Convocados por el Movimiento de Víctimas del Régimen, MOVIR, los niños, junto a sus familiares, llegaron desde tempranas horas de la mañana procedentes de Chalatenango, Zacatecoluca, San Vicente, Sonsonate, Cuscatlán, San Salvador, Morazán, La Libertad, entre otros.
“Queremos que se diviertan un poco, nosotros no tenemos nada que ofrecerles y ellos no entienden qué es lo que pasa con sus padres”, dijo una abuela, que cuidaba de sus nietos en la celebración.
Los rostros inocentes se alegraban con las ocurrencias del payaso que animaba la fiesta y el Santa Claus que prometía dulces y sorpresas para quienes se portaran bien.
Una de las madres que asistió a la actividad comentó que su esposo fue arrestado mientras vendían frutas y verduras, una situación que le ha impactado económicamente, pues ahora ella sola debe buscar cómo sacar adelante a la familia.