A criterio de Ruth López, jefa jurídica Anticorrupción y Justicia de Cristosal, la reciente Ley de Compras, aprobada por los diputados de la Asamblea Legislativa y promovida por el Ejecutivo, posee deficiencias graves y retrocesos comparada con la Ley de Adquisiciones y contrataciones de la Administración Pública, LACAP.
López recordó que la Constitución de la República establece como mecanismo general de contratación de obra, bienes o servicios la licitación pública (Art. 234), mecanismo que limita el poder discrecional de los funcionarios y fomenta la competencia, bajo principios de igualdad y no discriminación de oferentes.
Sin embargo, la reciente Ley de Compras se aleja de principios, tales como no discriminación, publicidad, libre competencia, igualdad, ética, transparencia, imparcialidad, probidad, centralización normativa y descentralización operativa.