Conmemorando el cumpleaños de Ana, hacemos un recorrido lleno de nostalgia de los años ochenta, porque claramente nuestra infancia se curtió en esos años, es una gran etapa que no se puede olvidar facilmente . Podemos decir que en esta época abundó todo lo que te pudieras imaginar hecho de plástico desde las pulseras Gummy hasta los zapatos Windys que te asaban y apestaban los pies pero que también te hacían feliz.
Contrastamos un poco las experiencias de dos pequeñas niñas, una que radicaba en la Ciudad de México zona centro y la otra que lo hacía en la provincia de Coacalco, Estado de México.
Crecimos con una gran variedad de colores, dulces y juguetes "sanos", aunque algunos juguetes ponían en riesgo la integridad de cualquier niñx, eso no le importó a nadie, jugamos libremente en las calles de nuestras colonias, con lxs vecinxs, muchas veces sin ningún adulto presente, actualmente todo esto pudiera resultar impensable por la situación de inseguridad que vivimos en el país, o también puede ser muy simple y nada interesante para las nuevas generaciones tecnológicas que prácticamente están atados a una pantalla y su realidad no se puede comparar con la que nos tocó a nosotras.
En este lado A, abarcamos juguetes, dulces y programación televisión de ese tiempo.
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