Beatriz García era una joven salvadoreña de 22 años de edad, quien exigía la preservación de su vida ante un embarazo de alto riesgo.
La joven Beatriz fue diagnosticada con un cuadro de enfermedades crónicas que afectó su sistema inmune. Sin embargo, su demanda de abortar no dio a lugar, ya que en el país está prohibido el aborto en todas sus formas.
Beatriz dio a luz a su hijo, quien murió apenas 5 horas después ya que el feto era anencefálico. Esta situación desató un litigio jurídico, en el que la joven exigía a la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia una salida viable.
Sara García, líder feminista y representante de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto, relató en la entrevista de Radio YSUCA que los médicos se negaron a suspender el embarazo de Beatriz por temor a ser encarcelados. Debido a esto se comenzó un camino legal para pedir la autorización ante la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, a través de un amparo.
García recordó que este fue un proceso tardado que duró 81 días. Sin embargo, la respuesta que dieron los magistrados ponía la responsabilidad de salvar las dos vidas en las manos de los médicos.
Ante la falta de respuesta contundente de la Sala, se decidió acudir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y pidieron medidas cautelares con la ayuda del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, Cejil, y posteriormente pidieron medidas provisionales a la misma entidad.