En el año 2018, el Comité había expresado su reconocimiento por la oportunidad de reanudar su diálogo constructivo con la delegación del Estado, destacando avances en la aplicación de las disposiciones del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y manifestando sus principales motivos de preocupación y recomendaciones para la implementación del Pacto.
Sin embargo, para está sesión número 135 los miembros del Comité dieron una calificación baja en materia de cumplimiento y avances en la aplicación de protección a derechos humanos.
Se evaluó la violencia hacia la mujer y el Comité recomendó intensificar los esfuerzos para prevenir, combatir y sancionar todos los actos de violencia contra la mujer, incluidos los cometidos por miembros de maras y pandillas.
También al Comité le preocupó la criminalización total de la interrupción voluntaria del embarazo en El Salvador, así como las desproporcionadas condenas de hasta 40 años de prisión que se imponen, bajo acusación del delito de homicidio agravado, no sólo a las mujeres que tratan de abortar, sino también a mujeres que han sufrido un aborto espontáneo.
Ante esto el Comité propuso distintas recomendaciones y califico muy bajo al país ya que las mujeres siguen sufriendo violencia desde distintos flancos.