“Me ofrecieron cárcel y me dijeron que no tenía derechos”
Noelia García, de 42 años, no tuvo la oportunidad de probar su inocencia, falleció antes de que le realizaran la audiencia. Su caso ha sido conocido en el país y ha generado indignación.
Cinco soldados y dos policías llegaron a la casa de Noelia el 14 de junio como a las 9.00 de la noche, cuando Noelia dormía. Se acostaba temprano porque en su casa no había luz eléctrica, dice su hermana.
Esa noche se llevaron a unas 7 personas. Su hermana cree que el arresto de Noelia tiene que ver con una denuncia anónima, por un problema personal que tuvo años atrás. “El problema es que ahora estamos en régimen y hay cuotas”, dice. Cree que la maldad de algunas personas ha llevado a que muchos inocentes sean denunciados.
El 15 de junio Noelia fue trasladada al penal de Ilopango y en septiembre de 2022 hacia Apanteos. Ahí comenzó el deterioro de su salud. Padecía de alergias por los cambios de clima, para lo cual le habían medicado unas gotas nasales. Pero tras su captura no le permitieron ingresar el medicamento. Noelia falleció por cáncer en la nariz en el hospital San Juan de Dios de Santa Ana, en febrero de 2023.
La familia no sabía que Noelia estaba grave de salud. Se enteraron de casualidad, pero Centros Penales nunca les informó sobre su salud ni sobre su muerte.
El 23 de enero de 2023, un conocido del hospital les informó que Noelia estaba ingresada. Era difícil reconocerla porque estaba totalmente cambiada por su nivel de desnutrición. Su rostro estaba hinchado y estaba en silla de ruedas. La conocieron porque en una parte del pantalón tenía su nombre. Poner el nombre de los detenidos en todas sus pertenencias es un lineamiento del nuevo director del penal de Apanteos. De no ser por su nombre jamás se hubieran enterado que se trataba de Noelia.
El único deseo de su hermana era ver cómo estaba Noelia. Sin embargo, al llegar al hospital y preguntar por ella solo recibió amenazas de parte de la custodia. Primero fue el cuestionamiento sobre quién le había avisado. Luego la amenazó con llevarla presa si no se retiraba del hospital.