La minería en todas sus formas causa un daño irreparable al medio ambiente y esto impacta gravemente en la salud de las personas, animales y plantas, señala el arzobispo de San Salvador José Luis Escobar Alas.
El líder religioso señaló que no es posible que las industrias y grandes inversores pongan precio a la naturaleza y se pase por encima del bien común.
Guatemala, Honduras y Nicaragua tienen industria minera, señaló Escobar Alas, y lejos de ser países prósperos por tener esta industria extractivista están pagando un costo demasiado alto en materia medio ambiental.
El arzobispo José Luis Escobar Alas dijo que esta industria deteriora los mantos acuíferos, contamina ríos, destruye bosques y corredores biológicos y afecta ecosistemas colindantes a las excavaciones.
Pero el daño no termina ahí, dijo Escobar Alas, ya que también hay daño en lo social, pues el impacto de estas inversiones se ha cobrado varias vidas humanas, producto de los conflictos entre inversionistas y comunidades, especialmente las campesinas e indígenas.
Avalar la actividad minera es darle luz verde a un genocidio, dijo el religioso y por eso llamó a la población a defender al país de estas amenazas.