Familiares de personas detenidas arbitrariamente, aglutinadas en el Movimiento de Víctimas del Régimen, MOVIR, marcharon el martes tras cumplirse un año del régimen de excepción.
En el marco de la guerra contra las pandillas —como le denomina el Ejecutivo— hay salvadoreños que han sido capturados de manera arbitraria, según lo han denunciado sus familiares.
Muchas madres, abuelas, hermanos, que se unieron a la marcha aseguran que sus seres queridos no pertenecen a grupos pandilleriles y lamentan que, luego de un año y de haber comprobado la inocencia de sus parientes, aún no obtengan su libertad, señalan las familias.
Opinan que el régimen de excepción solo ha traído paz para algunos, mientras otros están sufriendo la omisión de la investigación de los casos y la injusticia del sistema judicial.
Algunas madres dicen que han perdido hasta el derecho de saber sobre sus hijos, por ello piden al Gobierno corregir los errores y liberar a los capturados injustamente, enfatizan los familiares.