución. A continuación escucharán las voces de quienes hacemos Womansplaining, esto es Lina Vargas, Goldy Levy (quien se encarga de la edición y la producción) y yo, hablando sobre cómo fue cubrir este proceso a lo largo de los meses. Se trata de una conversación informal, en donde reflexionamos sobre el neoliberalismo y la desinformación, y en dónde, casi sin quererlo, terminamos también hablando de los puentes que unen a Chile con Colombia. Les invitamos a escuchar esta conversación sobre cómo fue hacer estos capítulos y a conocer un poco el tras escena de este podcast.
Spoiler alert: confieso que tengo un gran talento para hacer acento chileno y que tengo una gran lista de reproducción con canciones de Residente y Manu Chao. Viva Latinoámerica unida, viva Salvador Allende, amigues chilenes, la plebitusa se supera
El próximo 4 de septiembre los chilenos y las chilenas decidirán en las urnas si aprueban o rechazan una nueva constitución con enfoque ecofeminista, que reconoce a los pueblos originarios y que cambia el enfoque neoliberal que privatiza todos los derechos y que, hasta ahora, ha regido al país. Muchos colectivos feministas se han adherido a la campaña del apruebo y han encontrado maneras muy creativas para crear pedagogía para ciudadanías activas.
¿De qué manera las redes sociales no son solamente un lugar de desinformación, sino también el epicentro político de las nuevas generaciones? ¿Cómo imaginar una Chile futura donde les niñes puedan crecer bajo una constitución feminista? ¿De qué manera la nueva constitución chilena permite imaginar un nuevo horizonte político para Latinoamérica?
Uno de los puntos más interesantes que las activistas feministas chilenas han logrado llevar a la convención constituyente es la manera en la que el sistema neoliberal que ha regido al país ha precarizado completamente la vida. Este punto ha permitido que la nueva constitución sea redactada con un enfoque feminista que atraviesa todos los ámbitos y que busca que todos y todas en Chile puedan, como dice nuestra vicepresidenta, vivir sabroso.
¿De qué manera las colectivas feministas chilenas pasaron del activismo en las calles a este activismo que busca la transformación desde las instituciones? ¿Cómo la organización colectiva ha permitido que se redacte una constitución paritaria? ¿De qué manera podemos entender la paridad más allá de las listas cremallera o de los chaperones políticos?
Es imposible hablar de la nueva constitución chilena sin pensar en cómo se inscribe dentro de un largo proceso de lucha por la justicia social. Porque, cuando en 1980 se aprobó, dentro del régimen de Augusto Pinochet, una constitución fundamentada en la doctrina neoliberal impartida por los llamados Chicago Boys, se privilegió la privatización de derechos fundamentales como a la educación, a la salud y el agua. A lo largo de la dictadura de Pinochet un grupo de periodistas se dedicó a combatir la desinformación causada por el régimen y a denunciar la corrupción de grupos económicos que se veían beneficiados por una constitución que protegía al empresario y dejaba desprotegido al ciudadano. Hoy, cuando la derecha hace una campaña de desinformación frente al plebiscito para aprobar la nueva constitución, nos parece necesario recordar la historia de Chile y la manera en la que los periodistas hicieron un trabajo incansable por hablar sobre la injusticia y la violencia.
¿De qué manera el periodismo es y ha sido una herramienta para descubrir la verdad detrás de los crímenes de lesa humanidad impartidos por la dictadura? ¿Cómo el periodismo puede ser una herramienta para comunicarlos hechos develados por las comisiones de verdad? ¿Cómo es posible hacer periodismo en medio de un ambiente represivo, como es el caso de la dictadura chilena? ¿Cuál es el compromiso del periodismo con la defensa de la vida?
En el ensayo "Chile: Todo lo que puede un librito azul" publicado en la revista Anfibia, la escritora Alia Trabucco Zerán se refiere a la nueva constitución que será sometida a un plebiscito el próximo septiembre como "un libro escrito colectivamente con el feminismo como uno de sus aparatos críticos y con la libertad propia de una literatura que mira la tradición como una fuente, pero no como un destino. Un libro redactado vertiginosamente por un órgano paritario y representativo y que redefine la idea de territorio, la idea de cuidado, la idea de lo humano y lo animal y traza líneas hacia un camino de recuperación ecológica."
Como latinoamericanas nos parece necesario entender de qué manera la redacción de esta nueva constitución paritaria, eco feminista y que reconoce a los pueblos originarios chilenos, abre un horizonte político inédito en un país que ha sido gobernado bajo lógicas neoliberales en donde todo se ha privatizado, incluso el agua. ¿De qué manera la derecha está incurriendo en campañas de desinformación para confundir a los ciudadanos y a las ciudadanas chilenas? ¿Cuáles son las voces que escuchamos y percibimos como autorizadas? ¿Qué sucede cuando se le da voz a una ciudadanía plural y diversa? ¿Somos capaces de escucharlos o nos dejamos llevar por los sesgos de quienes históricamente han desautorizado esas voces?
Hoy en Womansplaining, hablemos de la Constitución de Chile parte uno.
Es imposible pensar la salud mental sin pensar la historia de una ciencia que ha medicalizado y experimentado con el cuerpo de las mujeres. Un ejemplo de esto es el diagnóstico de histeria que, en el siglo XIX, explicaba que tener útero se encontraba fuera de la norma y que esa condición terrible debía ser curada por medio de terapias traumáticas. Del mismo modo, es imposible pensar la gestión de las emociones en acompañamientos terapéuticos más contemporáneos sin pensar en cómo los sesgos misóginos han establecido un binario en donde lo racional masculino es lo “bueno” y se enfrenta a lo emocional femenino “malo”.
¿Es posible hablar de salud mental entendiendo las violencias y traumas que conllevan nacer en un cuerpo oprimido por el orden patriarcal? ¿De qué manera podemos gestionar emociones como la indignación, la rabia o la esperanza después de una contienda electoral muy intensa? ¿Cómo podemos hablar de salud mental en un país que lleva décadas de historia violenta y que hasta ahora empieza a entender la verdad de sus víctimas?
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